A confirmar que es real

Nick Foles dará un paso al frente con Filadelfia y reafirmará su condición de QB titular en otra campaña con una de las mejores ofensivas de la Liga

Nick Foles
Nick Foles (AP)

Ciudad de México

La dupla conformada por el entrenador en jefe Chip Kelly y el quarterback Nick Foles regresó a las Águilas a los playoffs la temporada pasada. Esta campaña debería ser la confirmación de Filadelfia como un equipo protagonista de la Conferencia Nacional, en parte, por no tener rivales de peligro en el pelotón.

Este Filadelfia cambió mucho en los últimos dos años. En 2012, antes de que Kelly y Foles tomaran los controles, el equipo tuvo récord de 4-12, la peor campaña desde 1998 que le costó el trabajo a Andy Reid. Esa ya era una relación muy desgastada y para que no dañara más al equipo, se terminó por lo sano.

Entonces ahí empezó la de Kelly. Y el primer capítulo concluyó con marca de 10-6, metiéndose a la postemporada y con Nick lanzando 27 envíos de anotación y solo dos intercepciones. La segunda mejor ofensiva de la Liga el año pasado seguirá jugando con el estilo Oregón, el cual tiene practicado Kelly desde que entrenaba a los Patos en el colegial, implantándolo en los Eagles. El ataque estará conformado en dos vertientes: jugadas sin reunión en formación pistola o wildcat y formaciones usuales, siempre encaminado al juego terrestre.

La ofensiva por tierra está bien cubierta, ya que cuentan con uno de los mejores cuerpos de corredores de la Liga con LeSean McCoy, que fue el líder corredor de la NFL con mil 607 yardas acumuladas, y el elusivo Darren Sproles, agente libre proveniente de Nueva Orleans, quien puede aportar yardas por acarreo así como en pases pantalla e, incluso, puede salir a recibir pases en la zona de receptores. El egresado de Kansas State tuvo 824 yardas combinadas y cuatro touchdowns el año pasado.

Una de las incógnitas está en el cuerpo de receptores, donde tendrán que sortear la ausencia de DeSean Jackson, por lo que el cuerpo de alas abiertas con Riley Cooper, Jeremy Maclin y los novatos Jordan Matthews y Josh Huff, aportarán con yardas y recepciones para olvidar al ex jersey número 10, quien se fue a Washington.

De las pocas cosas que tienen que mejorar en la ofensiva es en el departamento de capturas permitidas. La línea ofensiva perdió muchas batallas en las trincheras, ya que fueron el octavo peor equipo al permitir 46 sacks.

Las Águilas buscarán mejorar a la defensiva, ya que fueron la cuarta peor en ese rubro. Por eso, cinco de siete selecciones en el Draft fueron en ese lado del balón, específicamente, tres de ellos son jugadores de secundaria.

Ayuda extra recibirá el perímetro de Filadelfia con la incorporación del multifacético Malcom Jenkins. El ex jugador de los Santos de Nueva Orleans juega principalmente como safety, pero comenzó como esquinero en su año de novato así que pude ser utilizado en cualquiera de las dos posiciones. Apostarán a una defensiva 3-4 bajo el mando del coordinador Billy Davis.

El buen trabajo podrá ser exponencial gracias a la división en la que se encuentran, ya que Dallas, Gigantes y Pieles Rojas están lejos de su nivel, aunque como buenos rivales de pelotón, por ahí pueden llegar algunas derrotas.