A resurgir tras la decepción

Después de un 2014 en el que ganaron solo seis juegos, Atlanta buscará reinventarse con un nuevo entrenador

 Grady Jarrett, tackle defensivo
Grady Jarrett, tackle defensivo (Reuters )

CIUDAD DE MÉXICO

Las altas expectativas de los Halcones de Atlanta en 2014 tenían argumentos: una ofensiva explosiva y una defensiva más eficiente que el promedio. Lo que hacía pensar que en Georgia había equipo para pelear por el Super Bowl. Sin embargo, las cosas salieron al revés y terminaron por ser una decepción, por lo que en esta campaña tratarán de mejorar, con cambios tanto en el staff de entrenadores como en el roster.

En Atlanta trabajarán bajo la premisa de ‘si se quieren resultados diferentes, se tienen que hacer cosas diferentes’, por ello decidieron prescindir de los servicios del entrenador Mike Smith (tras un récord de 6-10), para darle el cargo a Dan Quinn, quien brilló como coordinador defensivo de los Halcones Marinos de Seattle. Quinn tendrá mucho trabajo para corregir la defensiva.

Atlanta fue la peor de la Liga y la última también por aire; para revertir esta situación, el nuevo entrenador trajo a gente de confianza, como el linebacker O’Brien Schofi eld, suplente en Seattle, quien se especializa en coberturas, además, incorporó a los apoyadores Justin Durant y Brooks Reed de Dallas y Houston, respectivamente.

Pero la agencia libre no iba a ser suficiente para resanar la maltrecha defensiva de los Halcones, por ello, en el Draft sus dos primeras selecciones colegiales fueron en ese lado del balón.

Los elegidos fueron el ala defensiva Vic Beasley Jr. y el esquinero Jalen Collins. El primero, un cazamariscales que ataca por fuera de los tacles y el segundo, un adhesivo en las coberturas a receptores y que, si le completen el pase, es una garantía en el tacleo; sus actuaciones serán determinantes para que la franquicia mejore.

La ofensiva tendrá una fórmula comprobada, con la dupla Matt Ryan-Julio Jones como principal estandarte, mientras que Roddy White estará como una confiable segunda opción. El ataque aéreo será complementado con el ala cerrada Jacob Tamme, quien proviene de Denver y está acostumbrado a los esquemas orientados al pase, ya que respondió a las órdenes de Peyton Manning.

El ataque terrestre es toda una incógnita, los Halcones le apuestan a la sangre nueva en el jugador de segundo año Devonta Freeman, quien no acumula más de 70 acarreos en la NFL, y al novato Tevin Coleman, una apuesta arriesgada.

En los equipos especiales tienen al siempre peligroso Devin Hester, quien a pesar de ser un veterano es capaz de hacer la jugada grande tras un despeje o una patada de salida. Así, Atlanta tratará de resurgir con un nuevo entrenador y con la ofensiva como principal argumento, mientras la defensiva toma forma. El 2015 en los Halcones será un reto para Dan Quinn.