Delfines de Miami, con lento crecimiento

Miami tuvo que enfocar sus esfuerzos para tapar huecos que no deberían tener, mismos que los hizo estancarse


Los Delfines buscarán corregir errores
Los Delfines buscarán corregir errores (AP)

Ciudad de México

Sólidos de un lado, sólidos de otro, pero con huecos por aquí y huecos por allá. Los Delfines de Miami no han cambiado para bien, tampoco para mal en los últimos cinco años y esa tendencia se repite esta temporada, donde mantendrán el récord promedio que han tenido en esas campañas: 7-9.

La apatía de los aficionados de Miami no es extraña en el Estadio Sun Life, ya que ni cuando se jugaba beisbol lograron tener grandes asistencias, y con un equipo que no ha logrado impactar seriamente en la NFL desde los años 90 (una calificación a playoffs desde 2002), no hay muchas historias de alegría que ver.

En su tercer año al frente del equipo, Joe Philbin va a reactivar el plan que proyecta tener a los Delfines en los primeros planos a corto plazo, luego de que problemas extracancha destaparon un par de huecos y detuvieron el progreso que estaba programado.

Con un quarterback modesto pero que puede hacer el trabajo como Ryan Tannehill (36 pases de anotación en dos años en NFL, aunque 30 interceptados, y siete mil 207 yardas), con Mike Wallace, Brian Hartline y Charles Clay (ala cerrado) como sus objetivos primarios por aire (ellos atraparon 15 de los 24 touchdowns por aire del equipo) y con la llegada de Knowshon Moreno al backfield para acompañar a Lamar Miller, su ataque parece muy competente y amenazante, pero será intermitente si la maltrecha línea ofensiva que les dio tantos dolores de cabeza, no mejora con los cambios obligados que tuvieron que hacerle.

Tannehill fue capturado 58 veces (el más castigado de toda la NFL), lo que terminó afectando al juego aéreo que _ nalizó en el sitio 20.

El escándalo provocado por el acoso de Richie Incognito a Jonathan Martin causó el desplome de esta unidad, y los esfuerzos del equipo para esta temporada, en lugar de enfocarse en otras áreas, fueron para cubrir de emergencia los huecos que se hicieron. Firmaron a tres linieros (Branden Albert, Jason Fox, Daryn Colledge) y dos de sus tres primeras selecciones del Draft fueron de la misma posición (JaWuan James y

Billy Turner), marcando la urgencia por ser un conjunto efectivo.

Philbin enfocó la parte central de sus esfuerzos en la ofensiva porque la defensa está más equilibrada. Permitieron un promedio de 20.9 puntos por duelo (#8 de la liga) pero apenas recuperaron 23 veces el balón (solo cinco fumbles). Con una formación 4-3, Cameron Wake, Randy Starks, Jared Odrick y Olivier Vernon darán buenos resultados, y mucho dependen de ellos, porque su cuerpo de linebackers (parecen ser los titulares Philip Wheeler, Koa Misi y Dannell Ellerbe) son débiles.

Para detener las ofensivas aéreas se reforzaron con Cortland Finnegan, R.J. Stanford y Louis Delmas, que deberán de ayudar a disminuir las 6.9 yardas promedio que permitieron por jugada. Van a tener un año promedio (6-10, 7-9 u 8-8) por su calendario, porque no tienen con qué pelearle a Green Bay, Chicago, San Diego, Denver, Detroit y Nueva Inglaterra, pero sí a Jets, Búfalo, Oakland, Jacksonville y Minnesota.