El rojo de corazón mexicano

El linebacker Shayne Skov busca un lugar en la poderosa defensiva de San Francisco, mientras aprende de Patrick Willis


Shayne Skov
Shayne Skov (Oliver Tapia )

SAN FRANCISCO, Estados Unidos

La defensiva de San Francisco ha sido en las últimas temporadas una de las mejores de la NFL. Su grupo de apoyadores, conformado por Patrick Willis, NaVorro Bowman, Aldon Smith y Ahmad Brooks es dominante, pero en esa zona del campo busca un lugar un novato con origen mexicano, Shayne Skov, quien inició en el deporte de las tacleadas en Guadalajara, Jalisco.

¿Cómo te sientes en esta etapa del campo de entrenamiento?

Muy bien, apenas voy empezando, hay mucho por aprender, estoy muy animado y tengo grandes esperanzas para la temporada, es una gran oportunidad de representar al deporte mexicano aquí en las grandes ligas del futbol americano profesional.

¿Qué posibilidades tienes de quedarte en el roster?

Creo que muchas. Son cuatro partidos de pretemporada, faltan un par de semanas, veo una enorme oportunidad, por eso decidí probarme con los 49ers de San Francisco, porque me dan una buena oportunidad de contribuir de manera inmediata al equipo y muchas posibilidades de quedarme.

¿De qué crees que dependa quedarte para el resto de la temporada?

De mi trabajo en equipos especiales, va a ser difícil ser titular en la defensiva, estamos peleando cuatro jugadores por la misma posición de linebacker interno, los que van a quedar de segundo equipo tienen que contribuir en otras áreas y cada día voy mejorando en esa parte de mi juego.

¿Con quiénes te llevas mejor en el equipo?

Chris Borland es súper buena onda, los dos somos linebackers y jugamos juntos cada día, también tengo dos ex compañeros de Stanford, Chase Thomas y Jonathan Martin, con ellos.

¿A qué jugador admiras en el equipo?

Fácil, a Patrick Willis y a NaVorro Bowman, viendo a los dos y la manera en que juegan el deporte y su gran talento hay mucho que aprender.

¿Quién ha sido tu inspiración en este deporte?

Crecí como aficionado de los 49ers, así que sería Jerry Rice; también Ray Lewis y Michael Vick, de joven fueron mis jugadores favoritos.

¿Quién ha sido tu inspiración en la vida?

Sin duda, mis papás, ellos me han dado las más grandes enseñanzas.

¿Cuál crees que sería tu secreto para lograr el éxito?

La inteligencia como jugador, además del esfuerzo; voy mejorando día con día, sé que voy a ser titular en algún equipo.

¿Cuál ha sido el suceso más importante de tu vida?

Llegar a la Universidad de Stanford, tenerla oportunidad de estudiar en una de lasescuelas más prestigiosas de Estados Unidosy jugar con algunos de los mejores quehe visto, como Devon Cajuste y AndrewLuck, además de vivir en esa cultura única.

Sabemos que tienes una enorme tradición familiar en Stanford, ¿qué es lo más emotivo de ser parte de ahí?

Somos originarios de San Francisco, asistir a una universidad tan prestigiosa y jugar con mi hermano Patrick fue una gran experiencia, estábamos en patadas de despeje y kickoff. Estar en el campo al lado de él fue algo increíble, hay pocas personas que han tenido esa oportunidad de jugar con su hermano a nivel colegial.

¿Si hiciéramos un recuento de los momentos más memorables en tus épocas colegiales, con cuál te quedas y por qué?

Con dos. El primero, nuestra victoria contra Virginia Tech en el Orange Bowl, porque viendo a los jugadores de quinto año, que en su debut tuvieron una temporada pésima de 1-11 y ese año cambiar el récord a 12-1, despedirlos con un campeonato y que fueran la razón del cambio de la cultura y la mentalidad en el equipo, fue  algo emotivo.

La segunda sería hace dos años, en nuestro partido de visita en Oregon, porque nadie nos daba como favoritos y nos fuimos a tiempo extra en un partido muy batallado y de muchos cambios, el trabajo en equipo fue la diferencia, ganamos y jamás lo voy a olvidar.

¿Alguna historia curiosa que recuerdes de Stanford?

Me pusieron Chubby Bunny porque al inicio de la temporada estaba más pesado y como soy muy bromista, decían que parecía un conejito feliz, pero gordito a la vez y todos me conocían así, ¡era penoso!

¿Cómo inicias en este deporte?

En Guadalajara, a los 10 años en la categoría Midjet de Carneros de Guadalajara, jugando de esquinero y receptor, estaba muy flaco.

¿Qué crees que le falta al futbol americano en México para ser más competitivo?

Creo que tiempo, además de buena administración de recursos, así veremos que el americano irá creciendo y mejorando, pues hay mucho talento.

¿Cuáles crees que son las cualidades para un buen jugador de futbol americano?

El trabajo en equipo es fundamental, porque el éxito depende de lo que realicen los 11 jugadores que están en el campo, cada quien debe tomar su responsabilidad, y también la fortaleza mental.

¿Qué consejo les das a los jóvenes que quieren trascender en el futbol americano?

Es un camino muy largo y la única forma de llegar es ir paso a paso, lo más importante es lo que tienes enfrente y lo inmediato, si tomas cada día en serio y con las metas a corto y largo plazo claras, vas a llegar muy lejos. Las enseñanzas que te da el futbol americano no solo son para jugar, sino para la vida, sobre trabajar en equipo y no rendirte fácilmente, todo el esfuerzo que haces en el entrenamiento lo haces también fuera de los partidos, en el estudio, el trabajo, aunque son cosas que no se ven.

Ahora Shayne tiene la oportunidad de representar a México en un equipo de la NFL y se siente orgulloso de eso, sabe que es una enorme responsabilidad, al conocer que por las filas de los 49ers pasaron tanto Ramiro Pruneda como Luis Berlanga, pero no lograron establecerse en la Liga. En México hay mucha expectativa en torno a lo que hará El Rojo y sabiendo eso está tomando su papel muy en serio, tanto en lo personal como en lo que representa ante los demás.