Apuestas arriesgadas

En la era del Super Bowl, la suerte ha sonreído a sólo uno de los mariscales elegidos con los dos primeros picks. Goff y Wentz se convierten en la séptima pareja de quarterbacks tomados con las dos primeras selecciones del Draft


Jared Goff y Carson Wentz
Jared Goff y Carson Wentz (Reuters)

Ciudad de México

La primera ronda del Draft concluyó y confirmó lo que todos sospechábamos: Jared Goff (Rams) y Carson Wentz serían los dos primeros seleccionados de la noche.

Tanto los Carneros de Los Ángeles como las Águilas de Filadelfia “tiraron la casa por la ventana” al hacer negociaciones exorbitantes para quedarse con los dos primeros picks del evento y poder iniciar la reconstrucción de sus conjuntos.

En el caso de los californianos tuvieron que ceder el decimoquinto pick global, dos selecciones en la segunda vuelta, una en la tercera y otras dos más en la primera y tercera ronda del próximo año.

Por otro lado, la franquicia de Pensilvania cambió la octava selección global, una selección de la tercera ronda, una más en la cuarta y un par más: la primera selección del 2017 y la segunda ronda del 2018.

Con estos tratos, Goff y Wentz se convirtieron en el séptimo dúo de mariscales de campo que encabezan el Draft en la era del Súper Tazón, cuyos casos nos han demostrado que a veces la suerte suele sonreírle a sólo uno de los prospectos.

1971: Jim Plunkett y Archie Manning

La primera vez que ocurrió esta situación se dio cuando estos jóvenes fueron reclutados por los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Santos de Nueva Orleans, respectivamente. Sin embargo, Plunkett brilló en los Raiders de Oakland, equipo con quien ganó dos Súper Tazones (XV y XVIII). A pesar de esto, Plunkett no ha pertenecido aún al Salón de la Fama en parte por lo contrastante de sus números (72 victorias contra 72 derrotas; 164 touchdowns contra 198 intercepciones y ningun llamado al Pro Bowl).

Por otro lado, Archie jugó durante 13 temporadas en la liga, diez de ellas con quienes lo reclutaron. Terminó su carrera con 125 anotaciones contra 173 balones interceptados. A pesar de haber sido elegido dos veces al Tazón de los Profesionales, lo cierto es que nunca tuvo una temporada ganadora en la NFL. Es padre de Peyton e Eli Manning, ganadores del Gran Juego en dos ocasiones.

1993: Drew Bledsoe y Rick Mirer

El primero global fue a parar una vez más con Nueva Inglaterra, con quienes comenzó de inmediato con el puesto titular. Bledsoe ayudó a unos Patriotas en decadencia al volverlos una franquicia más competitiva al llevarlos al Super Bowl XXXI, donde cayeron frente a Brett Favre y sus Empacadores de Green Bay con un marcador de 35-21. En 2001 fue alcanzado por Mo Lewis de los Jets de Nueva York en una jugada que le cortó un vaso sanguíneo en el pecho, lo que permitió a Tom Brady ingresar por primera vez al campo y eventualmente dirigir al equipo a ganar su primer campeonato.

Rick Mirer fue elegido por los Halcones Marinos de Seattle, donde permaneció hasta 1997. A partir de ese año perteneció a las filas de los Osos de Chicago, Green Bay, los Jets, los 49ers de San Francisco, los Raiders de Oakland y los Leones de Detroit, clubes donde pasó sin pena ni gloria.

1998: Peyton Manning y Ryan Leaf

Sin duda alguna, la historia le tiene un lugar reservado al egresado de la Universidad de Tennessee, quien debutó de inmediato con los Potros de Indianápolis, con quienes permaneció durante 14 temporadas y ganó el Super Bowl XLI. Tras su salida, llegó a los Broncos de Denver, escuadra que ayudó a conquistar la edición 50 del Súper Domingo.

El número 18 fue reconocido Jugador Más Valioso de la NFL en cinco ocasiones y tuvo 14 llamados al Tazón de los Profesionales.

Además, Manning tiene en su haber una larga lista de récords en la liga, entre los que destacan yardas de por vida (71,940); anotaciones (539); victorias (200); mayor número de temporadas con más de 4 mil yardas por aire (14); más touchdowns en una temporada (55); más yardas en un año (5,477); entre otros.

No es de extrañar que la gente no recuerde a Ryan Leaf, segundo global de la clase 1998 cortesía de los Cargadores de San Diego. Su mal nivel de juego, sus problemas de actitud con sus compañeros y su falta de ética profesional acabaron con la carrera de este polémico jugador tras cuatro años donde desfiló con los Chargers, Bucaneros, Vaqueros y Halcones Marinos.

1999: Tim Couch y Donovan McNabb

Los Cafés de Cleveland ficharon a Couch tras quedar impresionados con su excelente desempeño durante su etapa colegial. Sin embargo, el egresado de Kentucky no pudo cumplir las expectativas que se tenían. Tras cinco años, finalizó su carrera con poco más de 11 mil yardas, 64 anotaciones por la vía aérea y 67 balones perdidos.

El caso de McNabb fue muy distinto. El mariscal de campo egresado de Syracuse fue abucheado en el momento que las Águilas lo ficharon. Sin embargo, destacó por ser el único quarterback de su generación que tuvo una buena carrera en la NFL, al ser dueño de todos los récords en su posición para Filadelfia con 37,276 yardas y 234 pases a la zona prometida. Incluso los Eagles llegaron al Super Bowl XXXIX, donde cayeron frente a los Patriots de Brady.

Actualmente, la franquicia retiró el número 5 en reconocimiento a su jugador.

2012: Andrew Luck y Robert Griffin III

Tras la salida de Peyton Manning, los Potros se hicieron de los servicios de Luck, quien rápidamente se ha ganado el afecto de su afición y regresó a Indianápolis a las grandes instancias de la liga al llevarlos a la postemporada por tres años consecutivos salvo la campaña anterior debido a una lesión que los dejó fuera de playoffs.

Por otro lado, RGIII fue reconocido como el Novato Ofensivo del Año y llevó esa misma temporada a los Pieles Rojas de Washington a la ronda de comodines. Sin embargo, el gusto al equipo le duró poco, pues las lesiones y su mal comportamiento pudieron más y le han afectado seriamente en su carrera.

Actualmente firmó con Cleveland y mantiene un futuro incierto.

2015: Jameis Winston y Marcus Mariota

El caso más reciente. Mientras Winston firmó con Tampa Bay, Mariota hizo lo propio con los de Tennessee. Ambos mariscales se enfrentaron en la semana 1 el año pasado, con una victoria de los Titanes sobre los Bucaneros 42 a 14.

Sin embargo, la primera selección global finalizó su temporada con más de 4 mil yardas y 22 touchdowns, por lo que fue reclutado en el Pro Bowl tras la ausencia de Tom Brady en el partido.

El nuevo líder de los de Florida ganó 6 de los dieciséis encuentros que disputó.

Por su parte, Mariota tuvo 19 anotaciones contra diez intercepciones y casi tres mil tardas en las únicas tres victorias que consiguió para su equipo.

A pesar de esto, ambos jugadores se perfilan como buenos prospectos para el futbol americano profesional.