Difícil quitarse la fama de perdedor

Con un nuevo quarterback y una defensa reforzada, los Browns esperan al menos tener una campaña de 8-8.


Quarterback de los Browns de Cleveland, Josh McCown en un juego de NFL
Quarterback de los Browns de Cleveland, Josh McCown en un juego de NFL (AP)

Ciudad de México

Los años pasan, jugadores y coaches van y vienen, y los Browns no dan una. Resulta difícil de creer que un equipo legendario como Cleveland esté sumido en la ignominia, acumule 20 años sin una victoria en playoffs y ligue siete temporadas perdedoras.

De hecho, no ha ganado un juego de postemporada desde que se reincorporó a la Liga en 1999. Para este certamen repite Mike Pettine como coach, tendrá un nuevo quarterback en la persona de Josh McCown y agregó algunos agentes libres interesantes para ayudar al equipo a pelear, aunque no tiene el talento suficiente para llegar a enero una vez más.

Después que el año pasado seleccionaron con bombo y platillo a Johnny Manziel en el Draft, su QB titular fue Brian Hoyer en 13 partidos, y el novato apenas apareció en dos duelos; el otro lo jugó Connor Shaw.


Con Hoyer fuera del equipo, y con Johnny Football más disciplinado y entendiendo su rol como profesional en la NFL, se esperaba que este muchacho recibiera la titularidad; sin embargo, todo indica que deberá esperar su oportunidad detrás de McCown, quien viene de lanzar más intercepciones (14) que pases de anotación (11) en 11 partidos con Tampa Bay.

 Para John DeFilippo, el nuevo coordinador ofensivo, la tarea no será fácil, pues además de hacer que McCown produzca, sus receptores no espantan a nadie. Llegaron Brian Hartline y Dwayne Bowe, quienes se unen a Andre Hawkins, líder en recepciones del equipo el certamen anterior y que realizó 13 jugadas de más de 20 yardas.

El talentoso Josh Gordon no puede dejar los problemas fuera del campo y volvió a ser suspendido, y por si fuera poco el competente ala cerrada Jordan Cameron se fue a Miami Por tierra, se espera más progreso de Terrance West y de Isaiah Crowell, rápidos y difíciles de taclear, y que lucieron en su campaña de novatos.

La línea ofensiva es buena, liderada por el centro Alex Mack, quien vuelve luego de perderse casi toda la campaña pasada por una fractura en la pierna.


A la defensiva, los Browns fueron luz y sombra, muy buena contra el pase y última frente a la carrera, de ahí que su primera selección del Draft haya sido Danny Shelton, un gigantesco tacle de 1.88 metros y 152 kilos; de igual manera llega Randy Starks, ala defensiva ex de Miami, bueno para presionar al pasador.

Si se mantiene sano, su cuerpo de apoyadores es confiable, destacando Karlos Dansby y Paul Kruger, líder en capturas del equipo con 11.

Lo mejor de esta unidad es su perímetro, tienen una pareja de safeties sensacional con Donte Whitner y Tashaun Gipson, y dos esquineros muy buenos en cobertura hombre a hombre, como son Joe Haden y el recién llegado Tramon Williams.

En los equipos especiales la buena noticia es el arribo de Andy Lee, de los mejores despejadores de la Liga, la mala es que para los goles de campo el puesto lo disputan Travis Coons y Carey Spear, dos muchachos sin experiencia en la NFL.