Sueño vaquero

Con una gran línea ofensiva, un buen corredor y una defensa que roba balones, los Cowboys han tenido su mejor inicio de campaña desde 2007

Ciudad de México

Ni el más optimista seguidor de los Vaqueros de Dallas hubiera imaginado que a estas alturas de la campaña su equipo tendría marca de 5-1, acaparando los rel ectores por el gran trabajo que ha hecho su línea ofensiva para abrirle los carriles a DeMarco Murray y ni qué decir de su defensiva, que si bien ha permitido muchas yardas, ha robado balones en los momentos clave.

Desde 2007 Dallas no había tenido un comienzo como éste. Ese año terminaron con foja de 13-3; sin embargo, perdieron el Juego Divisional ante los Gigantes. Ahora, los dirigidos por Jason Garrett han echado por la borda los pronósticos de aquellos que predijeron una campaña de no más de seis victorias. Y es que después de la manera en que se comportó su defensiva en 2013, de perder a DeMarcus Ware y a Sean Lee en el receso y de la forma en que sucumbieron en la Semana 1 ante los 49´s, duelo en el que Tony Romo fue interceptado tres veces y DeMarco Murray perdió otro balón, las expectativas de éxito para los texanos en los siguientes duelos no eran muy alentadoras. No obstante, la victoria en Tennessee en la segunda semana, en la cual contabilizaron 220 yardas por tierra y su defensiva robó un par de ovoides, alertaron sobre el potencial de su línea ofensiva y por supuesto de DeMarco Murray.

Al establecer el ataque terrestre, obviamente controlan el reloj y lanzan menos el balón. Siete días después el plan de juego se salió del librito, toda vez que los Carneros se fueron arriba 21-0. Romo fue más al aire, pero Murray también tuvo participación y colaboró con un centenar de yardas y una anotación, independientemente que la defensa interceptó un par de envíos decisivos para preservar la victoria.

El mismo guión se repitió en la victoria sobre Nueva Orleans. Ante Houston, fue un duelo donde la defensa, ya en tiempo extra, hizo la jugada grande al frenar al rival en tercera y dos cerca del medio campo, mientras que contra Seattle el ataque terrestre volvió a ser protagonista y la defensiva jugó su mejor partido de la temporada, al limitar a los Halcones Marinos en apenas 80 yardas terrestres, cuando llegaban como la ofensiva número uno en este renglón. Sin duda un gran trabajo de scouteo por parte del coordinador Rob Marinelli

EL PAPEL DE LA LÍNEA OFENSIVA

Para que Dallas sea hasta ahora el mejor ataque terrestre de la Liga, con una media de 160.3 yardas por juego, y que DeMarco Murray sea el líder con 785, se requiere de una buena línea ofensiva, y ahí aparecen los nombres de Tyron Smith (LT), Ron Leary (LG), Travis Frederick (C), Zack Martin (RG) y Doug Free (RT), jugadores talentosos con mucho potencial por demostrar. Y es que de ellos, el más veterano es Free, con 8 años en la Liga, le siguen Smith (4), Frederick y Leary (2), y Martin, quien fue su primera selección de este año. Algunos empiezan a comparar a esta línea con aquella de los 90, la cual era extraordinaria con Mark Stepnoski, John Gesek, Nate Newton, Mark Tuinei y Erik Williams, y a quienes Emmitt Smith y Troy Aikman les deben buena parte de sus logros estadísticos.

En lo personal, la comparación por ahora no es válida, al tiempo. La línea actual ha progresado muchísimo y la adición de Martin fue la cereza del pastel, pues además de hacer un gran trabajo bloqueando, la cantidad de castigos cometidos ha disminuido notablemente.

Por cierto, no se habla tanto de Tony Romo, y es que con un ataque terrestre tan dominante, su brazo ya no ha sido indispensable. No es protagonista, lanza menos el balón, y por ende, comete menos errores. Esperemos para saber para qué les alcanza a los Vaqueros, por lo pronto sus actuación ha puesto a soñar a sus seguidores.