El último viaje de Carson Palmer

El mariscal de campo de los Cardenales ha tenido la mejor temporada en el otoño de su carrera y es el guía de un equipo contendiente para el Super Bowl


Carson Palmer, quarterback de los Arizona Cardinals
Carson Palmer, quarterback de los Arizona Cardinals (Reuters)

CIUDAD DE MÉXICO

El golpe no lo había impactado de forma frontal, ni siquiera de lleno, es más, apenas lo rozó; sin embargo, fue suficiente para que hiciera un abrupto movimiento para que se le rompiera el ligamento anterior de la rodilla izquierda, a pesar que no cayó al césped en el momento, sí lo hizo un par de segundos después, luego todo fue dolor para él. Más tarde se confirmó la noticia más temida: Su temporada se terminaba por la gravedad de la lesión.

Así, en el 2014 Carson Palmer pasó de ser el líder de los Cardenales de Arizona a estar en recuperación de una cirugía que incluso amenazó con terminar su carrera, pero los días, las semanas y los meses han pasado desde aquel episodio gris. Hoy, el mariscal de campo está de regreso y es pieza fundamental para que el equipo tenga la mejor temporada regular de su historia.

La importancia del quarterback para la franquicia es mayúscula. El año pasado quedó demostrado, ya que sin el pasador de 36 años,

"No voy a mentir, lloré como niño cuando me dijeron de mi lesión el año pasado”


Arizona tuvo marca de tres éxitos y cinco descalabros; con él en el campo, acumulaba récord de 8-1. Ahora, libre de molestias, los Cards tienen 13 victorias y apenas dos juegos perdidos.

A Carson tampoco le va mal en las estadísticas personales y goza de su campaña más brillante como profesional: 34 pases para touchdown, solo diez intercepciones y 4,542 yardas aéreas, a falta de un encuentro para concluir la campaña regular; son los números que arroja el mariscal de campo, los mejores desde que entró a la NFL.

Su destacada temporada no ha sido obra de la casualidad. Cuenta con una línea ofensiva que le ha dado tiempo para encontrar a sus receptores; Ted Larsen, Jared Veldheer, Lyle Sendlein, Mike Iupati y Bobby Massie, son sus protectores y apenas han permitido 25 capturas, poco menos de dos por encuentro.

2 juegos de postemporada disputó Carson Palmer con los Bengalíes de Cincinnati, sin victoria en ambos


En segundo rubro, cuenta con un grupo de receptores talentoso: el experimentado Larry Fitzgerald, los confiables Michael Floyd y Jaron Brown, y el ala cerrada Jermaine Gresham.

Si no fuera suficiente con el personal que tiene a su disposición, también hay ayuda extra en la banca. Bruce Arians, el coach del equipo, tiene experiencia dirigiendo ataques explosivos y mariscales de campo con potencial, entre ellos Andrew Luck, Ben Roethlisberger y Peyton Manning.

Sabe reponerse

 La carrera de Carson Palmer ha tenido más de un trago amargo; además del problema del año pasado, el quarterback se sacudió una primera rotura de ligamentos en la rodilla izquierda en 2006, cuando jugaba con los Bengalíes de Cincinnati en el partido de comodín que su escuadra perdió contra los Acereros. Cuando ambas lesiones se le presentaron, había firmado extensiones de contrato en los días anteriores.

Palmer no recobró su nivel y vivió otro sinsabor al ser traspasado a Oakland. Con los Raiders pasó las horas más bajas de su carrera, ya que el cuadro californiano no vivía su mejor etapa.

Así, con el equipo con el que cuentan los Cardenales de Arizona y el momento que vive el veterano mariscal de campo, podría ser la última oportunidad para que brille en la postemporada, quizá, también sea el último viaje de Carson Palmer para tratar de conseguir un anillo de Super Bowl.