Obsesión por ser campeón

Para los Broncos no llegar al Super Bowl será un fracaso,todos sus movimientos están hechos para conseguirlo

El quarterback Brock Osweiler (17), suplente de Peyton Manning (18)
El quarterback Brock Osweiler (17), suplente de Peyton Manning (18) (AP)

CIUDAD DE MÉXICO

Una sola cosa movió a Peyton Manning para volver una temporada más a la NFL. Una sola cosa provocó que los Broncos le dieran las gracias a John Fox para darle el puesto de head coach a Gary Kubiak. Una sola cosa se ha convertido en una obsesión, en una carga muy pesada y en el único objetivo para Denver: ser campeón. Cualquier cosa por debajo de eso plasmará la palabra fracaso en la franquicia.

John Elway se convirtió en el vicepresidente de futbol americano de los Broncos en 2011 para hacer que los Broncos lograran lo que él consiguió cuando estuvo dentro del emparrillado, por última vez.

Desde ese momento Elway tiene la encomienda (y presión) de hacer que el trofeo Vince Lombardi vuelva a la vitrinas de la franquicia, algo que no ha logrado. Su llegada ayudó a que el conjunto pasara de un 4-12 en 2010 a un 8-8 el año siguiente, pero estaba lejos de tener una máquina ganadora.

Para el siguiente año apostó en grande y le abrió la puerta a Manning, un quarterback que cambia un equipo de pretendiente a contendiente. Acabaron 13-3, pero perdieron en la Ronda divisional. Una campaña después la máquina estaba ajustada para dar ese paso, otra vez acabó 13-3 y llegó al Super Bowl, pero Seattle acabó con el sueño.

El 2014 era la revancha, pero limitaciones físicas en Peyton en la recta final de la temporada provocaron una pérdida de poder e Indianápolis los eliminó en la Ronda divisional.

Ese resultado cambió todo. Elway vio que el tiempo de John Fox había terminado y le dio el puesto a Kubiak, quien llega con un sistema de juego distinto que favorece el estilo de Peyton. Faltaba que el quarterback confi rmara que no se retiraba, y no lo hizo, la espinita de tener una marca de 38-10 en tres campañas, sin título, es motivación suficiente.

Con un nuevo sistema de bloqueo de zona a la ofensiva, buscan darle tiempo a Manning para encontrar a sus receptores, eso mantendrá a los Broncos entre los tres mejores ataques de la Liga, y porque los más de 25 pases de anotación que seguramente lanzará Peyton (como lo ha hecho en los tres años en el equipo), serán apoyados por C.J. Anderson y Montee Ball en el backfi eld.

Quizá no tengan el peso que tuvieron en los seis últimos duelos del 2014 por las molestias del QB (corrieron para 886 yardas), pero van a ser de gran ayuda para hacer funcionar la ofensiva.

Anotar 30 puntos por duelo no será problema aunque no esté Wes Welker, llegó Owen Daniels  como ala cerrada y siguen Demaryius Thomas y Emmanuel Sanders como blancos.

A la defensiva las cosas pintan mejor. Bajo la guía de Wade Phillips van a tener un esquema 3-4, y su cuerpo de linebackers es de Pro Bowl. Este grupo está acompañado Derek Wolfe, Sylvester Williams y Malik Jackson en los frontales, quienes amenazan con superar las 41 capturas de la campaña anterior.

Peyton llegó a Denver para ser campeón, y no se ha ido porque no lo ha hecho; el 2015 es quizála última oportunidad.