Broncos: Hasta donde los lleve Peyton

El mariscal de 37 años es el sostén de unos Broncos para los que algo menos que el título sería un fracaso

Peyton Manning
Peyton Manning (AFP )

CIUDAD DE MÉXICO

Con las nuevas adquisiciones, en verdades error de proporciones bíblicas si Denver no obtiene el tercer Super Bowl de la historia.

En 2013 los Broncos empeñaron su futuro en los hombros de un jugador de 37 años y éste les respondió completando 55 pases de touchdown con solo10 intercepciones y un porcentaje de completos de 68 por ciento.

El ataque de los Broncos marcó 37.9 puntospor juego, la ofensiva más anotadora de la historia, con el futuro jugador del Salón de la Fama llevando la época actual de las ofensivas aéreas al terreno de lo sublime: el siguiente paso en la evolución del juego. Nada menos.

Pero como los Patriotas de Tom Brady en busca de la perfección en 2007, todo eso no importa un ardite si al final no hay anillos para todos. Este ciclo, Denver, a pesar del trabuco de equipo que posee tiene el mismo estigma de ir hasta donde su leyenda en activo los lleve.

A la salida de Eric Decker (NY Jets), la gerencia le trajo a la estrella receptora de los Acereros, Emmanuel Sanders. Decker es la parte toral del éxito de Peyton.

Sus 87 recepciones y 1,288yardas y el hecho de que era la válvula deseguridad del general Bronco. Sanders tiene la oportunidad de convertirse en una súperestrella como el sucesor de Decker.

Tras la partida de Knowshon Moreno (Miami), confían en que Montee Ball tome el lugar de su líder. Ball se encuentra en su segundo año, finalizó 2013 con 559 yardas y ahora es su papel quitarle presión a Manning.

El dueño del equipo, Pat Bowlen, dejó claro que el dinero no sería problema y la defensiva, que calificó como la 19 de la Liga el torneo pasado, se vio seriamente fortalecida. Firmaron al esquinero Aqib Talib (Nueva Inglaterra), al safety TJ Ward (Cleveland) y al ala defensiva DeMarcus Ware (Dallas).

Y la franquicia en busca de su tercer título, en verdad espera que Ware y Von Miller conserven la salud la mayoría del año;que se conviertan en un tándem temible que les permita anotar con la defensiva y limitar los minutos de Manning en lo posible.

Y es que cualquier cambio por bueno que sea no será nada si el número 18 no aprende a crear ofensiva cuando sus complejos es que mas y largos conteos en la línea son adivinados por el rival.

La derrota en el Super Bowl ante los Halcones Marinos de Seattle sirvió para revelar al mundo que la mejor defensiva de la NFL puede poner en su lugar al ataque más mortífero de la historia.

Manning debe cargar a su equipo no solo durante los 16 partidos de campaña regular, sino llevarlos a dar el timbrazo al final del arcoiris y demostrar esa abrumadora superioridad con la que enterraron a la mayoría en 2013 en el momento de la verdad.

Cualquier cosa menor será un año perdido.