Baltimore: A sepultar el pasado

Para los Cuervos este es el segundo año sin Ray Lewis y su misión es encontrar una nueva identidad

Joe Flacco, mariscal de campo de los Cuervos de Baltimore
Joe Flacco, mariscal de campo de los Cuervos de Baltimore (Reuters)

Ciudad de México

Será mejor que los Cuervos despierten: desde 2013 ya no están Ray Lewis para apuntalar una defensiva de élite ni Ed Reed para salvarle el pellejo de Joe Flacco con una intercepción de último segundo.

Es 2014 y Baltimore tendrá que mejorar una defensiva que fue la 21 de la NFL en 2013; a la ofensiva, Flacco fue interceptado en 22 ocasiones en el que paradójicamente fue su año de más intentos (614) y el de mayor sumatoria de yardas (3,912), números inconcebibles cuando el equipo privilegiaba la defensiva.

A encontrar un nuevo derrotero en el ataque parece obedecer la contratación de Gary Kubiak (antes coach de los Texanos de Houston) como nuevo coordinador ofensivo, a una forma de reinvención para los Cuervos luego de su Super Bowl en 2013; un método para construir sobre los fundamentos algo distinto a lo que tuvieron durante años.

Steve Smith viene al equipo luego de 13 años con Carolina para tratar de suplir la ausencia de Anquan Boldin, quien partió el año pasado. Pensaron que no les haría falta Boldin, pero sin sus diestras manos, Flacco perdió una diana de confianza y fue obligado a lanzar el pase largo con las 22 intercepciones de consecuencia.

Su ataque tiene que mejorar, fue el 29 de toda la NFL en el ciclo pasado y permitieron la cuarta mayor cantidad de capturas de mariscal de campo, con 48. En el pasado Draft, obtuvieron a C.J. Mosley, un linebacker que tratarán de modelar a la imagen y semejanza de la leyenda Lewis y en cierta forma de su rápida adaptación al nivel NFL depende su defensiva este año; además de cómo se haya recuperado de su lesión Terrell Suggs y de la evolución de Haloti Ngata como tacle nariz.

Su corredor Ray Rice estará fuera los dos primeros partidos de la campaña debido a una suspensión de la Liga por violencia intrafamiliar, pero aun a su regreso, tendrá que incrementar sus promedios, pues la temporada anterior sumó apenas 660 yardas, la primera vez en cinco años que termina con menos de mil.

Como otros años, la División Norte de la Conferencia Americana es una rivalidad constante y viva en esa guerra entre Cincinnati, que luce más completo en el sector; los siempre rijosos Acereros de Pittsburgh y los Browns de Cleveland con la novedad de Johnny Manziel, los Cuervos tienen posibilidad de ejercer el dominio.

Es solo que el proyecto depende excesivamente de Flacco y si éste no desquita el sueldo que ganó luego de formar parte del equipo campeón de 2013, sostenido más que nada por una de las mejores defensivas de todos los tiempos, los Cuervos pueden ver sus aspiraciones de volver a la élite dañadas rápidamente, y más que en una reconstrucción, tendrán que buscar un replanteamiento de su esencia, de su antes temible mística.