¿Podrá continuar la magia de Reid?

Kansas City pasó de ser el hazmerreír de la división a pelear su supremacía, pero en 2014 será más difícil

Andy Reid, entrenador de KC Chiefs
Andy Reid, entrenador de KC Chiefs (AP)

Ciudad de México

Andy Reid trajo de vuelta la magia y la cultura de un equipo ganador a los Jefes, desgraciadamente también trajo con él su propensión a no ganar en playoffs. Tras un 2012 ganando solo dos juegos, los esquemas del por 14 años entrenador de las Águilas de Filadelfia obraron la maravilla de devolver a los Jefes a los primeros planos, montados sobre su caballo de batalla Jamaal Charles, que finalizó 2013 con 1,287 yardas (tercero de toda la NFL), pero solo magras 18 en la derrota de 45-44 en el juego de Comodín, a manos de los Potros de Indianápolis, con ese descorazonador pase de 64 yardas de Andrew Luck a T.Y Hilton.

Levantarse de caídas como esa es el cometido del equipo este nuevo ciclo, para llegar a la consistencia que es sinónimo de Reid; y Charles es la parte fundamental, el ariete que as defensivas de la Liga no pueden contener.

La partida del esquinero Brandon Flowers parece el mayor despropósito, sobre todo en una división en que el equipo enfrentará dos veces a Peyton Mannig y a Philip Rivers. Si el ataque terrestre, que promedió 128.5 yardas por juego, continúa así, Alex Smith, su mariscal, podrá seguir con su función de mero administrador del juego y dotar de balance al conjunto.

Y vaya que lo necesitarán, pues tienen un calendario complicado que incluye careos con Nueva Inglaterra, Pittsburgh, San Francisco y los campeones, Seattle, además de los mencionados Denver y San Diego. En ese sentido, su primera selección, el linebacker Dee Ford, tendrá que aprender las reglas del juego en tiempo récord si los Jefes en verdad quieren seguir el progreso de su proyecto en tan complicada división.

Kansas City tuvo un inicio de 9-0 en 2013 y su ofensiva un gran cierre al marcar 34.6 tantos en sus últimos siete partidos (2-5), lo que demuestra lo complicado que lo tendrán ante rivales como los Broncos y Cargadores.

El cuerpo de receptores conformado por Dwayne Bowe y Donny Avery tendrá que estar en armonía para Smith y la ofensiva mejorar su lugar 21 en yardas aéreas, si no hay progreso en ese frente sus rivales les pasarán por encima.

Por si fuera poca la adversidad que enfrentan en el papel los Jefes, la historia también los condena. Porque desde 1960 cualquier equipo que haya mejorado de un año a otro en nueve o más victorias, (los Jefes tuvieron 9 triunfos más que en 2012), no ha podido mantener la tendencia y ha tenido tres victorias menos al año siguiente de su resurgimiento. Si eso ocurre y los otros miembros divisionales están en buen nivel, KC pasará a un doloroso segundo plano.

Tal parece que las pérdidas en la agencia libre fueron más cuantiosas que las altas y que los Jefes tendrán un camino más difícil para demostrar que lo suyo es algo como para tomarse realmente en serio.