Harbaugh y los 49ers se separan por mutuo acuerdo

El entrenador de los 49ers de San Francisco, Jim Harbaugh, no volverá para la última temporada de su contrato por cinco años y 25 millones de dólares, firmado en enero de 2011

Jim Harbaugh, coach de los 49ers
Jim Harbaugh, coach de los 49ers (AP)

CALIFORNIA, Estados Unidos

El anuncio surgió el domingo tras una victoria de 20-17 sobre los Cardinals de Arizona y luego de una campaña de 8-8 en la que San Francisco esperaba mejores resultados en su nueva casa, el Levi's Stadium, de 1.300 millones de dólares.

En lugar de eso, los 49ers vieron miles de asientos vacíos en la mayoría de los encuentros. San Francisco quedó sin aspiraciones de postemporada con una derrota 17-7 en Seattle el 14 de diciembre, su segundo revés ante los Seahawks en un lapso de 18 días, lo que ayudó a sellar el destino de Harbaugh.

Harbaugh llevó a los 49ers a tres finales de la Conferencia Nacional de manera consecutiva y tenía una mentalidad de Super Bowl o nada para esta campaña. La ambiciosa meta se escapó muy pronto.

"Jim y yo hemos llegado a la conclusión de que es lo mejor para ambos seguir en direcciones distintas", dijo el director ejecutivo del equipo, Jed York. "Agradecemos a Jim por traer a los 49ers una tremenda naturaleza competitiva y enorme pasión por el juego. Él y su personal restauraron una cultura ganadora que ha sido el estándar para nuestra franquicia a lo largo de su historia".

Los 49ers se quedaron muy cerca de su sexto campeonato de Super Bowl luego de la campaña de 2012, al caer 34-31 ante el hermano mayor de Harbaugh, John, y los Ravens de Baltimore.

Harbaugh tuvo una marca total de 49-22-1 en cuatro años con San Francisco, que tal vez busque ascender al puesto a alguien que labore ya en la organización. El entrenador de línea defensiva, Jim Tomsula se ha mencionado como posible candidato.

Desde su habitual atuendo de pantalones caquis y suéter negro de los 49ers hasta sus peculiares frases. como "¿Quién es mejor que nosotros? ¡Na-die!", Harbaugh hizo las cosas a su manera. Y, casi siempre, su manera funcionó.

Pero no esta temporada, cuando su estelar linebacker Patrick Willis fue uno de varios jugadores vitales en ausentarse con lesiones, en lo que venía siendo una de las defensivas más dominantes de la NFL.

El futuro de Harbaugh estuvo en duda toda la temporada luego de no recibir una extensión de contrato. El mismo York había aceptado de manera pública que esperaba resolver ese asunto.

En enero pasado, cuando San Francisco perdió por seis puntos ante Seattle en la final de la Nacional, surgieron reportes de que Cleveland indagó las posibilidades de adquirir en un canje a Harbaugh. York confirmó después que los Browns lo contactaron.

Y en el Día de Acción de Gracias, cuando los 49ers perdieron en casa 19-3 ante Seattle, York expresó en Twitter su descontento con el equipo. Fue una aparente muestra de una relación que no podía repararse.

Escribió: "Gracias (etiqueta)Fieles49ers por el fuerte apoyo esta noche. Esta actuación no es aceptable. Me disculpo por ello".

Había quienes creían que York podía ceder en canje a Harbaugh en esta ocasión y recibir una selección de primera ronda. Nadie esperaba que Harbaugh aceptara tal movimiento que afectaría a su nuevo equipo, restándole capacidad para reclutar.

Harbaugh dijo toda la temporada que no se distraería por los constantes rumores sobre su futuro, o por aquellos que fuera de la organización preguntaban si había perdido el control del vestidor.

Es un rompimiento que parecía impensable cuando los 49ers lo ganaron casi todo hace menos de dos años en Nueva Orleáns.