El Super Bowl cierra una temporada de pesadilla para NFL

Desde la violencia doméstica, hasta la última polémica por los balones desinflados por parte de los Patriotas, la NFL verá en el Super Bowl un final digno para una temporada oscura 

Super Bowl XLIX
Super Bowl XLIX (AP )

Ciudad de México

Violencia doméstica. Problemas de disciplina. La salud de los jugadores. Enredos en el arbitraje. Balones desinflados.

Los preocupantes titulares que empezaron en febrero pasado continuaron durante toda la temporada de la NFL. Los problemas, la mayoría empeorados por la forma en que fueron gestionados, crecieron hasta convertirse en una bomba de tiempo que dañó la credibilidad de la liga y transformó la antesala del Super Bowl del domingo en una ocasión para reparar daños, en vez de un momento para celebrar.

"Fue algo constante", comentó Orin Starn, un profesor de la universidad de Duke que estudia el papel de los deportes en la sociedad. "Las crisis y los problemas de relaciones públicas se sucedieron uno tras otro, y no envidio para nada a Roger Goodell".

En una incómoda rueda de prensa el viernes, a Goodell le preguntaron si cree que debe ser despedido y si debe bajarse el sueldo, además de numerosos cuestionamientos relacionados con los problemas que afectaron la imagen de la liga, aunque su popularidad parece no haber sufrido.

"Por un lado, tienes una liga que jamás generó tantos ingresos, nunca había sido tan popular", señaló el agente Leigh Steinberg. "Por otro lado, hubo una gestión no tan astuta y no se anticiparon bien algunos problemas importantes que se salieron de control. Trascendieron el panorama del seguidor del fútbol americano, para convertirse en problemas de conocimiento del público en general".

Una muestra de la obsesión de Estados Unidos con el fútbol americano es que lo que parece una historia insignificante sobre balones desinflados dominó los titulares en la antesala al Super Bowl entre Nueva Inglaterra y Seattle, y una tarde fue noticia principal en los noticiarios de las tres cadenas de televisión estadounidenses. Los Patriots fueron acusados de utilizar pelotas infladas por debajo del nivel mínimo permitido por la liga cuando ganaron el campeonato de la Conferencia Americana.

La NFL investiga el caso y espera tener una conclusión después del partido del domingo.

Otra historia interminable: el running back de los Seahawks, Marshawn Lynch, se negó a hablar con la prensa en la semana previa al Super Bowl, aunque compareció a las actividades obligatorias dictadas por la liga.

"Hice 35 entrevistas de radio esta semana", comentó Steinberg, "y eso era lo único de lo que querían hablar".

Pero son casos como el de los balones desinflados, las complicadas reglas y la aptitud de los árbitros los que podrían terminar afectando más a la liga.

Steinberg dijo que hay una percepción generalizada de que "los partidos se juegan con reglas equitativas, con un arbitraje ecuánime y que los partidos son decididos por los entrenadores y los jugadores en la cancha".

"Cualquier insinuación de que hay algo más en juego, de que puede haber trampa o arbitraje injusto, amenaza la esencia de la NFL", comentó el agente.

La crisis por los casos de violencia doméstica detonó cuando Ray Rice, el ex running back de los Ravens de Baltimore, golpeó a su entonces prometida, y Adrian Peterson, estrella de los Vikings de Minnesota, castigó a su hijo pequeño con una rama de un árbol.

Goodell utilizó las palabras "violencia doméstica" sólo una vez durante su conferencia de prensa, que duró casi 50 minutos, y en cambio hizo referencia en más de una ocasión a varios "asuntos complicados".

Las acusaciones de violencia doméstica contra jugadores generaron tanta atención como la forma en que gestionó los casos la NFL, principalmente el de Rice, quien originalmente fue suspendido sólo por dos partidos y luego fue sancionado por tiempo indefinido cuando apareció un video del incidente. Luego, un árbitro independiente revocó el castigo.

La salud y seguridad de los jugadores es otro problema a largo plazo para la liga. La NFL dijo esta semana que hubo una disminución de 25% en conmociones cerebrales esta temporada, aunque también llamaron la atención historias sobre el peligro que representa el fútbol americano para los niños, y un reportaje de la AP que reveló fallas en más de la mitad de las leyes aprobadas por estados para lidiar con conmociones cerebrales entre jóvenes.

La NFL espera que se resuelva una demanda radicada por ex jugadores que acusan a la liga de ocultar lo que sabía sobre las lesiones cerebrales, con tal de que siguieran jugando. La liga propuso un acuerdo por 1.000 millones de dólares.

También hubo noticias sobre el abuso de pastillas para el dolor, sobre la implementación del programa para detectar el uso de hormona de crecimiento humano, y la eficacia de los castigos por consumo de marihuana.

Pero ni los casos de violencia doméstica, ni las conmociones cerebrales han afectado la popularidad de un deporte que genera 9.000 millones de dólares anuales en ingresos.