América es eficiente y vence a Querétaro en el Azteca

América sigue adelante, el equipo de Ricardo La Volpe cerró la semana con una victoria más que los tiene a un paso de lograr la calificación

Romero anota contra Querétaro
Romero anota contra Querétaro (Imago7)

Ciudad de México

La versión más efectista de América lo tiene a un paso de la calificación. Las Águilas siguen en ascenso en la clasificación general, están muy cerca de los líderes y su juego (para nada espectacular) sigue cosechando buenos resultados. El fondo es lo que vale en este América y ahí no han fallado, en una semana de 9 puntos, los de Ricardo La Volpe sumaron 7; encima empiezan a recuperar jugadores lesionados justo en el tramo más importante del torneo. Anoche, en la victoria por 1-0 sobre Querétaro, con gol de Silvio Romero, reaparecieron Miguel Samudio y Darwin Quintero.

Ha sido uno de los partidos más completos de América en lo que va del torneo, sí, desde el interior del club se acepta que no hay un juego bonito, pero esto es de resultados y de cosecha de puntos y ahí es donde ha estado la virtud de este equipo, que ha sabido adaptarse a las circunstancias y si bien esta semana le tocaron dos equipos que viven horas bajas, había que ganar los partidos y así lo hicieron.

Y fue de los partidos más completos, porque fue uno en el que tuvieron más elaboración de la habitual, tuvieron control de pelota y defensivamente el comportamiento sigue siendo ejemplar.    

América jugó en campo rival, los de Ricardo La Volpe han entrado en una inercia en la que no tienen freno, incluso fue el primer tiempo de anoche ha sido en el que mejor se ha visto el conjunto americanista, generando ocasiones de gol, jugando por las bandas y buscando por distintas vías llegar al arco enemigo.

No tardaron las Águilas en meter presión, en los primeros minutos se lanzaron en busca del gol y estuvieron cerca en un par de ocasiones, primero en un cabezazo en un tiro de esquina que fue bien atajado por Tiago Volpi. Luego en un pase filtrado de Lainez para Romero, que el Chino dejó en el travesaño.

Resistieron los Gallos el inicio vertiginoso de las Águilas y paulatinamente trataron de armar alguna jugada, pero se fueron diluyendo. El equipo de Lozano pasó a jugar en campo propio, a tratar de cerrar los caminos a los ofensivos azulcrema que se movían para buscar asociaciones.

Tenía el dominio del balón el equipo local y había neutralizado a la gente de Querétaro que podía construir alguna jugada de peligro, William se crecía en el medio campo; Oribe buscaba conectar con Arroyo o Romero, algunos balones para Lainez que también buscaba su suerte. Y Mares y Aguilar mostrándose como opciones de pase y lanzando centros al por mayor.

América logró el gol en un centro de Paul para Oribe que definió con un gran taco, pero el juez de línea Christian Kiabek levantó la bandera y el árbitro, César Ramos, evitó el festejo, una mala decisión del cuerpo arbitral porque había un hombre de los Gallos que habilitaba.

Lo siguió buscando América, pero no encontraba la manera de doblegar a la defensa queretana que hacía una multiplicación de esfuerzos para evitar el gol. Pasaba una noche serena en defensa el equipo de La Volpe, porque los Gallos solo tuvieron un par de tiros, pero Marchesín respondió de buena manera a un lanzamiento de Sanvezzo y otro de Sepúlveda se fue desviado. No había más noticias de Querétaro al frente.

Continuaba América a lo suyo, entonces vino una jugada en la que se conjuntaron varios factores: recuperación de la pelota e la salida de los Gallos, toques cortos y precisos y hasta un dejo de suerte porque cuando Romero buscó asociarse con Arroyo, la pelota no le llegó a Michael con claridad, pero el rebote le quedó al mismo Silvio que bombeó con clase para vencer a Volpi, justo antes de irse a los vestuarios.

América tenía el partido en el escenario ideal, estaba por delante en el marcador y en el complemento dispondría de más espacios, era cuestión de jugar con la necesidad de los Gallos para cazarlos y asegurar el resultado y confirmar su paso ascendente. Estuvo cerca del segundo Arroyo, pero su tiro se fue desviado.

Iba bien la cosa, pero, para no variar, Bruno Valdez salió del campo en camilla y su lugar lo tomó Miguel Samudio, quien regresó después de haberse lesionado en el juego contra Pumas. Mientras, Querétaro dio la sensación de adelantar unos metros y casi logra el empate en una jugada en la que Arroyo retrasó mal un balón, Sepúlveda chutó con la derecha, pero Marchesín estuvo atento y mantuvo su imbatibilidad.

Encima la suerte le sonrió al equipo americanista cuando una carambola de remates de los Gallos que incluyó una espectacular chilena de Édgar Benítez se estrelló en el travesaño y luego los zagueros se fajaron para alejar el peligro en otro par de disparos. Fueron los minutos en los que mejor cuerpo se le vio a los Gallos, que pusieron a prueba a la retaguardia americanista y ésta no falló.

América va en línea directa hacia la Liguilla, la semana que viene visita a Santos, y cerrará el torneo con dos juegos de local, si mantiene la inercia estará en la fiesta grande y con un par de combinaciones quizá termine entre los primeros cuatro. El Azteca se ha hecho tierra inexpugnable.