Apuestan por el recambio hecho en casa

Si bien Pumas triplica la presencia de canteranos en el primer equipo, a comparación de América, ambos, al menos en los últimos meses se han distinguido por darle presencia a sus fuerzas básicas

Ciudad de México

La historia del futbol mexicano ha atestiguado la rivalidad entre Pumas y América; son las diferencias entre una y otra institución, las que han marcado la pauta en este sentido, sobre todo en el pasado. Mientras que las Águilas desembolsaban millones para traer a lo mejor del mercado posible, los de la UNAM casi siempre se han distinguido por blindar a su primer equipo con mayoría de jugadores fabricados en La Cantera. Hoy, y con un nuevo enfrentamiento como fondo, pareciera que las diferencias se han ido a menos.

Con la actual gestión de Rodrigo Ares de Parga y la dirección técnica de Francisco Palencia, Pumas está en vía de recuperar la esencia de antaño, en la que los elementos surgidos de sus fuerzas básicas no solo conformaban su plantilla en la mayoría, sino, que eran sus referentes y soluciones; sin embargo, hay similar se está intentando con el vecino de Coapa, y es que, desde que Ricardo La Volpe tomó las riendas de las Águilas, más allá de sus formas y resultados, ha intentado potencializar la materia prima de los azulcremas en ciernes.

En su primer semestre, La Volpe eligió a Edson Álvarez (19 años), un juvenil plurifuncional que lo mismo se desempeña como central, que como escudo de contención; la presencia de este nuevo futbolista con rasgos infantiles y el buen trato de la pelota, sorprendieron al medio nacional, pues no es común en América que haya espacio para los de menor experiencia. “Fue todo muy rápido, se dio inesperado, pero no por eso desaprovecharé esta oportunidad; le agradezco la confianza al entrenador”, dijo en sus primeras conferencias.

Dándole continuidad a esta forma de trabajo y con una plantilla plagada de dudas, en este Clausura 2017, el veterano técnico argentino, primero en Copa y después en Liga, le brindó minutos a un joven (aún más que Álvarez) con proyección y talento. Diego Laínez, que lo mismo puede jugar como mediocampista interior que como extremo, realizó su debut en el máximo circuito nacional apenas el pasado 4 de marzo, ante León, con 16 años y nueve meses en sus botines. Ahora, ya es de los primeros recambios de La Volpe.

“Diego hizo parte de sus fuerzas básicas en Pachuca, pero en cierto punto, hace algunos años, me dijo que quería probarse en el América, que deseaba pertenecer a este club, porque desde más niño le iba a las Águilas (llegó en 2012). Es un jugador muy técnico, puede jugar a los dos perfiles, y lo que a mí me deja tranquilo es que veo a mi hijo contento, cumpliendo sueños; estoy feliz como él”, comentó en entrevista con ESPN Mauro Laínez, padre del prospecto después del debut.

La presencia de las fuerzas básicas del América la completan Gil Burón (22 años), un defensor que lo mismo actúa como lateral que de central; Érick Pimentel es quizás el que más se ha rezagado, pues con 26 años, acumula varios semestres sin figurar con gran cantidad de minutos; Carlos Rosel es otro de los elementos en ataque, que se desempeña por la banda derecha y que con La Volpe ha participado en Liga y Copa; de momento suma cuatro apariciones en el CL17.

Por su parte, al menos con la gestión dirigencia al actual, Universidad completa tres debuts en Primera, contabilizando el torneo pasado y el actual, así como la proyección para más jóvenes, que si bien había realizado su estreno, no entraban en planes en el pasado. Es el caso de Jesús Gallardo (22 años), que inició su camino en el profesionalismo a finales del 2014, pero que fue hasta mediados del años anterior, con Palencia como DT, que se convirtió en titular, destacando a nivel de ser seleccionado nacional.

Otro ejemplo similar al de Gallardo es Kevin Escamilla (23 años), campeón del mundo en 2011, a nivel Sub 17 con México, que debutó con Memo Vázquez (a inicios del 2015), pero que ha sido hasta ahora cuando su nivel le ha permitido competir por un lugar como titular en la alineación; es volante de contención, que lo mismo puede hacer como interior por cualquier banda. Josecarlos Van Rankin, otra extracción de casa, pero igualmente joven (23), se ha ganado la confianza, convirtiéndose en bastión por la lateral derecha, ante la salida de Marcelo Alatorre.

Los debutantes de Palencia también han tenido un seguimiento especial. Pablo Jáquez, el que se dice que podría ser el recambio de la zaga central, ya sea de Darío Verón o Gerardo Alcoba, debutó apenas este semestre, y en lo que va de competencia de Liga, ya contabiliza 103 minutos, repartidos en tres compromisos; algo similar ocurre con Alan Mendoza (23 años), lateral izquierdo que ahora es inamovible y que volvió para este 2017 a Pumas; Santiago Palacios (25), con menos actividad es un recambio constante para Palencia… Así, a pesar de las diferencias, Pumas y América parece que buscan sus ideales, siguiendo pasos similares.