Pedro Arce, de la nada al más grande

El mediocampista avanza en su adaptación a América, y está convencido que podrá encontrar éxito con las Águilas. “Me voy a rajar la madre”, promete a la afición

Pedro Arce, mediocampista del América
Pedro Arce, mediocampista del América (Higinio Robles León )

Ciudad de México

La noticia de la llegada de Pedro Arce a América, se dio a través de las redes sociales, el equipo ya estaba en sus primeras jornadas de trabajo en Playa del Carmen, cuando la institución anunció que un futbolista procedente del futbol europeo aterrizaba en Coapa, se trataba de un chavo de 25 años que se fue del país a los 18 en busca de lograr una carrera como futbolista profesional, una especie de migrante, que al no ver un claro futuro en su país se lanzó a la aventura con la maleta cargada de ilusión.

A los 18 años llegó a España y ahí empezó a picar piedra, su ascenso no fue sencillo, hasta que en su camino apareció el Veria de Grecia, conjunto con el que logró debutar en la Superliga de ese país y en el que empezó a mostrar sus condiciones.

Sus buenas actuaciones llamaron la atención de otros equipos, tuvo ofertas para seguir allá, pero hace poco más de un mes llegó una llamada que no se esperaba. Uno de los equipos de mayor arraigo en México estaba interesado en él. América tocó su puerta y cuando llegó la hora de decidir, Pedro no lo pensó.

Era el momento de volver a su país y continuar con el sueño, nada menos que en las Águilas.

Pedro no oculta que en México no era aficionado a ningún equipo, más bien seguía el medio local, pero sus ojos —desde un punto de vista de aficionado— estaban enfocados en un monstruo de Europa y del mundo como lo es el Barcelona de España.

Su llegada tomó por sorpresa a todos, aficionados y prensa, porque en México hay pocas referencias de él, pero en cuanto aterrizó en México puso manos a la obra, porque no hay espacio para el tiempo muerto, ya sabe que América exige y demanda lo mejor en cada instante.

¿Cómo ha sido su integración? Buena, se lo toma con calma, no se estresa ni tiene miedo al reto que le viene por delante, total, su carrera —como él mismo dice— se ha construido a base de sacrificio y de dar pasos hacia delante, a veces a contracorriente. No le asusta la exigencia, porque se fue sin nada y regresó a México curtido. Solo él y su gente cercana saben lo que tuvo que pasar para ahora estar en el club más grande del futbol mexicano.

¿Por qué se fue de México? "Cosas de la vida, en mi casa, en Saltillo, no hay equipo profesional, a los 13 años se me dio la posibilidad cuando me invitó Tigres a formar parte de sus fuerzas básicas, pero no estaba listo para dejar mi casa y mi familia o para todos los días hacer una hora y media de camino para ir a entrenar. Seguí estudiando, acabé mis estudios a los 18 años, pero siempre seguí jugando en la escuela, a esa edad me entra la inquietud de que quiero ser jugador profesional y empecé a hacer la pretemporada con Puebla; antes de firmar me salió la oportunidad de irme a España, me ganó la ilusión y me fui, estuve un año y medio ahí y luego me fui a Grecia y ahí empecé mi carrera como profesional", cuenta.

Después de ese paso, qué le representa a Pedro Arce llegar a América. "Lo he tomado con mucha tranquilidad, para mí ha sido una gran motivación, es un paso adelante en mi carrera y lo tomo con tranquilidad y mucha motivación, sabiendo lo que el club representa. Me he acoplado rápido y me estoy poniendo al cien físicamente para estar a la par de mis compañeros. Creo que va a ser una adaptación rápida. Como dices, nunca tuve un amor por un club en México, ahora lo tengo por el América; seguía el futbol mexicano y siempre lo tuve como el club más grande de México, y llegar aquí es una alegría enorme, sé lo que representa y me voy a rajar la madre por esta institución".

Y qué le va a aportar a las Águilas, porque los jugadores que llegan como refuerzo se espera que den un plus al equipo. "Puedo aportar cambio de ritmo y desequilibrio, soy un jugador que se siente tranquilo con la pelota y puedo distribuir el balón, aportarle un poco más de velocidad al juego, pero eso ya dependerá del profe dónde me quiera usar, tengo experiencia jugando como contención, si necesita uno con salida de balón puedo hacerlo y también sacrificio a la defensiva. Soy un jugador que se siente cómodo con la pelota, que le gusta intentar cosas diferentes y siempre busco el beneficio del equipo. Confío mucho en mi futbol, soy un chavo que no tenía nada, no era nadie en el futbol y lo que he logrado ha sido por mi juego, cada año he dado pasos para delante y estoy seguro que así va a seguir siendo", concluye Pedro, quien también aguarda paciente por otro sueño al alcance de pocos: Debutar en México en la cancha del estadio Azteca.

ADMIRACIÓN Y NO COMPARACIÓN

De Pedro Arce llegaron a salir publicaciones en las que se le calificó como El Iniesta mexicano, algo que aclara. "Se mal interpretan algunas palabras, siempre que se me ha preguntado por un referente y siempre he dicho que (Andrés) Iniesta, porque me encanta su estilo de juego, cómo es fuera del campo, siempre digo que lo veo como un referente y no que me parezco a él, hay que guardar las diferencias, estamos hablando de unos de los mejores mediocampistas de la historia", comentó.