Osvaldo Martínez: El cerrajero

El mediocampista tuvo la llave para abrir el candado que Cruz Azul puso a la ofensiva de América; la lucidez del paraguayo iluminó a las Águilas

Osvaldo Martínez, mediocampista del América
Osvaldo Martínez, mediocampista del América (Santiago Chaparro )

Ciudad de México

Cruz Azul construyó sus aspiraciones para vencer al América a partir del orden defensivo; quería provocar un corto circuito en el funcionamiento ofensivo de las Águilas, que la sala de máquinas azulcrema no tuviera líneas de pase para conectar con los delanteros. La Máquina puso un candado para cerrar la portería de Jesús Corona.

El plan funcionó 45 minutos, porque la ofensiva americanista, una de las que más remates a gol registra en el torneo, apenas había disparado una vez a gol en todo el primer tiempo. Hasta entonces, Osvaldo Martínez había tratado de conectarse con Sambueza y Andrade. Tenían el control del balón, pero faltaba ese momento de inspiración para romper el tedio.

Todo cambió en el complemento, cuando Osvaldo tomó la pelota, levantó la cara y encontró el hueco por donde hacer daño.

Ese resquicio que acabó fracturando el muro celeste y aclaró el panorama al equipo de Ignacio Ambriz. El pie derecho de Martínez fue la llave azulcrema para abrir el cerrojo celeste.

Apenas iban dos minutos del complemento, La Máquina no variaba su guión, mantenía el orden, pero Osvaldo ya había decidido que era el momento de dar un paso adelante. América procesó su jugada por la banda derecha, con Rubens cargado sobre la raya de cal; Sambu tocó para Paul, quien entregó al paraguayo, el lateral derecho le comió la espalda a Joao Rojas, Fabio Santos y Fausto Pinto.

473 TOQUES de balón ha dado Osvaldo Martínez en el Apertura 2015, su efectividad a la hora de pasar es de 83 por ciento.

Osvaldo se percató que Paul ya había roto la línea defensiva, que ningún celeste le había seguido y que lo habían dejado huérfano.

Lo siguiente fue un toque preciso del '10' americanista, una bola puesta al espacio con la velocidad y fuerza justas para que Jesús Corona no llegara a su encuentro. Paul estiró la pierna derecha y habilitó a Oribe, quien solo mandó el balón al fondo con un cabezazo. A los 47 minutos, la clarividencia de Osvaldo ponía en ventaja a las Águilas y en estado de alarma a Cruz Azul.

El paraguayo tomó el mando del mediocampo azulcrema, se sentía cómodo y con la moral arriba para liquidar a los celestes.

Tuvo la oportunidad de marcar su gol, pero Corona le arrebató esa posibilidad con un buen manotazo. Una jugada de puro futbol porque Osvaldo se había quitado a su marcador con una finta, remató fuerte con la pierna derecha, pero el reflejo del portero cruzazulino ahogó el festejo. Osvaldo siguió interpretando el partido de forma correcta, intuía que tarde que temprano pillarían mal parado a Cruz Azul, era cuestión de tener los sentidos alerta y el pie i no para la asistencia. Y llegó ese instante.

86 BALONES ha recuperado el mediocampista paraguayo, quien no solo genera juego, sino que apoya en la labor defensiva.


Minuto 74, Osvaldo recibe la pelota, cara arriba, porque así es como mejor se pasa el balón. Toque largo y raso atendiendo la indicación de Benedetto que le había marcado segundos antes la zona a la que debía dirigir la bola.

Martínez se disfrazó de quarterback, volvió a ver el vacío celeste y puso la pelota en el punto preciso, en un terreno al que el Maza Rodríguez corrió desesperado y al que Corona buscó llegar infructuosamente. La conexión Martínez- Benedetto dio resultados, el daño en el arco celeste fue lapidario, lo sabían en la zona donde los jugadores americanistas realizaban su calentamiento. Ahí, todos abrazaron al Pipa, pero señalaron al paraguayo porque había vuelto a tener el toque preciso.

Osvaldo se marchó del campo con una sonrisa pícara, porque llegó al estadio Azul como invitado y en el bolso llevaba las llaves de un campo que América volvió a conquistar seis años después, gracias a que el mediocampista paraguayo ejerció de cerrajero para abrir el candado que Cruz Azul, pensaba, dejaría sin premio a la ofensiva americanista. El plan celeste marchaba bien, pero se derrumbó cuando Osvaldo encontró en su pierna derecha la llave del triunfo.

EL DATO

OSVALDO MARTÍNEZ SALIÓ DE cambió el sábado pasado al minuto 83, dijo que fue por un golpe, pero no es una situación grave.