Solo ganamos una batalla: La Volpe

El entrenador de América destacó que el orden que tuvo el equipo fue clave para lograr el pase a semifinales, pues los jugadores entendieron cómo debían encarar el partido

Ricardo La Volpe, entrenador de América
Ricardo La Volpe, entrenador de América (Mexsport)

Guadalajara

Ricardo La Volpe mantuvo la ecuanimidad, el entrenador argentino no lanzó cohetes tras la victoria de su equipo en el Clásico Nacional, que le permitió a América avanzar a las semifinales del Apertura 2016, tras superar a Chivas con marcador global de 2-1. Incluso, el Bigotón se acordó de Ignacio Ambriz, el ex entrenador de las Águilas a quien llegó a relevar allá por la Jornada 11. 

Ricardo Antonio, de nueva cuenta, le otorgó todo el crédito de la victoria a sus jugadores, pues dijo, son ellos los que han dejado todo el espíritu por pasar esta serie y mantener las posibilidades de alcanzar la Final del torneo.   

El estratega azulcrema valoró que el duelo ante Chivas “fue un partido parejo; no tuvimos a Sambueza, pero tengo que felicitar a los jugadores, porque se matan dentro de la cancha. Son figuras y son difíciles de manejar, pero pusieron su granito de arena”.

Una de las cualidades que destacó el Bigotón fue que el equipo ha aprendido “a ser sólidos atrás”, porque al haber llegado de relevo a la mitad del torneo, dijo, lo que priorizó fue hacer que el equipo recuperara su fortaleza defensiva.

Anoche, La Volpe echó mano de Oribe Peralta en una posición que no fue la suya, tiró al Cepillo a jugar más en medio campo y cuando tuvo que decantarse por un conservar un delantero, optó por dejar a Oribe y retirar a Romero. Y Ricardo habló sobre el desempeño del ex atacante lagunero.

“No es fácil reemplazar a Sambueza. Peralta fue un 10 mentiroso, pero el equipo es muy completo. Pensé en Oribe porque es un referente del grupo y necesitas a gente que grite y él transmite. No es fácil jugar con cuatro delanteros. No le regalamos nada al rival y el equipo cumplió”.

También, señaló que su equipo habló claro en el vestidor y la plantilla siempre mostró un convencimiento y un compromiso por lograr la victoria. “Son Clásicos; antes de salir a la cancha decían que no era lo mismo. El equipo viene mejorando, ya transmite otras cosas, es más inteligente, pero lo de hoy fue un paso nada más”.

La Volpe aceptó que Chivas también fue un equipo que en todo momento compitió, pero ayer “tuve la suerte de que Jesús y los ángeles están conmigo. Hubo festejo, pero dejamos las cosas en claro: Nos falta el gran objetivo que es llegar a la Final”.

El timonel de las Águilas también tuvo palabras sobre la actuación del árbitro, Roberto García Orozco, un tipo que llegó al Clásico con muchos focos puestos sobre él, por el hecho de que había tenido algunos antecedentes con las Águilas, y porque el mismo entrenador había advertido que habría que estar atentos con el desempeño del silbante.

“Dije que (los árbitros) venían ayudando, porque en partidos clave (Chivas) jugaba contra diez. No debieron poner a García Orozco, era difícil por lo que había atrás… pudo haber echado a Pereira porque lo jala (a Oribe Peralta) y eso es agresión. Pero bien, no pasó nada y no definió el partido”.

El Bigotón reconoció que este resultado se logró porque cuenta con una plantilla bien conformada, entonces dijo que el triunfo también era mérito de Ambriz, porque “él fue el que armo al equipo, somos amigos, hemos tenidos charlas, no es fácil armar un equipo y lo hizo bien. Y elogio a los jugadores porque tienen fama y tienes que saber manejar al grupo, son espectaculares. A veces veo caras enojadas, pero cuando pasa eso si (el jugador) mira para el norte yo lo hago para el sur”.

El discurso de Ricardo Antonio fue ecuánime, porque sabe que este fue un buen paso, pero hay mucho por delante. “Nos faltan dos batallas, hoy solo ganamos una”, concluyó.