La Fórmula del gol: Romero y Zaldívar

América mantiene su idea de buscar en el exterior de su eje de ataque, su apuesta para que este semestre es Silvio Romero; mientras que Chivas recurre a su cantera confiando en Ángel Zaldívar. En el Clásico del sábado, ambos están llamdos a tener un papel protagónico con sus equipos 

Silvio Romero y Ángel Zaldívar
Silvio Romero y Ángel Zaldívar (Imago7)

Ciudad de México

Silvio Romero dice que es un privilegiado por haber llegado a América. El Chino aterrizó como refuerzo para este semestre, una apuesta a largo plazo, en él están puestas las esperanzas para que las Águilas puedan vencer a las defensas enemigas, pero no llega con el puesto seguro, porque la competencia que hay en Coapa lo lleva a dirimir el sitio con Oribe Peralta, el delantero mexicano más efectivo en la Liga Mx. Por ahora, Romero aparece en la foto de inicio por la lesión del Cepillo.

El sábado, el Chino vivirá su primera gran experiencia: el Clásico Nacional contra Chivas, palpitará lo que significa este encuentro para el americanismo, pero también tendrá la exigencia de ser el hombre que marque la diferencia. A los refuerzos de América siempre se les exige que aparezcan en estos compromisos, esta semana entenderá ese manual que reza que en Coapa se tiene prohibido perder con el equipo tapatío, más en tu casa y más en el semestre del Centenario.

Pero Silvio no es un tipo que huya a los retos, sabe que su llegada a América es para demostrar sus capacidades, hoy es el delantero azulcrema que más goles ha marcado tanto en Liga como en Copa, cinco dianas que fortalecen la confianza. "El grupo me ha recibido bien, me abrieron las puertas de la mejor manera y uno trata de aprovechar eso; siempre es bueno para el delantero marcar y más cuando colabora para el equipo, han sido goles que han ayudado. Vestir esta camiseta en este semestre tan particular me hace ver que soy un privilegiado", reflexiona Romero.

Silvio tiene claro que en su posición pasará por días buenos y malos, pero ni unos ni otros deberán alterar su hoja de ruta. "Así es la vida, pero el esfuerzo no se negocia y hay que trabajar para estar de la mejor manera. Cuando uno no juega o no te salen las cosas como uno pretende son momentos de mucha frustración, porque uno se prepara para dar lo mejor, pero nunca hay que dejar de trabajar", sostiene.

Sobre la presión de ser el '9' de América, ese jugador que será observado a detalle por los balones que mande al fondo y también por los que falle, apunta que sabe de lo que se trata el negocio, porque en las Águilas se exigen goles hasta en los entrenamientos. "Sé que es un plus, que están acostumbrados a eso, es una presión linda que tiene un jugador, hay que tomarlo con tranquilidad, no escuchar ni las críticas ni los halagos, sino tratar de trabajar para rendirle al entrenador y a los compañeros".

La sociedad Quintero-Romero ha encajado bien en Coapa, tanto el colombiano como el argentino empiezan a entenderse en la cancha, es cierto que ha habido ocasiones falladas, pero hay confianza en que la dupla vaya entregando mejores dividendos. "Darwin es un gran jugador, no voy a descubrir nada, es un gran asistente, hay que tratar de entenderse con esa gente porque son los que hacen que el equipo camine y desequilibra para ganar partidos", explica.

Romero ha demostrado que no es un delantero estático, si no hay balón, sabe jugar fuera del área para crear la jugada por sí mismo, así marcó su primer gol contra Jaguares con un tiro de fuera del área, y también el domingo, cuando arrastró la pelota por la banda y en el área fue derribado para generar un penal. El Chino se define como un jugador al que le gusta "ir por abajo, tratar de tener mucho contacto con el balón y marcar diagonales al vacío. Me siento cómodo al tirarme atrás y ser partícipe del funcionamiento".

Cuando se le pregunta por el Clásico contra Chivas, su primer gran partido con la casaca de las Águilas responde rápido y contundente: "Seguro que no se pueden perder cada vez que América sale al campo tiene la obligación de ganar". El sábado, tendrá la oportunidad de demostrar su empaque en el Clásico del Centenario.

Suplir al máximo goleador histórico del Guadalajara no es cosa fácil. Sin embargo, un joven de 22 años está mentalizado en lograrlo a pesar de las siempre odiosas comparaciones. Este sábado, Ángel Zaldívar tendrá ante sí la oportunidad de convencer que tiene con qué para ser el referente del gol y qué mejor que ante el máximo rival: el América.

Aunque se podría decir que aún es joven, la carrera del Chelo no es nueva. Desde su debut en abril de 2013 ante Querétaro, el delantero ya venía con goles desde las inferiores. Como todo canterano, batalló para pelear por un puesto en el primer equipo. Con pocos minutos tanto en Liga Mx como en Copa; Ángel solo era requerido en los minutos finales, cuando el duelo requería de un hombre más de área, por lo que la oportunidad de deslumbrar era a cuenta gotas en Primera División. Fue hasta 2015 cuando su carrera comenzó a levantar. Al igual que otros canteranos de Verde Valle, fue a foguearse a Coras, donde sí era titular y se convirtió en pieza importante.

El Rebaño lo trajo de vuelta a los seis meses y aunque volvió a ser relevo en la Liga, se ganó la titularidad en la Copa. Fue en el siguiente torneo, el Clausura 2016, cuando su oportunidad llegó de la mano de Matías Almeyda. Con la baja de juego de Omar Bravo, y ante la presión que vivía el Rebaño Sagrado por el tema del descenso, el estratega argentino se la jugó con Zaldívar, quien de suplente pasó a titular y ya no volvió a soltar el puesto.

Y es que el Chelo le aporta algo más al equipo. Su cualidad principal son los goles, pero con su velocidad puede jugar por las bandas o salirse del área para comenzar a crear juego sin quedarse tanto tiempo fijo. Estas cualidades hicieron que Almeyda depositara su confianza en el canterano y acabó relagando a Bravo a un segundo plano, tanto que el mochiteco tuvo que emigrar a Estados Unidos para poder ser titular en otro club.

El cobijo que le ha dado el Pelado ha sido de mucha ayuda. Tal es el grado de empatía que tiene el entrenador con el delantero que la única condición que pidió antes de los Juegos Olímpicos, fue que no se llevaran a Ángel y cedería a los demás jugadores que le convocaran.

 Pero no todo ha sido dulce. En el actual torneo, la producción ofensiva de Chivas fue escasa y solo pudieron anotar un gol en cuatro partidos, gracias al tanto de Néstor Calderón. Por ello las críticas hacia Zaldívar no se hicieron esperar por parte de los aficionados, y más teniendo en cuenta que en el torneo pasado solo había anotado un gol. Pero Almeyda lo protegió y dijo que había que tener paciencia indefinida para el canterano. Entonces, en el partido amistoso contra el Arsenal, comenzó a tener confianza tras marcar el único gol que logró Chivas en el juego.

La confianza y sobre todo el trabajo le dieron frutos en las redes contrarías. Primero fue ante Santos, en la Jornada 5, donde con un remate de fuera del área venció a Agustín Marchesín para darle el primer triunfo de la campaña al Guadalajara fuera de casa.

Después, en el partido más importante de Jalisco, rescató al equipo con dos goles que lo levantan como la esperanza en la ofensiva rojiblanca para el Clásico Nacional del próximo sábado. Además, con su anotación de penal, rompió la mala racha que tenía el Rebaño Sagrado desde los 11 pasos, por lo que el Pelado lo ha convertido en el tirador oficial.

“Estoy feliz por Ángel, y el día que Zaldívar tenga 50 partidos en Primera, él va meter el tercer gol”, dijo Almeyda tras el juego contra Atlas, ilusionado del delantero de 22 años que quiere escribir un capitulo épico este sábado, en casa del odiado rival que festeja su torneo del Centenario. Llegó el momento de que un Ángel levante al Rebaño Sagrado.