El factor del liderazgo en América y Chivas

Para el Clásico Nacional de mañana, América cuenta con jugadores con temperamento y experiencia; mientras Chivas lo encarará con una plantilla menos curtida y con elementos que aún buscan afianzarse


Rubens Sambueza y Jair Pereira
Rubens Sambueza y Jair Pereira (Imago7)

Ciudad de México

Carácter y personalidad. No hay línea del América que no tenga un jugador con estas características. Rubens Sambueza es el hombre del gafete, pero a su lado tiene una cuadrilla de legionarios que se han curtido en distintas trincheras, ahora coinciden en un vestuario por el que han pasado jugadores a los que les ha pesado la camiseta, pero la nómina actual cuenta con elementos de pedigrí futbolístico y fortaleza emocional.

El americanismo puede estar tranquilo, más allá del sentido de pertenencia (siempre necesario en cualquier equipo) su escudo es defendido por jugadores que han asimilado la importancia de la playera, desde la portería hasta la delantera, Ignacio Ambriz tiene a la mano una plantilla que no se esconde en los momentos de presión.

 El Clásico Nacional demanda coraje, pero también sensatez y nervios fríos, una mezcla difícil; en Coapa se cumple la primera y se trabaja en las otras dos, por aquello de las rojas recurrentes.

Este sábado es la ocasión perfecta para que el equipo americanista se reivindique ante su gente, los últimos dos resultados de local (derrota con Tigres y empate con Morelia) no han dejado satisfechos a los aficionados azulcremas, tampoco al equipo.

 No hay mejor escenario ni rival que Chivas para sanar heridas. Lo saben todos, lo asumen todos y deberán demostrarlo todos, porque el escudo lo demanda y jugar el Clásico del Centenario en campo propio, compromete y obliga a cada jugador de las Águilas, los once titulares y los de la banca, sin dejar de lado al cuerpo técnico.

La retaguardia del América cuenta con generales de galones. Moisés Muñoz ha vuelto por sus fueros a la titularidad, el portero ha mostrado un buen estado de forma y estos partidos le ajustan, es un tipo acostumbrado a la presión y sabe manejarla y canalizarla.

 Delante de él tiene centuriones como Pablo Aguilar y Paolo Goltz, pierna fuerte y maciza, además de juego aéreo. Paul Aguilar y Osmar Mares tampoco desmerecen, los laterales tienen el fuelle para contener el ímpetu de la juventud rojiblanca, conocen las artes de la defensa y el ataque.

 A la espera de saber si Bruno Valdez está en condiciones de jugar después de las molestias que sintió en el partido de Copa, si el paraguayo no llega, Ambriz podría echar mano de Erik Pimentel, el chico de casa que sabe lo que son estos partidos.

La cintura del América es una de las zonas con mejores prestaciones. Daniel Guerrero se ha convertido en los pulmones del equipo, un tipo sobrio, callado, una barredora que corre hacia delante o para atrás según las circunstancias del juego. Osvaldo Martínez es el barómetro del equipo, marca los ritmos, pone el pie en el acelerador o mete freno, es un jugador indispensable, le encienden estos partidos y ya lleva tiempo que semana a semana mantiene el tono y se engancha a su labor.

 Junto a ellos, Rubens Sambueza, el capitán, el que levantará la voz y mandará al equipo a la batalla, a atacar, a ganar; al capitán lo exculpó la Comisión Disciplinaria y es un partido para que dé un paso adelante, con la cabeza fría y el corazón caliente, ha esperado este juego con ansia y es momento para demostrar e imprimir liderazgo, lo tiene y debe hacerlo patente.

 Darwin Quintero y Silvio Romero pintan para ser los delanteros de América en el Clásico; el colombiano pasa por su mejor momento en las Águilas, ha empezado a ser determinante, es un tipo callado con el entorno, pero en la cancha muestra su personalidad, este año ha sido determinante en dos de los tres clásicos que se han jugado.

 El ‘Chino’ debutará en un partido de esta envergadura, poco a poco ha mostrado que tiene el empaque para vestir la playera de las Águilas, seguro tendrá ocasiones y es en este partido cuando se le demandará el instinto fino. América posee jugadores para ser un equipo atrevido y valiente en este juego, debe hacerlo porque su historia y afición se lo demandan.

De pronto Chivas se quedó sin un líder natural y se ahorró un sueldo superior al millón de dólares anuales. A unos días del debut de Liga, Omar Bravo decidió irse a los RailHawks de Carolina.

El máximo líder y goleador histórico dejó al Rebaño huérfano de líderes. Previo al encuentro de este sábado en Santa Úrsula, los rojiblancos perdieron a su capitán, Carlos Salcido y enfrentará el Clásico Nacional con un plantel lleno de jugadores jóvenes y los de experiencia no están a las alturas de antaño.

El Pelado Almeyda tiene en la banca al Gallito Vázquez y a Carlos Alberto Peña, quienes pueden cargar con el peso de líderes, pero de momento ninguno de los dos ha trascendido con la rojiblanca.

Chivas mantiene una base, una regularidad, pero del once que presentará en el Azteca, no hay ningún elemento con perfil de un Ramón Ramírez, Ramón Morales, Fernando Quirarte, Zully Ledezma o de menos Carlos Salcido, es un plantel con juveniles con mucho futuro.

En el arco, Rodolfo Cota tiene experiencia, pues durante muchos años fue suplente de Miguel Calero, pero con Chivas no tiene ni 30 partidos como titular.

 Jesús Sánchez es un canterano que durante la estadía del Chepo de la Torre no iba ni a la banca, hoy es un jugador vital de Almeyda, pero aún está lejos de ser un referente, como lo fue Joel Sánchez.

 Jair Pereira es el capitán de este equipo, es el hombre fuerte, el comandante de la zaga, aunque tampoco tiene el tiempo suficiente en la institución como para ser considerado un Fernando Quirarte o un Demetrio Madero.

Oswaldo Alanís viene de una lesión de nueve meses, es un volado que esté a la altura de las circunstancias, tiene madera para hacer huesos viejos en El Rebaño, pero debe tener, primero, constancia en las alineaciones.

Edwin Hernández es un lateral izquierdo cumplidor, que no le ha dado oportunidad a Miguel Ponce de recuperar el sitio, pero no tiene pinta de ser un líder dentro de la cancha. Orbelín Pineda, a sus 20 años, fue el mejor del semestre pasado, al igual que muchos jugadores del Rebaño tiene mucha calidad, pero no dejan de ser promesas.

 Michael Pérez se ganó el puesto tras la lesión de Carlos Salcido y la baja de juego del Gallito Vázquez; a sus 23 años, Michael tiene mucho futuro por delante, pero apenas está siendo considerado por Matías Almeyda.

 Isaac Brizuela es uno de los hombres que más experiencia tiene en El Rebaño, pero en estas seis jornadas ha pasado de noche, de lentes negros el de Los Altos de Jalisco. En los zapatos de Brizuela están fundadas muchas esperanzas, pero está lejos de ser el líder que se necesita. Javier Eduardo López es un zurdo con mucho talento, pero también no tiene ni 10 partidos en Primera División; Chofis va por su consolidación como titular, y tiene en la banca al Gullit Peña.

Carlos Cisneros es otro Sub 23 del equipo, encara, pisa el área y tiene gol, pero apenas va por su segundo torneo como indiscutible, hoy en día es titular en ese sendero, pero no es un hidalgo dentro de la cancha.

Ángel Zaldívar es el que la tiene más complicada, le tocó suplir al goleador histórico y capitán del equipo. Bravo fue el último caudillo del plantel, hoy Zaldívar está respondiendo con goles, pero está a años luz de ese porte y liderazgo que Bravo tenía en el vestidor y fuera de él, ya que siempre entraba en contacto con los árbitros y se hacía respetar con su sola presencia.