Darwin Quintero se lo toma con calma después de la lesión

El colombiano ya realiza trabajo físico y ejercicios con el balón, pero aún no participa de los interescuadras, porque continúa con el tratamiento de anticoagulantes

Darwin Quintero, jugador del América
Darwin Quintero, jugador del América (Imago7)

Ciudad de México

El sábado 3 de septiembre, América informó que Darwin Quintero quedaba fuera de toda actividad físico-deportiva. Al delantero colombiano le habían detectado un trombo en una vena de la pierna derecha, una situación delicada que podía llegar a poner en riesgo su vida. El último partido que había jugado hasta entonces fue el Clásico Nacional contra Chivas, del cual salió de cambio al medio tiempo. Pasaron los días y la enfermedad apareció de repente, en unos estudios que se le practicaron.

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"El único síntoma que él nos manifestó fue dolor, un dolor difuso, no específico, no se acompañaba más que de eso", comentó el médico José Guadalupe Vázquez a Televisa Deportes.

La alerta fue atendida de inmediato, el jugador limitó sus actividades mientras en Coapa habría paciencia para esperarle. La tromboflebitis llegaba en el momento más inoportuno, porque Darwin estaba tomando mucho peso en el aparato ofensivo de las Águilas, pero su bienestar y buena recuperación siempre fueron la prioridad para la directiva azulcrema.

81 GOLES los que ha marcado el colombiano en la Liga Mx; 66 de ellos fueron en su etapa con Santos Laguna y 13 con América.

A Darwin lo atendió un grupo de especialistas en distintas ramas, todo con el fin de evitar cualquier riesgo, entre los pasos a seguir, el jugador fue sometido a un tratamiento de anticoagulantes para buscar que el trombo fuera desapareciendo por sí solo.

Desde el primer momento, el delantero colombiano atacó la situación con fe y optimismo, no se doblegó, porque venía el juego más importante. Un día después del anuncio de su enfermedad, escribió en su cuenta de Twitter: "Fue un golpe duro de asimilar el saber que no podré estar en las canchas por tiempo indefinido, pero con la ayuda de Dios y de mi familia haré lo posible porque sea lo más pronto posible. Regresaré más fuerte con Dios por delante".

Y volvió a Coapa, lo hizo el 13 de septiembre, cuando solo se dedicó a observar el entrenamiento del equipo y fungió hasta de pasa- balones, se volvió a vestir de corto y eso le provocó una sonrisa, porque las cosas marchaban por buen camino.

7 JUEGOS son en los que ha tenido actividad Darwin Quintero este torneo; el colombiano apenas completó tres.


"Gracias a Dios mi recuperación va muy bien; el coágulo ha disminuido, va en proceso que el cuerpo lo elimine y contento de ya poder hacer mi vida normal, tranquilo, echándole ganas para volver lo más pronto posible", dijo en su retorno al Nido. Y reconocía que echaba de menos la hierba.

"Es algo que te motiva, vivir esto, el día a día ya te hace falta. La semana que me tocó quedarme ciento por ciento en la cama me costó más, pero no queremos dar ni estimados ni nada por lo mismo que así como puede ser un mes, pueden ser dos, pueden ser tres. Vamos contentos por cómo va la situación", mencionó antes de marcharse del complejo deportivo de las Águilas, pero con la sensación de que no tardaría mucho en volver.

Todo en silencio, sin apresurar nada, gobernando los nervios y con la fe por delante, porque es algo que reforzó en todos estos días, hasta que el 23 de septiembre el propio delantero, en su Twitter, daba la buena nueva. "Les quiero contar que en el último estudio que me hice, el coágulo ya está eliminado gracias Dios. Puedo empezar a tener un poco de movilidad, como bicicleta y piscina, y así empezamos la segunda fase de la recuperación".

Ese sábado 24 de septiembre fue temprano a hacer trabajo de bicicleta, mientras sus compañeros, alistaban el partido contra Pumas en el debut de Ricardo La Volpe, Darwin empezaba un tiempo más de su partido personal. Hace una semana, el jueves 29 de septiembre, el club difundió un video donde se veía al delantero colombiano trotar alrededor de la cancha y patear la pelota, más cerca de sus compañeros. Un paso más, uno de los más importantes porque podía ya trotar y volver a golpear la pelota, aunque fuera con poca fuerza.

Ayer, a Darwin se le vio hacer un trabajo más integral, las cargas de trabajo van en aumento, siempre con la vigilancia adecuada, pero es evidente que ya trabaja con más fuerza, el colombiano avanza con firmeza en su recuperación, pero sin forzar la maquinaria; el tratamiento de anticoagulantes se mantiene y eso le impide tener algún contacto físico que le pueda llegar a generar alguna herida.

Quintero se ha involucrado más en el trabajo del equipo y espera regresar con más fuerza, como él mismo lo prometió. Por ahora no hay un tiempo fijo para que la recuperación sea total, todo seguirá en la misma ruta, volverá cuando deba ser, pero verlo correr, esforzarse y golpear la pelota hacen más alentadores los pronósticos.

SGF