El segundo aire de Darwin Quintero

El colombiano vive su mejor momento en América; contra Cruz Azul fue un jugador al que los celestes no pudieron contener en ninguna de las bandas


Darwin Quintero, jugador del América
Darwin Quintero, jugador del América (Imago7)

Ciudad de México

El sábado, Darwin Quintero se marchó del campo del estadio Azul en el carrito de las desgracias, pero el delantero colombiano no sufrió lesión alguna, dejó su lugar a Pedro Arce al minuto 89, cuando ya había cumplido con su misión: desquiciar a la defensa de Cruz Azul.

Darwin fue un demonio para la zaga celeste que no pudo frenarle, sus marcadores fueron incapaces de tomarle el pulso, ni Omar Mendoza ni Adrián Aldrete lograron ponerle un alto, tampoco Rafael Baca cuando Quintero retrasaba su posición, fue indetectable, un puñal que causó daño por izquierda, derecha y en el centro.

El colombiano se convirtió en el catalizador del juego ofensivo de las Águilas, fue ese tipo que aplacó los momentos de bravura de Cruz Azul. La versión del Apertura 2017 que está presentando es la mejor desde que llegó al cuadro de Coapa; se ha convertido en un jugador imprescindible para Miguel Herrera, quien ha logrado recuperar a un futbolista puntilloso.

Atrás han quedado esas dudas que hubo en torno a su permanencia en el mercado de verano. Fueron muchas jornadas en las que no había una certeza de qué ocurriría con él. El propio Darwin estaba expectante, pero en su cabeza estaba claro lo que deseaba: quería seguir en Coapa, que le concedieran la confianza y la oportunidad de pelear por un sitio. No pedía más, solo eso, demostrar su valor.

Herrera fue directo con él, tenía que pelearse el pan con el resto. Todo quedó en el terreno del jugador que se fue ganando al entrenador con rendimiento en el campo. El click entre el futbolista y cuerpo técnico se dio, algo que no había ocurrido con los entrenadores anteriores, pero el carácter de Miguel es diferente, va de frente y sin tapujos, algo que agradece cada integrante de la plantilla.

En el actual torneo, el rendimiento de Darwin ha sido notable, es —junto con Agustín Marchesín— uno de los extranjeros que no ha pasado por la ruleta de rotaciones por la regla 9/9, aunque Miguel ya ha dicho que en algún momento le tocara ir al palco, porque es un pacto acordado con la legión foránea.

Mientras ese día llega, lo que espera el americanismo es que siga manteniendo el nivel actual y es que hoy la parroquia azulcrema le ha terminado de acoger por completo, esperaban de él justo las tardes de desequilibrio que está ofreciendo ahora, ese futbolista eléctrico con un cambio de ritmo endemoniado.

Ante Cruz Azul fue desquiciante, tuvo sus líos con Christian Giménez, Édgar Méndez y Adrián Aldrete, quien después de cometerle una falta en las afueras del área se fue expulsado. Darwin salió decidido a ser un revolucionario, empezó el partido cargado a la izquierda, porque la derecha fue para Renato Ibarra.

Edson lo encontró al minuto 18, cuando abrió el juego para Darwin, avanzó hacia el centro sin que Mendoza saliera a morderle, vio que Silvio ejercía de poste y tocó con el Chino, quien le devolvió el balón con sutileza. Quintero ya le había ganado la espalda a Julián Velázquez, controló con la zurda y no se volvió loco, con un toque suave y por abajo venció a Jesús Corona.

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Y en el segundo gol también tuvo su participación, ahora por derecha, donde recibió, giró y cedió para Silvio de nueva cuenta, ya luego Romero dio para Oribe, quien batió a Corona a los 24 minutos. Siguió a lo suyo, y en el segundo tiempo puso la pelota en el palo en el cobro de un tiro libre, no dejó de ser un peligro, aunque se fue dosificando como el resto del equipo y se fue del juego justo un minuto después de que Aldrete saliera expulsado por una entrada sobre él. A su salida fue felicitado por sus compañeros de banquillo. Y cuando acabó el partido Miguel Herrera también le dio sus parabienes.

El entrenador de las Águilas habló de la recuperación que ha tenido en lo anímico y en lo futbolístico. "Le dimos un poco más de confianza, es el Darwin que todos conocemos, había caído en un bache, pero hablé con él, la determinación de que se quedara era hacer una muy buena pretemporada, lo necesitaba físicamente al cien para que pudiera volver a ser el que todos conocemos y creo que funcionó, el muchacho está metido, comprometido con la actuación y estoy contento con él y con todos porque están haciendo una gran competencia interna", dijo Herrera.

Darwin se ha reinventado, ha encontrado su punto exacto en América, algo que se esperaba hace un par de años, por fin se ha dado y junto a Oribe Peralta y Silvio Romero están conformado un ataque que le puede hacer la guerra a quien sea.