La complejidad futbolística por la baja de Quintero

Ignacio Ambriz deberá buscar alternativas para solventar la ausencia del delantero colombiano mientras éste se mantenga en tratamiento médico

Ciudad de México

La baja de Darwin Quintero es un golpe, primero que nada, emocional para América, porque el grupo pierde de forma indefinida a uno de los suyos, un compañero y amigo de vestuario; el equipo lo esperará de vuelta. En el plano futbolístico será una baja sensible por el aporte que Darwin le da al ataque.

Quintero llegó a América a finales de diciembre de 2014, debutó con la casaca de las Águilas bajo el mando de Gustavo Matosas. Le costó la adaptación a la dinámica del club y él mismo aceptó que el cambio había sido radical, pero que pelearía por consolidarse.

En sus primeros seis meses logró el título de la Concachampions que le permitió a América jugar el Mundial de Clubes del año pasado. Su desempeño con América seguía siendo irregular, pero la directiva no perdía la confianza de que tarde o temprano terminara por acoplarse y explotar como todos querían.

La llegada de Ignacio Ambriz, a mediados del año pasado, lo llevó a jugar en otra posición, pegado a la banda derecha, lejos de la zona en la que más influencia tiene, hubo jornadas en las que perdió el puesto con Darío Benedetto, Ambriz apostó por confeccionar su ataque con el Pipa y Oribe, pero recuperó terreno y peso en el equipo. Luego vino el incidente de Japón con Sambueza que lo volvió a poner en el punto de mira.

En el 2016 empezó a mostrar esa capacidad de desequilibrio, jugaba más cerca del área y lejos de la banda, se involucraba más en el juego y era más determinante en el ataque azulcrema. Marcó seis goles, estaba más adaptado a la dinámica de las Águilas.

En el actual torneo mostraba una injerencia más grande, había marcado tres goles, dos de Liga y uno en Copa, su asociación con Silvio Romero iba en aumento y con Oribe ya se sabe que son pillos desde antes. Tras la noticia de su padecimiento, Darwin seguirá siendo jugador de las Águilas con todos los efectos, pero al margen de la actividad física y a la espera de su recuperación.

LAS ALTERNATIVAS

Ante la baja de Quintero; Ambriz tendrá que ajustar el esquema, si la directiva decide fichar a un jugador tiene de plazo hasta este día (se habla del colombiano Juan Fernando Quintero, del Porto). En tanto, las opciones con las que cuenta el entrenador de las Águilas es jugar con dos puntas: Oribe Peralta y Silvio Romero, pero ni el Cepillo ni el Chino aportan el desequilibrio y la electricidad en el espacio largo que posee Darwin.

Otra alternativa: adelantar a Sambueza para que juegue por detrás del delantero, algo que ya se buscó, pero la influencia de Rubens es más en la media cancha.

Michael Arroyo puede jugar por esa zona, pero el ecuatoriano es intermitente. Renato Ibarra se siente cómodo pegado a la banda, condiciones diferentes a las de Darwin.

Para el partido contra Cruz Azul, Ambriz deberá elegir un planteamiento sin Darwin, pero que tenga un tono competitivo.