El Ángel del ‘Pipa’

Darío Benedetto reapareció de la mejor manera con América, el delantero marcó el gol que significó la calificación del equipo azulcrema a la Liguilla

Ciudad de México

Darío Benedetto entró de cambio al minuto 72 del partido entre Toluca y América, el Pipa volvía a sentirse futbolista, dejaba atrás ese periodo incómodo en el que el jugador echa de menos estar en la cancha, porque ha tenido que lidiar con situaciones adversas.

Su torneo estaba siendo uno de los mejores; sin embargo, todo se torció con la expulsión en el juego con Tigres (en la Jornada 8) y después las lesiones le jugaron una mala pasada.

Pero Darío es un tipo de convicciones muy claras, con decisión y determinación; a lo largo de su vida ha tenido que levantarse, reinventarse... luchar, luchar y luchar. Así que el domingo entró con ganas de reencontrarse, ingresó por Darwin, justo en los minutos que se dio el levantón de Toluca, pero él sabía que debía estar alerta, con los sentidos a tope, y así fue, como buen killer aceleró hacia el área en el momento que Sambueza iltró para Paul Aguilar, el Pipa llegó al encuentro con la diagonal que mandó su compañero y le metió la pierna derecha al balón sin dudarlo.

Fue a celebrar con Paul, sus compañeros llegaron a abrazarle, porque ese tanto les devolvía la ventaja, los ponía de nueva cuenta en la Liguilla y en el subliderato del torneo. La sequía personal de ocho jornadas terminaba con un premio mayúsculo, porque ese tanto —combinado con la atajada del penal que Hugo González realizó— valió la caliicación. Tras marcar, Darío levantó la mirada al cielo, porque sus goles siempre tienen una dedicatoria especial, para su madre, Alicia Oviedo, quien falleció hace 13 años, cuando el Pipa aún era un adolescente, es ella la que guía sus pasos, el ángel que le cuida desde arriba, el rostro que el delantero lleva tatuado en la pantorrilla derecha. Un vínculo eterno.

“Perdí a mi mamá cuando era muy chico, pero salí adelante, aprendí a vivir con eso”

PERSEVERANCIA

Darío se muestra al natural, cuenta su historia, un ejemplo de superación, porque no renunció a su deseo de seguir adelante, pese a que la vida le dio un duro golpe cuando apenas tenía 12 años. "Me costó mucho trabajo, mucho sacriicio ganarme el lugar en el que ahora estoy; de chico me tocó perder a mi mamá cuando tenía 12 años, falleció mirándome en un partido, es un golpe duro de la vida", cuenta. Y añade: "obviamente dejaría toda mi carrera y todo lo que he logrado hasta ahora para tenerla hoy, incluso cuando era más chico se me cruzó en la cabeza dejar el futbol, pero salí adelante por ella, sé que no la tengo y tengo que saber convivir con eso, aprendí a convivir con eso y obviamente ella es un sostén importante en mi carrera".

El Pipa nunca se olvida de Alicia Oviedo, la mujer que le cuida desde lo alto. "Cuando yo arranqué jugando al futbol estaba solo, la perdí muy chico y ella siempre fue un sostén importantísimo, como te digo, fue uno de los golpes más duros de mi vida, perder una madre tan joven, tenía 40 años. Yo era un niño, pero la vida sigue y hay que tratar de sobrellevar las cosas de la mejor manera, no bajé los brazos y me encuentro en el lugar en el que estoy y estoy muy feliz y todas las cosas que logro en mi carrera van para ella, y obvio que todos los goles que hago siempre se los dedico a ella".

Ese recuerdo de su madre y su familia, son el punto en el que Benedetto encuentra su inspiración, más con su esposa y su hijo que nació hace un par de meses. "La familia es la fortaleza, sobre todas las cosas mi esposa Noelia y mi hijo Felipe; después la familia que siempre está detrás apoyando: mi papá, mis hermanos, primos, tíos, abuelos... para mí la familia es un sostén importantísimo".

“Las cosas que logro van para ella; obvio los goles que hago siempre se los dedico a ella”
 
 
DARÍO BENEDETTO
Delantero de América

INSISTENCIA

Darío Benedetto repasa su torneo, por ahora, es el mejor delantero de América, suma ocho anotaciones en siete partidos, hasta la Jornada 7 era uno de los hombres más efectivos del curso, después vino una etapa de sequía que se conjuntó con una sanción de dos partidos y luego las lesiones también aparecieron, pero el domingo demostró que ese instinto ino le sigue acompañando.

"Al principio fue feo, arrancamos mal en el torneo, pero uno siempre trabaja día a día, era consciente que había fallado algunos goles, pero también era consciente que las situaciones se generaban y que en algún momento la pelota tenía que entrar. Ahora tengo que aprovechar el momento".

El Pipa guarda la calma, está de vuelta, pero sabe que hay mucho trecho por delante. "Me gusta mucho seguir aprendiendo, tengo 25 años y todavía tengo muchas cosas por aprender, hay que poner sobre todas las cosas el trabajo, hay que dejar lo mejor en los partidos y seguir mejorando". Benedetto llegó en diciembre pasado a América, fue un gran salto, no tardó en adaptarse a la disciplina azulcrema, lleva 14 goles en Liga desde que aterrizó en Coapa y espera que lleguen muchos más, porque un centro delantero debe ser "insistente tratar de ser contundente, y cuando las cosas no salen, hay que tratar de seguir trabajando porque enalgún momento van a salir". A Darío le salieron de maravilla el domingo.

CONTRA IMPACT, SU MEJOR NOCHE

Darío Benedetto hurga en el poco tiempo que lleva en América para encontrar su mejor partido, dice que el juego de vuelta de la Final de la Concachampions, el pasado cuando el pasado 29 de abril, le marcó un hat-trick al Impact de Montreal, fue su mejor noche, porque además sirvió para ganar el pase al Mundial de Clubes. "Fue el partido más importante, ojalá me pueda llegar a superar aún más el día de mañana, pero hasta ahora ese ha sido el partido más importante".