¿Quién pierde más en el Clásico joven?

Cruz Azul y América se enfrentan en un clásico joven en el que necesitan salir con la mano en alto, de lo contrario la inestabilidad puede terminar de corromperlos

Clásico Joven, Cruz Azul vs. América
Clásico Joven, Cruz Azul vs. América (Mexsport)

Ciudad de México

Justo en el ecuador del campeonato y luego de la pausa por la fecha FIFA, Cruz Azul y América se verán las caras este sábado en el estadio Azul. El llamado clásico joven llega en el momento más oportuno para que ambos equipos se sacudan la presión y las dudas que sus actuaciones han generado.

Tanto La Máquina como las Águilas no llegan en su mejor momento. Por un lado, el conjunto de Tomás Boy solo ha podido ganar un juego en este Apertura, con otros cinco empates, lo que lo tiene fuera de los puestos de Liguilla.

En tanto, los de Nacho Ambriz han tenido un funcionamiento aceptable que les ha permitido colocarse en el quinto lugar de la clasificación; sin embargo, su estilo de juego, nula empatía con la afición y la caída en el Clásico de Chivas han provocado que el entorno se convierta en una olla de presión.

Los dos equipos necesitan el triunfo. Cruz Azul, para no seguir perdiendo terreno en la tabla general, volver a generar la ilusión entre su gente y dejar de lado esa imagen fría de un equipo que se está acostumbrando a la mediocridad –hay que recordar que lleva dos años sin meterse en la Liguilla–. Al América le urge para tranquilizar a sus aficionados que no están conformes con el papel que está haciendo su equipo justo en el semestre de su Centenario.

Al final de cuentas, la victoria calmaría muchas cosas, pero la derrota sería más catastrófica en cualquiera de los dos lados. Así la situación de este clásico joven.

 ¿QUÉ PIERDE CRUZ AZUL?

1.- SE REZAGARÍA EN LA TABLA

La consecuencia más drástica para Cruz Azul sería su estancamiento en la tabla general. La Máquina, con ocho puntos en siete juegos, permanece en la media tabla; sí, aún está cerca de los equipos que están en puestos de Liguilla, pero si no aprieta el paso se puede rezagar aún más. En temporadas recientes, todos los puntos que dejó ir el conjunto celeste en sus primeros juegos los pagó al final cuando se quedó sin opciones de avanzar a la fase final.

La inercia de Cruz Azul es negativa: arrancó con tres empates, luego perdió ante Tijuana, volvió a empatar, le ganó a Santos, pero de nuevo igualó en su siguiente compromiso.

2.- SE TAMBALEARÍA EL PUESTO DE BOY

La situación de Tomás Boy en Cruz Azul no es la mejor. Aunque en la semana pasada el director deportivo del club, Eduardo de la Torre, aseguró que nunca un juego ha decidido la continuidad de un entrenador, lo cierto es que el Jefe ha levantado dudas con los resultados.

Además, desde que Tomás dirige a La Máquina, ésta ha perdido la fortaleza como local. De la mano de Boy, Cruz Azul apenas ha podido ganar cuatro de los 14 partidos que desde el Apertura 2015 (él tomó al equipo en la Jornada 11) ha disputado en el estadio Azul, complementado con seis empates y cuatro derrotas en su feudo.

3.- LA PRESIÓN DE LA GENTE AUMENTARÍA

En los últimos juegos de La Máquina, un sector de la afición de Cruz Azul ya se ha manifestado en contra del funcionamiento del equipo, así como la continuidad de Tomás Boy. Los abucheos y el “fuera Boy” han sido una constante cuando La Máquina no carbura.

Pero no solo en el estadio se puede percibir la molestia de la gente, también las redes sociales son un parámetro del descontento que reina, lo cual se ha agravado en los últimos cuatro semestres por la incapacidad del equipo de siquiera meterse a la Liguilla. Una caída ante América, en el clásico para Cruz Azul, puede incrementar la molestia de una afición que ya ha padecido bastante.

4.- LA CONFIANZA VENDRÍA A MENOS

Si algo ha demostrado Cruz Azul en los últimos años, es que se ha convertido en un equipo muy emocional; es decir, cuando este plantel agarra una racha, es muy difícil que pueda salir de ella. Por ejemplo, en el Clausura 2013, después de un mal arranque y de perder ante América en la Jornada 9, el equipo tuvo un levantón y le alcanzó para llegar a la Final, misma que perdió ante las mismas Águilas.

Sin embargo, en los últimos dos años ha vivido más rachas negativas. Apenas el semestre pasado, después de una fecha FIFA, el plantel se metió en una inercia negativa que le valió el poder llegar a la fase final.

5.- DUDAS EN EL DISEÑO DEL EQUIPO

Esta temporada, La Máquina apostó por reforzar el aparato defensivo, confiando plenamente en los jugadores que en los últimos tres torneos había hecho de delanteros. Hasta el momento, ambas líneas han quedado a deber. En siete juegos, el equipo ha hecho apenas seis goles y ha recibido cinco. La zaga (conformada por Velázquez y Roco) solo ha repetido en cuatro ocasiones, pero aún se nota que les falta mayor compenetración.

Adelante, las cosas no han marchado como se esperaba. Benítez está lejos de la productividad del torneo pasado, Guerrón aún no marca en Liga, Vázquez está lesionado, Joao Rojas y Cristaldo apenas llevan un tanto. El mayor goleador es Silva con dos tantos de penal. Ahora han tenido que recurrir al fichaje de última hora del Cubo Torres.

 ¿QUÉ PIERDE AMÉRICA?

1.- HARTAZGO DE LA GENTE

La afición americanista no está contenta. Este Centenario no ha sido lo que esperaban y sienten que la directiva les ha quedado a deber. Primero, no hubo un fichaje estelar que muchos fanáticos creían que podía llegar, tampoco el equipo ha lucido un uniforme especial para esta temporada, y para colmo, el funcionamiento de las Águilas ha sido muy intermitente.

La derrota contra Chivas ha aumentado el malestar de la afición americanista, que no quiere a Nacho Ambriz e incluso ya empieza a dudar de la directiva que encabeza Ricardo Peláez.

Una derrota ante Cruz Azul podría ocasionar mayor malestar en la gente a la que solo se le reconquistará con el título de Liga.    

2.- MÁS PRESIÓN A NACHO AMBRIZ

Desde su llegada al timón azulcrema en el Apertura 2015, Ignacio Ambriz no se ha librado de las críticas. Pese a que ha tenido buenos momentos en el equipo, incluso que ya ganó el título de la Concachampions, la gente nunca lo ha aceptado del todo.

Luego de la humillante derrota ante Chivas en la jornada pasada, todas las voces que en otras ocasiones han pedido su salida, se avivaron con más fuerza; incluso, en redes sociales se convocó a una manifestación para exigir el despido del entrenador, aunque ésta fue un fracaso.

Desde la semana pasada se confirmó a Nacho en el timón, pero una nueva caída en otro clásico podría cambiar toda la situación.

3.- DECEPCIONARÍA EN EL CENTENARIO

Este semestre América tiene una presión extra: su Centenario. Más allá de la obligación que siempre existe en el equipo azulcrema, ahora por cumplir cien años de existencia, ésta se ha duplicado. La directiva, el cuerpo técnico y el plantel se han unificado para señalar que en este torneo las Águilas deben ganar alguno de los tres torneos que tienen en juego: Liga, Copa MX y Mundial de Clubes.

Sin embargo, también están los llamados clásicos o juegos de orgullo, donde América ya tuvo una mal exhibición contra Chivas hace dos semanas en el Azteca; ahora viene Cruz Azul y a finales de mes llega Pumas. No ganar ninguno de estos juegos sería una gran frustración.

4.- PODRÍA GENERAR CRISIS FUTBOLÍSTICA

Es cierto que el mayor peligro que corre América en este partido contra Cruz Azul es el malestar que generaría en su entorno, con su afición específicamente. Sin embargo, tampoco se puede ocultar el hecho de que las Águilas apenas y han podido cumplir con una temporada aceptable en resultados, pero no tanto en su funcionamiento.

Para un equipo que ya lleva un año con el mismo cuerpo técnico, el tener apenas lapsos de buen juego es muy pobre, ya que debería ser más prolongado el tiempo de buen futbol del América, sobre todo por la plantilla con la que cuenta. Perder dos clásicos de manera consecutiva puede desembocar en una crisis.

5.- DUDAS SOBRE LA PLANTILLA

Si algo ha distinguido al América en estos últimos años es la experiencia y madurez de su plantilla. La base del equipo ha estado en la mayoría de los títulos conseguidos en este tiempo (dos Ligas y dos Concachampions); sin embargo, tampoco han estado exentos de algunos vicios muy marcados, como el del temperamento mal canalizado que ha provocado que las Águilas siempre sufran por las expulsiones.

También el equipo ha padecido por las lesiones de jugadores importantes, sin recambios efectivos para sustituirlos. El último de la lista es Darwin Quintero.