Dos tipos frontales

El América de Ricardo Antonio La Volpe recibe al Cruz Azul de Paco Jémez esta noche en el Azteca; en la semana, ambos técnicos se enfrascaron en un cruce de declaraciones


Ciudad de México

Esta noche Ricardo Antonio La Volpe y Paco Jémez deben saldar cuentas. Tal vez y no necesariamente entre ellos, luego de las declaraciones que se cruzaron en la semana, sino en el terreno con sus respectivos equipos. Ya que ni América ni Cruz Azul han dado un buen torneo y por ahora se mantienen lejos de los puestos de Liguilla.

En lo futbolístico ambos conjuntos carecen de gol y de regularidad. Las Águilas apenas suman siete puntos y La Máquina seis. Son más los juegos que han perdido de los que han ganado. Andan de capa caída, de eso no hay ninguna duda.

Pero la confianza parece intacta para las directivas con sus estrategas. Por un lado, Peláez salió a ratificar a La Volpe, quien hace dos meses tenía al equipo disputando el título de Liga; y por el otro Eduardo de la Torre hizo lo propio con Jémez, de quien se espera un resurgimiento, pues el estilo de juego ha dado buenas sensaciones.

 El condimento para el llamado clásico joven lo dieron los mismos entrenadores. Primero, La Volpe al mencionar el término de “vende humo” cuando se le preguntó explícitamente sobre Jémez en una entrevista; y luego el español, invitando al experimentado entrenador a hablarlo de frente, en un lugar “escondidito” y arreglarlo “como los hombres”.

Ambos ya se encargaron de aclarar lo que ellos mismos propiciaron. Como sea, con sus equipos tan lejos de los buenos números, la urgencia es que se prendan y respondan, pero dentro del terreno de juego, con triunfos, para que este torneo no se les termine por escapar.

Así es Ricardo

1. UN TIPO DE CÁBALAS

La Volpe tiene gusto por ciertas creencias que suele repetir, situaciones que le han generado críticas, pero él las mantiene. Una de sus principales cábalas es la de no saludar al técnico rival antes de cada juego, pero la modifi ca según la relación que tenga con la persona que esté enfrente. Este torneo se le vio saludar a Hernán Cristante y Matías Almeyda. Otra de estas creencias era en torno a la vestimenta, pero este aspecto también lo modifi có. Como sea, hoy no podrá repetir el primer rito (está suspendido), el segundo quizá. Aunque muchos creen que esto nada tiene que ver con lo que ocurre en el campo, para él las cábalas tienen un valor especial.

2. POCO GANADOR

Es un aspecto que a La Volpe no le gusta cuando se le hace ver, siempre reclama que se vaya más allá, pide que se valoren otras cosas, incluso se atribuye un título más en su currículum, se le puede conceder, pero eso no borrará que no fi gura entre los entrenadores con mayor palmarés. Él gana pocos campeonatos, nadie niega que tiene su mérito por hacer equipos protagonistas, pero el objetivo de este deporte es llevar trofeos a las vitrinas; es verdad, se quedó a un minuto de ser campeón, en una tanda de penales cayó en otra fi nal. Le guste o no, La Volpe no es un entrenador que gane títulos, su fi cha tendrá una estrella con Atlante y un asterisco por la de Toluca.

3. OBSESIVO EN LA CANCHA

Es una persona que trabaja, de eso no hay duda, le gusta que sus jugadores cumplan con sus conceptos; en los días de entrenamiento frena una y otra vez las acciones para que comprendan la ideología que quiere llevar a cabo en la cancha. Aunque su estilo no la ha podido ejecutar como tal en América, Ricardo tiene ideas muy claras, pero en los partidos se le puede ver desesperado cuando las ejecuciones no salen. Y es que él es de acercarse jugador por jugador, línea por línea para dar las indicaciones pertinentes, de cómo hacerlo. Hubo días en los que su obsesión por una identidad hicieron que sus equipos fueran reconocibles en cualquier circunstancia y su futbol despertaba elogios. Hoy no los tiene, pero es un buen día para regresar a ello.

4. UN TÉCNICO EGÓLATRA

 Otro aspecto que siempre lo ha caracterizado es su ego, cuando puede siempre echa mano de que la selección que dirigió en 2006 fue una de las que mejor futbol ha practicado, es cierto, pero no lo deja en el pasado, lo echa en cara. Igual que otros argumentos en los que deja ver que él nunca se equivoca, siempre busca una salida a las situaciones que no le convienen. En varias conferencias de prensa ha sostenido que por ser quien es se hacen críticas más ácidas, como si a él solo le persiguiera el escándalo. Ricardo tiene su peso en el futbol, pero de ahí a creer que es un personaje central dista mucho.

5. UN CONOCEDOR

 Podrá tener muchos defectos, también su cuota de virtudes, pero ante todo es un entrenador de futbol, un tipo que sabe los secretos. Se inclina por jugar con un 5-2-3 que puede variar a 5-3-2; un sistema al que difícilmente renuncia, más bien busca adaptarlo con la materia prima que posee. Su ideología es de futbol ofensivo, procesando el juego por las bandas, y con constante ida y vuelta de los volantes y profundidad por fuera con delanteros puntillosos. Eso es lo que le gusta, no lo ha mostrado en América porque su plantel no está bien balanceado, aunado a las bajas que tiene. Su capacidad de gestión se examina esta noche en el Azteca.

Así es Paco

1. LA APUESTA EUROPEA

Del entrenador español se sabía muy poco antes de que empezara a sonar su nombre como una posibilidad real del Cruz Azul. Tal vez para los más adentrados en este deporte, estaba el conocimiento del Rayo Vallecano que hace algunas temporadas comandó el ibérico, al que incluso estuvo cerca de meter a las competiciones europeas. Pero realmente, Jémez era ajeno al futbol mexicano, y más para un club que difícilmente se había asomado al futbol europeo para contratar a un entrenador, pues el único caso registrado era el del húngaro Jorge Marik en 1974, así como un interinato del alemán Axel Bierbaum en 1995. Fue la gran apuesta de la directiva.

2. SU PRIMER EQUIPO “GRANDE”

En España, Jémez se hizo de un nombre dirigiendo equipos de poco presupuesto y que aspiraban a mantener la categoría.

Con el Rayo Vallecano cumplió durante algunas temporadas e incluso ilusionó con la posibilidad de lograr algo trascendental, pero al final terminó por descender en 2016. Su siguiente reto fue el Granada, del que salió por problemas con la directiva en las primeras jornadas, y con el que apenas había sumado dos puntos de 18 posibles. Antes había dirigido en la Segunda y Tercera de España. Por esa razón, Cruz Azul es el primer equipo que le ha dado una plantilla competitiva, pero la obligación es radicalmente opuesta, aquí no busca salvación, sino la gloria.

3. UN TIPO EXPLOSIVO

Si algo ha distinguido a Jémez a lo largo de su carrera es la frontalidad con la que asume y dice las cosas. El español es explosivo y cuando algo no le parece lo externa. En España eso le provocó algunas discusiones con sus jugadores en pleno partido, o con periodistas en las conferencias de prensa. Aquí en México ha dejado ver esa línea cuando algún cuestionamiento lo considera malintencionado: “¿Yo qué he hecho?, ¿tan importante soy que no pueden vivir sin mí? Vine a trabajar a un país y no sé por qué tienen que estar insultándome, yo intento ser lo más respetuoso posible”, dijo apenas el miércoles pasado. Jémez es temperamental, pero ha reiterado que nunca caerá en la violencia. Este es un sello de su personalidad.

4. UN ESTILO OFENSIVO

A Jémez le gusta atacar. De eso no hay duda. En España ese estilo le valió muchos halagos, al igual que críticas por la manera en la que mandaba a sus equipos al frente sin importar el rival que estuviera en frente, y aunque terminara goleado. Con Cruz Azul se ha visto ese sello, aún no en su totalidad, pero cada vez es más evidente. Sin embargo, con La Máquina no ha tenido una buena defi nición y eso le ha valido que no pueda manifestar el dominio que ejerce en los juegos.

Ante América, Jémez avisó que tomará riesgos: “Es un partido que nos va a exigir el máximo. Al América no se le gana con cualquier cosa, se le gana haciendo las cosas bien y siendo muy intensos, sabiendo sus virtudes y sus defectos”.

5. LAS LIBERTADES DE PACO

También, ha dado de qué hablar por sus métodos de trabajo. Por ejemplo, el entrenador dejó claro que su plantilla entrenaría las veces que fuera necesario, sin importar la exigencia e intensidad que eso requiriera.

Pero así como Paco es exigente, también les ha dado ciertas libertades a sus jugadores para no saturarlos. A principio de temporada fue muy comentado el hecho de que Jémez para algunos juegos de local prefería no concentrar a su plantilla desde un día antes. También, en alguna sesión decidió darle la tarde a sus elementos para que ellos decidieran qué hacer.

Eso sí, Jémez es enérgico y apasionado. Durante los partidos casi nunca se sienta y en la mayoría de ocasiones suele traspasar la línea que marca el terreno de juego.