América le pega a Necaxa y se aferra a la Liguilla: 1-0

Las Águilas derrotaron a los Rayos, con gol de Oribe Peralta, y siguen en zona de finales del Torneo Clausura 2017. 

América recibió a Necaxa en su partido mil como local en el Azteca
América recibió a Necaxa en su partido mil como local en el Azteca (Imago7)

Ciudad de México

De nuevo Oribe, el capitán de América rescató la victoria, un triunfo muy sufrido, apenas por la mínima sobre Necaxa, pero que pone a las Águilas más cerca de la Liguilla. Un cabezazo en el momento más oportuno y cuando más sabe: en la agonía de un partido que fue muy cerrado, pero que acabó decantándose para los azulcrema, porque tuvieron más deseos de buscarlo y lo obtuvieron en el partido mil de los azulcrema en el estadio Azteca..

América salió al partido consciente de que una victoria lo acercaría más a la calificación. Paul Aguilar apareció en la foto de inicio, el defensa regresó después de casi seis meses fuera del campo, tomó su sitio habitual en la parcela derecha.

La Volpe solo hizo ese ajuste en su once, el resto del equipo fue armado con lo que tiene a su disposición el entrenador, porque Darwin, Samudio y Goltz, aún reciben el alta médica.

Buscó América, pero empezó a encontrar complicaciones, porque Necaxa fue un equipo que salió a hacer partido. Los de Alfonso Sosa no tuvieron complejos en el Azteca, fueron un equipo lúcido que incluso tuvo la primera de gol, pero no pudieron celebrar porque Marchesín demostró sus reflejos.

El arquero argentino salvó su imbatibilidad al reaccionar de manera oportuna a un remate de Marcos González, quien desvió la pelota en un tiro libre a favor de los Rayos.

Necaxa se sentía cómodo en el campo, tanto que hubo un buen lapso en el que manejó la pelota con soltura, pero en la última zona no logró prosperar, porque la zaga americanista siempre estuvo atenta. El reducto defensivo es de lo mejor que ha trabajado el entrenador azulcrema.

De a poco intentó América, pero también se topó con una defensa necaxista que cortó cada pelota que buscaba su área, ningún balón al espacio que lanzaron las Águilas pudo tomar mal parada a la retaguardia hidrocálida.

Encima, el medio campo americanista no tenía una buena generación, los interiores amarillos (Oribe y Lainez) intervenían poco en el juego y cuando parecía que lograban alguna asociación también se atoraban en el último tercio y en algunas acciones Diego no tomó buenas decisiones.

Atorado el partido, fue hasta el final del primer lapso cuando América dio la sensación de querer un poco más, ligeros esbozos, pero fue hasta pasada la media hora cuando más se acercó a Barovero y lo hizo a través de dos disparos de media distancia. El portero repelió con algunos apuros una falta lanzada por Mares y otro tiro de Arroyo se estrelló en la barrera.

El segundo tiempo dio la impresión de arrancar a otro ritmo, porque los dos necesitan los puntos, con los Rayos de nueva cuenta tomando la pelota. Y América ajustando en defensa porque Aguilar ya no salió para el complemento y dejó su sitio a Erik Pimentel.

América seguía buscando, lo hacía más pausado que con un dejo de determinación. Volvió a acercarse con la pelota parada. Dos oportunidades en la frontal del área de Barovero, dos chances para Arroyo, en la primera un defensa se adelantó y bloqueó el tiro, lo repitió el árbitro y el ecuatoriano la echó por encima del travesaño.

Sin cartas ofensivas de mayor empaque en la banca, La Volpe mandó a Manuel Pérez por Lainez, con la idea de buscar un poco más de profundidad y claridad a la hora de atacar. Pérez dispuso de un tiro en el área, pero fue bien tapado por la defensa necaxista.

Nadie tuvo la llave para desatascar el juego, el cerrojo necaxista fue impenetrable, pudo hacerlo Romero, pero el Chino fue bien desarmado en el área. Tenía buenas intenciones el equipo de La Volpe, pero no buenas decisiones y mucho menos lucidez para armar una buena jugada.

Y ese Necaxa que había iniciado eléctrico se fue apagando, la única ocasión que tuvo fue un tiro libre de Puch que se ahogó en las manos de Marchesín y luego Espíndola no pudo cazar una pelota en el área. Y las Águilas tuvieron un contragolpe en el que de nuevo decidieron mal.

Sin embargo, apareció el de siempre: Oribe Peralta, el delantero, con ese instinto fino, cazó una pelota que Barovero desvió en un buen desborde de Arroyo, un cabezazo del Cepillo que empujó la pelota y arrimó más a las Águilas a la calificación.

América sigue invicto de local, sigue sumando, pero le cuesta mucho ganar, lo hace con apuros, pero los tres puntos se quedaron en su bolsa. Sí, el equipo necesita más y mejor volumen de juego, mayor creación y jugadores que tengan claridad en la zona de definición. Tiene tiempo para encontrarlo. El sábado recibe a un maltrecho Querétaro, otra oportunidad para seguir peleando su ticket a la Liguilla.