América llegará en un estado óptimo

Giber Becerra, preparador físico de las Águilas, señaló que el trabajo realizado en Cancún permitirá evitar algunas lesiones y apunta que el equipo arrancará el torneo a tope

Ciudad de México

América regresó a la Ciudad de México con las pilas recargadas y la maquinaria a punto. Las Águilas estuvieron 12 días en Cancún realizando trabajo de pretemporada, cada día a triple sesión con el objetivo de tomar la forma física que les permita encarar la alta competencia.

Giber Becerra, preparador físico del equipo, fue el encargado de poner a punto a los jugadores, tomando en cuenta que en el último año las lesiones fueron una constante en el plantel y que esta circunstancia propició que en los últimos meses el equipo azulcrema acarreara una cadena lesiones musculares que le impidieron competir de mejor manera.

“Miguel te pide un futbol muy intenso y dinámico, sabemos qué es lo que quiere: un equipo fuerte, sólido, dinámico, ágil y versátil, es lo que buscamos"


Por ello, los trabajos fueron específicos e incluso hubo sesiones que se enfocaron en trabajos individuales, porque cada cuerpo es diferente y demanda cargas especiales para encontrar el tono adecuado, porque el mismo Giber sabe que la exigencia que tendrá América será de las más altas.

"Es bueno tener expectativas altas, porque te hace trabajar más fuerte, más intenso, pero sobre todo inteligente, el trabajo en equipo es importante, estamos  ilusionados y entusiasmados de que arranque el torneo, pero sabemos que tenemos que armar primero una buena base. El objetivo número uno es prevenir el riesgo de lesiones tanto en entrenamiento como en competencia. Número dos optimizar el rendimiento. Eso lo tenemos bien claro y hay muchas maneras de llegar ahí y estamos constantemente a la vanguardia para estar a la altura de las expectativas", comentó Becerra.

Renato Ibarra, Cecilio Domínguez y Paolo Goltz fueron los jugadores que terminaron el torneo con lesiones, pero en el semestre por ahí pasaron Bruno Valdez y Miguel Samudio, pero Giber comentó que encontró en buen estado al grueso de la plantilla.

"Tratamos de llevar las cargas, respetando los principios de entrenamiento, de menos a más, creemos mucho en ganancias marginales. Cada quien tiene sus demandas muy independientes y hay que tratar al jugador como individuo, partir de sus propias necesidades, evaluarlo para ver qué le hace falta a cada uno. Vemos las necesidades individuales y colectivas para partir de ahí".

Pudiera pensarse que ir a la playa para un trabajo de pretemporada no tiene sentido, pero Giber explica las ventajas físicas, emocionales que benefician a los grupos en su compenetración. "Se hace la comparación de que hay equipos en Europa que no hacen pretemporada en playa y lo he mencionado antes, como se dice coloquialmente 'existen muchos caminos para llegar a Roma' y no hay una sola forma para llegar al objetivo, hay muchas y no creemos que tenemos la fórmula mágica, sino que vamos viendo qué funciona y qué no. Hay otros factores que la gente no considera, que estés en la playa, es un entorno distinto, más relajado, lejos de distracciones y se presta para eso, para la parte emocional y psicológica también; no es lo mismo estar en unas instalaciones trabajando solo futbol en pasto, a cambiar y hacer una sesión de fuerza a la orilla del mar, te cambia algo y estamos buscando lo mismo: potenciar al jugador y disminuir el riesgo de lesiones y hay muchas maneras para ello".

“El objetivo número uno es prevenir el riesgo de lesiones tanto en entrenamiento como en competencia. Número dos optimizar el rendimiento"

Sobre los trabajos que realizó América en Cancún, Becerra dijo que "ninguna sesión fue similar, en la mañana fue más para la fuerza física, fuerza aeróbica, anaeróbica o la fuerza como tal. A medio día llevamos ejercicios correctivos, en los que previamente se hacen evaluaciones y personalizamos los trabajos y corregimos ciertas fallas en sus movimientos, hicimos grupos pequeños con los que trabajamos esto. Y en la tarde trabajamos lo técnico táctico ya con Miguel".

Giber es claro, cuando se le dice que muchos jugadores siempre declaran en las primeras fechas que están un poco duros por los trabajos y que el paso de los partidos los irá soltando, Becerra señala que en el caso de las Águilas el objetivo es que lleguen a full desde el primer partido del campeonato.

"Por ahí los jugadores pueden sentirse un poco más amarrados, pero la forma en la que trabajamos es para que ellos se sientan sueltos, que se sientan listos para competir al cien por ciento. A nosotros no nos conviene o de qué nos sirve empezar a tomar ritmo a partir de la jornada dos o tres; cada partido tienes que estar al cien por ciento de tus capacidades y nosotros tratamos de tenerlos listos y al cien por ciento a partir de la Jornada 1, por qué, porque no podemos dar esa ventaja".

¿América va a volar? Es la idea, es lo que buscamos todos, Miguel te pide un futbol muy intenso y dinámico, sabemos qué es lo que quiere: un equipo fuerte, sólido, dinámico, ágil y versatil, eso es lo que buscamos nosotros y lo que nos ocupó fue ayudarles a que tengan una buena estructura, buenos cimientos".