El Chino Romero toma vuelo con el América

Silvio Romero, autor de dos goles ante Veracruz, destaca el carácter que mostró América en el Puerto, donde no perdió la cabeza en la adversidad

Turno para Silvio Romero
Turno para Silvio Romero (Imago7)

Ciudad de México

Hay jugadores a los que se les reclama que aparezcan en momentos puntuales, a los delanteros más, y si juegas en América un extra de todo. Silvio Romero aterrizó en Coapa con ilusión, poco a poco ha ido inspeccionando el manual de todo lo que conlleva ser el centro delantero de las Águilas. Un puesto que exige buenas actuaciones y goles hasta en los entrenamientos. El Chino no le teme al reto, confía en sus condiciones, las mismas que ha demostrado en la Liga y en la Copa.

Jugar en la delantera del América es una pelea constante por minutos, porque en las Águilas hay jugadores de buen calibre: Oribe Peralta y Darwin Quintero como principales compañeros y rivales, además de Michael Arroyo que está próximo a volver. Ahí es donde Silvio sostiene sus batallas.

Con la convocatoria de Oribe Peralta a la selección olímpica se le demandó al Chino que ejerciera de referente en el eje de ataque y ahora que el Cepillo ha caído lesionado se extenderá dicha exigencia. Pero Silvio ya ha demostrado que tiene los galones para ello, la prueba más reciente la dio el sábado pasado, en el partido contra Veracruz.

Cuando América precisaba un punto de reacción apareció la conexión entre Darwin Quintero y Silvio Romero, una dupla que ilusiona porque han empezado a asociarse de buena manera arrojando buenos dividendos. Primero, el colombiano aprovechó el error del portero Pedro Gallese y luego habilitó a Romero, quien sacó el instinto, volteó a ver a sus marcadores, se percató de que estaba solo, pidió la bola y apareció en el punto de remate.

 El segundo fue una acción de centro delantero puro, controló una pelota que le bajó Pablo Aguilar, no se precipitó, con sangre fría recortó a Matías Cahais y tocó suave para batir a Gallese y empatar el juego. Doblete en el Puerto y el tercer gol del Chino en la Liga Mx, registros alentadores para el americanismo.

 Tras su buena actuación, Romero destacó el carácter que tuvo América para no venirse abajo cuando el partido estaba cuesta arriba. “Logramos descontar y después empatar, tuvimos doble mérito por llegar al empate con diez hombres y después cuando quedamos en superioridad hicimos las cosas mejor aún y fuimos justos ganadores”, reflexionó.

Pero tampoco se elevó, sino que guardó la calma, por su contribución. “Por suerte se me dio colaborar con el equipo a través de goles. La clave fue no desesperarnos, a pesar de estar con diez jugadores lo fuimos a buscar y aprovechamos las situaciones que generamos”, dijo.

 Silvio apuntó que en el medio tiempo el equipo se convenció de que había partido y podían remontarlo. “Sabíamos que en cualquier momento caería el gol, cuando entramos al vestidor nos miramos y nos dijimos que lo podíamos dar vuelta y se nos dio, teníamos que atacarlos por más que estuviéramos con diez hombres, por suerte llegó rápido el empate y con superioridad lo liquidamos. Nos repusimos de una derrota y quedo contento por eso”, comentó.

Ahora que sus goles empiezan a marcar diferencia, el Chino tiene claro que debe seguir por la misma línea que lo trajo al América, porque hay mucho camino por delante. “Hay que estar tranquilos en las críticas y en los halagos, hay que tomarlos con cautela; uno trabaja para ayudar al equipo hay veces que te sale y otras que no, pero hay que tomarlo con tranquilidad”. Cuando el americanismo lamenta la fractura nasal de Oribe, encuentra un dejo de confianza porque Silvio Romero ya vuela con soltura.