América no era tan malo

Las Águilas eran sólidas en defensa al recibir seis goles en 12 juegos (Liga y Concachampions), pero perdió el orden y ya lleva 10 en apenas tres cotejos, incluido el amistoso ante Necaxa

Gustavo Matosas en el duelo ante Herediano
Gustavo Matosas, en el duelo ante Herediano (Mexsport)

Ciudad de México

En esta Fecha FIFA, América esperaba encontrar un respiro después de las goleadas que sufrió ante Veracruz, 4-0 en la Jornada 11 del Clausura 2015, y el Herediano de Costa Rica, 3-0 en la semifinal de ida de Liga de Campeones de la Concacaf; sin embargo, los planes fallaron y el sábado pasado el equipo de Gustavo Matosas volvió a quedar exhibido en el amistoso que perdió ante Necaxa por 3-1.

De esta manera, en tres juegos las Águilas han recibido 10 goles, sin importar el escenario en el que se encuentren, porque lo mismo su defensa ha hecho agua en la Liga, como en la Concachampions, e incluso en un juego amistoso. De una defensa sólida ha pasado a ser un equipo con dudas.

DE LA SOLIDEZ DEFENSIVA A LA FRACTURA

La fragilidad defensiva del América no es algo que arrastre de todo el semestre; es más, este problema se presentó justo en la semana fatídica en la que el equipo de Matosas fue vapuleado en Costa Rica y después en Veracruz, y como colofón se presentó la derrota en el amistoso ante Necaxa.

Pero antes, en los primeros 10 juegos de la temporada, América mostró ser un equipo muy sólido en defensa, al grado de haber recibido solo seis goles en este lapso (un promedio de 0.6 por partido), manteniendo su portería en ceros en seis ocasiones. Solo León y Morelia le habían hecho dos goles a las Águilas de Matosas, mientras que Tijuana y la UdeG la habían marcado un tanto.


Incluso, si se suma la serie de cuartos de final de la Concachampions que jugó ante el Saprissa, en el que se impuso 5-0 en el global, vemos que al conjunto de Matosas solo le habían metido seis goles en 12 juegos en total. Es más, de acuerdo con las estadísticas de la Liga MX, el

América es el tercer equipo que menos remates a su portería ha recibido. En 11 juegos, a las Águilas solo le han rematado en 44 ocasiones, es decir, promedia solo cuatro llegadas francas a su marco por partido hasta el momento.

Pero así como las Águilas tuvieron partidos en los que los rivales solo le llegaron una vez de manera clara, como fue ante Santos y Pachuca, con el Veracruz todo fue muy distinto, y es que el equipo escualo le generó en total 10 disparos a gol, encajándole cuatro anotaciones.

Este juego tal vez hubiera pasado como un tropezón para la defensa azulcrema de no ser que días antes ya había sido vapuleada también por el Herediano de Costa Rica, en el juego de ida de las semifinales de la Concachampions. En una noche muy complicada para el América que apenas a los 26 minutos se había quedado con 10 hombres por la expulsión de Michael Arroyo. Sin embargo, la defensa comenzó a hacer agua y en un segundo tiempo muy caótico recibió tres goles que lo tiene al borde de la eliminación en el torneo de la zona.


A la crisis de la defensa se le suma el amistoso contra Necaxa, que aunque no fue disputado por los titulares habituales, también causa alerta la fragilidad que sigue mostrando la zona baja de las Águilas.

LAS MODIFICACIONES

Desde su llegada al banquillo, Gustavo Matosas impuso la línea de cuatro defensores como esquema predilecto. Con Moisés Muñoz en la portería, los zagueros habituales son Paolo Goltz y Pablo Aguilar, jugando como lateral derecho Paul Aguilar y por izquierda Miguel Samudio.

Aunque por las dos expulsiones de Pablo Aguilar, así como una lesión de Samudio, el entrenador le ha dado juego a Ventura Alvarado y a Osmar Mares. Aunque también hay que enfatizar que el problema que ha padecido el América en su ataque, ha obligado a Matosas a cambiar de parado táctico en varios partidos para buscar mayor proyección ofensiva. De esta manera, al América se le ha visto jugar también con una línea cinco, con tres zagueros en el fondo con dos carrileros en los costados. Los habituales son Golzt, Pablo Aguilar y Alvarado en la zaga, mientras que Paul y Samudio se ubican en los costados. Pero precisamente con ambos esquemas tácticos vinieron las goleadas. En la Concachampions, y ante las bajas de gente de adelante, Matosas optó por un esquema conservador con la línea de cinco, y al final la derrota fue de 3-0.

Tres días después volvió a su línea de cuatro, y Veracruz le encajó un 4-0. De cara al juego contra Cruz Azul, tal vez lo que más necesita el América en sector defensivo, es recuperar la confianza, pues hasta antes de dos semanas, esta zona era uno de los mayores orgullos de los azulcrema.