América, la ley de la prudencia

En América no hay espacio para la euforia, el grupo valora los resultados, pero se muestra cauto, porque prioriza mantener el ritmo

Rubens Sambueza
Rubens Sambueza (Mexsport)

Ciudad de México

Hacía seis años que América no se daba un banquete semejante como el del sábado, con seis goles anotados en un mismo partido. Fue el cierre perfecto a una semana que demandó la mayor concentración.

El boleto a la Liguilla está en la bolsa, los últimos partidos servirán para ir mejorando sensaciones y para buscar el mejor sitio posible en la mesa de invitados. Pero antes del cierre del torneo, el equipo tiene una cita especial: la Final de la Concachampions con Tigres, un torneo que la institución se conjuró ganar.

El sábado, la salida de jugadores del estadio Azteca fue la más placentera en muchos meses. La exhibición ante Tijuana dejó buen cuerpo a todos los estamentos, una señal de que el trabajo hecho hasta ahora avanza por la ruta correcta. Es cierto que para ese resultado ayudó que en el segundo tiempo Xolos planteó un partido de norte a sur y que no se atrincheró en campo propio. Se aprovecharon los yerros del rival, pero de eso trata este juego: acierto y error. Falló menos el pelotón de Ambriz y capitalizó los desatinos del cuadro del Piojo.

30 PARTIDOS ha dirigido Nacho Ambriz a América, ha ganado 17, empatado 4 y perdido 9; su efectividad es del 61.11%.

El grupo se marchó convencido de sus capacidades, máxime cuando jugar dos torneos demandó rotaciones en algunos puestos, pero el equipo —dentro de las circunstancias— no perdió el estilo. Es cierto que hubo algunos detalles que no salieron tan bien, sobre todo la posición de Rubens Sambueza en el primer tiempo, más cerca del centro delantero y de la fabricación del juego, el capitán luce mejor en la sala de máquinas. Pero eso también habrá de valorarse.

Lo que dejó un grato sabor es que hay jugadores que si bien no tienen tanta regularidad se esfuerzan para que no baje el tono, como fue el caso de Érik Pimentel, quien cubrió la baja de Pablo Aguilar. Mientras William vuelve poco a poco a mostrar un buen rendimiento en la media cancha. Benedetto también se ha recuperado y va tomando el ritmo físico, su gol fue un punto de liberación para un delantero que no lo había pasado bien.

Los números ubican a América entre los punteros de la Liga, llevan las Águilas cinco semanas viviendo en la bonanza, la misma racha que se logró el curso pasado en el ecuador del torneo y que se rompió con un descalabro ante Tigres, pero ahora el equipo luce más compacto y con puntos de mejora y crecimiento; sin embargo, nada desata la euforia, lejos de subirse a un tren de éxtasis y parar pecho, se mantienen los pies en el suelo, se asume que se va bien, pero que no se ha ganado nada. Fue Ambriz el primero en conservar la mesura, el entrenador repitió su frase de cajón de que en este banquillo solo valen los títulos, sabedor de que el pulso actual del equipo tiene feliz a la grada, pero que ésta exige trofeos.

"Esto todavía no termina, sabes que en este equipo si pierdes todo cambia, aquí solo se aplaude ser campeón, sacamos un resultado favorable, pero todavía falta mucho y esperamos una Liguilla muy complicada", apuntó Nacho al final del juego con Tijuana. Rubens Sambueza también mandó un mensaje alejado de la euforia:

"Estamos bien, pero tampoco es para echar las campanas al vuelo, falta mucho, vamos por buen camino se vienen cosas importantes, el tema de la Concachampions, así que esperemos trabajar bien para lo que viene y que todos los jugadores sigan de la mejor manera", dijo el capitán azulcrema.

Avanza el tiempo, América mantiene la marcha, no ha quitado el pie del acelerador, ha encarado dos torneos con una buena cuadratura de resultados. La Final de la Concachampions aparece en el horizonte inmediato, en el año del Centenario, el club se juró ser protagonista y pelear por títulos. Lo está cumpliendo, pero como dice Nacho, todo se mantiene sereno, en un ambiente de prudencia, porque solo los títulos conceden palomitas.

AMBRIZ, EL MEJOR DEL AÑO FUTBOLÍSTICO

Pese a que ha sido criticado ácidamente, Ignacio Ambriz es el entrenador con más puntos logrados en lo que va del año futbolístico (julio 2015 a mayo 2016). Entre el Apertura 2015 y lo que va del Clausura 2016, se han jugado 30 partidos de fase regular, en la suma de ambos, el América de Nacho se erige como el equipo que más puntos ha cosechado con 55 unidades, una efectividad del 61.11 por ciento.

Las Águilas se ubican dos puntos por encima de Monterrey (el actual líder del torneo) y cinco puntos por delante de Pumas que fue el mejor equipo del semestre pasado. Ambriz ha ganado 17 partidos, empatado 4 y perdido 9. Con Ambriz, América ha marcado 60 goles, siendo la segunda mejor ofensiva, solo un gol por debajo de Rayados que suma 61.

También es la segunda mejor defensiva con 37 goles aceptados, seis más que Tigres que ha permitido 31. La frialdad de los números no miente, Ambriz ha hecho de América un equipo balanceado y con buenos dividendos.