Golea América al León en la ida de cuartos: 4-1

Las Águilas cerrarán en casa de La Fiera la serie de cuartos de Liguilla con una cómoda ventaja tras los goles de Paolo Goltz, Paul Aguilar; Darío Benedetto y Michael Arroyo 

Ciudad de México

Faltaban diez minutos para que concluyera el encuentro e Ignacio Ambriz manoteaba al aire. El técnico estaba inconforme porque América no pudo cristalizar una buena jugada, esto pese a que el marcador brillaba a su favor 4-1 ante un León inoperante; ésa fue la diferencia entre ambos cuadros, que como lo reflejó su timonel, los azulcrema siempre quisieron más, y a los visitantes ni siquiera se les veían las intenciones.

Esa bipolaridad con la que caminó León en toda la fase regular lo hace un equipo impredecible, que bien puede mostrarse dinámico, certero; soso o poco creativo, con falta de puntería. Ésta última cara fue la que aprovechó un América práctico. Y fue evidente, a León le hizo falta Mauro Boselli.

Apenas al minuto once, Luis Montes sacó un disparo que desvió Paul Aguilar, pero en el contrarremate Ignacio González aprovechó para mandarla al fondo con un remate con la cabeza.

Con la desventaja, América apretó y su intento más cercano al gol fue un tiro cruzado de Michael Arroyo, que pasó pegado al poste izquierdo de William Yarbrough.

León respondió con un disparo de Guillermo Burdisso que pegó en el poste. Fue hasta el minuto 21, tras un desvío de Fernando Navarro, que Paolo Goltz sacó un disparo con pierna derecha que, de nueva cuenta, fue desviado, pero ahora por Aldo Rocha. El esférico se metió a la cabaña visitante.

Y entonces el cuadro esmeralda perdió color. La peligrosidad con la que inició el duelo la cedió al enemigo, que con la precisión del 'Chepe' Guerrero desde la contención atacaba con orden. Y esa superioridad de los de casa se vio reflejada con el gol de Paul Aguilar, a quien le llegó el balón tras una serie de rechaces en el área. En cuanto se dio el 2-1, Elías Hernández pegó tremendos manotazos en el césped, que evidenciaban la molestia del visitante ante la falta de argumentos para sostener la ventaja con la que iniciaron.

Al 42', Andrés Andrade pisaba fuerte el área rival, pero el arquero Yarbrough salió de buena manera para apagar el peligro. Aún así, y tras unos segundos de duda, el árbitro César Ramos decretó la pena máxima, la cual se encargaría de cobrar de buena manera Darío Benedetto.

Para la segunda mitad, el partido brindó los mismos matices. Con un América dominando y León buscando un resquicio para hacer daño. La opción más importante que los esmeraldas tuvieron para acortar el marcador fue un tiro de media distancia de Carlos Peña que, para su mala fortuna, no llegó al lugar deseado.

Pero América también mostró lo suyo. Oribe Peralta llegó con balón controlado a territorio rival, pero la ejecución del último disparo fue lo que le falló.

Al 75', en una jugada a balón parado, Michael Arroyo cobró con pierna derecha y la metió pegada al poste derecho de William Yarbrough. Era el 4-1 que ponía tenso a Juan Antonio Pizzi, entrenador de los esmeraldas, quien todavía mandó a Miguel Ibarra al campo para tratar de enmendar errores.

No hubo más. América se fue a casa con la comodidad de un 4-1. El entrenador esmeralda se marchó triste junto a sus presentimientos, mismos que esta vez le fallaron, pues sentó al arquero Cristian Martínez porque presentía que era el día de Yarbrough, y no, no lo fue, tampoco el de León.