El corazón Azul que llegó al Azteca

Clásico en la capital del país en el que la nación celeste se dejó sentir en casa del América.

Ciudad de México

La llegada de los celestes requirió de un riguroso operativo antes de ingresar al Coloso; mientras tanto, cánticos en contra del crema: "el Azteca huele a mierda, el Azteca huele a mierda", frase que los fans lanzar al azar para intimidar, pero hoy más que nunca lo que menos se requiere en las plazas del futbol mexicano es la provocación.

El ambiente de la previa siempre es inmejorable para un duelo de vital importancia en ambos clubes; ganar o ganar es el camino en el Clausura 2017 en la Jornada 8, medio certamen que enfilaría -o enteraría- el rumbo de cara a la Liguilla para alguno de los dos.

"¿El Azteca huele a mierda?", mejor que el recinto crema se impregne al aroma de pasión y color en la grada, porque de eso jamás se cansará el fan mexicano, de un ambiente de rivalidad que ahí se queda, en noventa minutos de puro futbol.