Los cuatro grandes y el campeón

América, Chivas, Cruz Azul, Pumas y Tigres ya han entrado en actividad en el Clausura 2017, pero ninguno se muestra sólido, con buenos y malos pasajes, a todos les urge encontrar una secuencia de juego que los lleve a afi anzarse

Marchesín, Castillo, Cauteruccio, Javier López y André-Pierre Gignac
Marchesín, Castillo, Cauteruccio, Javier López y André-Pierre Gignac (Mexsport)

Ciudad de México

Los cuatros grandes del futbol mexicano ya han tenido actividad en el Clausura 2017, al igual que el actual campeón. El último en ponerse en danza fue América. Mientras Chivas, Cruz Azul y Pumas van de menos a más y viceversa, con buenos y malos momentos, lo que han mostrado puede ser un indicativo de que los equipos más populares pueden volver a verlos a todos en la Liguilla

EL DE MEJOR COSECHA

Chivas ha mostrado algunas condiciones para creer que será competitivo, el Rebaño Sagrado debutó como local en la Jornada 1 en la que recibió a Pumas, un partido de máxima exigencia. Chivas ha dado pasos firmes en la consolidación de una idea futbolística, pero también tiene lapsos en los que no logra mantener su dominio del partido.

En la fecha inaugural, Universidad apretó en el complemento y obligó a retroceder metros a los tapatíos. Los rojiblancos pudieron liquidar el partido con anticipación, pero no lo hicieron, aunque se llevaron los tres puntos, dejaron una sensación de insatisfacción, porque no supo concretar sus opciones.

En la Jornada 2 la historia no fue tan diferente, se metió a la cancha de Rayados de Monterrey, un campo que es una trinchera dura por el empaque del plantel regiomontano, no se amilanó y ofreció un buen juego, se puso en ventaja en el marcador, pero sus propios errores lo fueron condenando, sufrió dos expulsiones en acciones cuestionables al interior del vestuario: el Gallito Vázquez por una entrada con fuerza desmedida y Jair Pereira por una doble amarilla en cuestión de segundos.

Al final, su defensa no resistió y acabó empatando un partido que le dejó un sabor muy amargo, porque el sabotaje vino desde el propio equipo y se le fue un juego que ya tenía en la bolsa. En lo que compete a sus refuerzos, Rodolfo Pizarro es el que mejores notas ha ofrecido, el joven volante ha demostrado que tiene las condiciones futbolísticas, pero sobre todo emocionales para que no le pese vestir la camisa de un grande.

Pizarro es un jugador por el que pasa mucho del volumen de juego tapatío, pero no es algo que le estrese o le presione, como sí ha ocurrido con otros jugadores que incluso tuvieron que dejar la institución.

UN CUADRO DE ALTIBAJOS

Pumas es un equipo que va y viene en los partidos, su debut en la Liga fue contra Chivas, en el campo del Rebaño Sagrado, un juego de contrastes, porque tuvo un mal arranque y muy rápido recibió dos goles, pero apeló a su espíritu combativo, esa sangre que lo llama a pelear hasta el fi nal, mejoró en el segundo tiempo y fue capaz de meterse al juego, tuvo las ocasiones para empatar, pues llegó a poner la pelota hasta tres veces en los postes.

La fortuna no le hizo un guiño. En el arranque dejó la impresión de que será un equipo rocoso que, con sus armas, buscará hacerle juego a quien sea. Para la Jornada 2 recibió a Cruz Azul, un partido en el que de nuevo fue de mayor a menor, el conjunto universitario se ha hecho sólido en casa y ante los celestes compitió, pero pese a tener un hombre más, fue incapaz de hacerse con el mando del juego, sufrió en defensa y ahora tuvo la fortuna de su lado en algunas acciones que resolvió con apuro en su reducto defensivo. Ganó, como lo dijo Palencia, no por méritos, sino porque tuvo una acción que supo capitalizar, Ciudad Universitaria será un aliado en sus opciones.

Nicolás Castillo es un delantero de raza, un tipo que pelea cada balón y tiene el instinto que necesita un hombre de área, ha caído con buen pie en CU, el chileno marcó el gol de la victoria sobre Cruz Azul y levanta la esperanza de que haya llegado un tipo que pueda ser resolutivo en momentos claves. Mientras Bryan Rabello aún no acaba de asimilar los automatismos y su peso en el equipo aún es bajo. Pumas es el presupuesto más bajo de los cuatro grandes, ha decidido apostar por su gente de casa, algo que siempre será bienvenido, pero de igual manera genera un riesgo. Es una interrogante lo que pueda ocurrir con ellos, sobre todo cuando juegue fuera de casa, que es donde más les cuesta ganar partidos.

DECEPCIÓN SIN JUSTIFICACIÓN

El campeón Tigres ha tenido un arranque deslucido, más allá de que al igual que América acabó su actividad en plena Navidad, los felinos son uno de los equipos que más y mejor plantilla tienen, hasta dos jugadores de buen calibre por posición, tipos que están calados y que ofrecieron un rendimiento alto en otros clubes, pero el primer partido que jugaron como local ante Santos, no pasaron del empate a cero, cuando en el cancha estuvieron jugadores de la talla de Damián Álvarez, Guido Pizarro, Lucás Zelarayán y Andy Delort. 

Y en su segundo partido, contra Atlas, ya con su equipo estelar, Tigres demostró que está lejos de una versión como la que ofreció en el cierre del torneo. A los de Ricardo Ferretti, les hace falta mejorar su condición física y su desempeño futbolístico, porque es un equipo que ya se conoce de sobra, aunado a que en diciembre tuvieron dos semanas en las que pudieron dosificar su trabajo, por ello no se entiende que no estén en un buen estado físico, pues ese periodo les sirvió de descanso y pudieron planear de mejor manera el ciclo que acaba de iniciar. 

Tigres no tuvo refuerzos, tampoco le urgía salir al mercado, mantuvo su base del torneo anterior, una nómina envidiable en la que el entrenador tiene soluciones para cualquier situación. El campeón no ha marcado ni un solo gol y su juego no es lo que se espera. 

Tiene el beneficio de la duda, porque cuenta con la materia prima suficiente para ser un equipo de garantías, además de la urgencia de despertar, porque los puntos que está dejando escapar ahora le pueden hacer falta al final del campeonato. El próximo sábado recibirá a América, un partido que dejó algunas cuentas pendientes, nada mejor que empezar a arrancar en el torneo que vencer a las Águilas, porque derrotar a los de Coapa siempre viste.

LE FALTA DEFINICIÓN

La llegada de Paco Jémez le ha imprimido un aire de frescura a Cruz Azul, el entrenador español ha hecho de La Máquina un equipo renovado, con un estilo que pinta para agradar, pero al que le hace falta rodaje para la consolidación de su idea futbolística.

 En su debut en el torneo logró un triunfo frente a Necaxa, un juego en el que dejó destellos de lo que buscará desarrollar: atacar como principio básico y presión alta para evitar el menor daño en su cabaña, pero también en el que tuvo pasajes de apremio porque Necaxa gozó de sus ocasiones.

En el juego de la Jornada 2, el conjunto celeste visitó Ciudad Universitaria, una aduana en la que solía tener buenos resultados; el cuadro de Jémez no varió sus planes, pero se topó con un equipo que le imprimió intensidad al juego y le exigió más que los Rayos. No fue un encuentro plácido para los celestes que se toparon con la expulsión de Gabriel Peñalba, continuaron buscando el gol, no lo encontraron porque el mismo entrenador valoró que les hace falta contundencia, estar más serenos a la hora de chutar al arco rival, encima tuvieron un descuido en zona defensiva que les generó un gol en contra, que a la postre no pudieron remontar. Aún le falta que sus refuerzos tengan una mejor adaptación y le den ese plus de calidad al equipo que se espera, Gabriel Peñalba (sancionado para la Jornada 3), Ángel Mena y Martín Rodríguez son los jugadores de los que ha echado mano el entrenador celeste, a la espera de que llegue el pase internacional de Martín Cauteruccio, quien se supone es el indicado para terminar con esa falta de lucidez en el momento de patear a gol.

La Máquina ilusiona, pero así ha ocurrido en los últimos años, tiene plantel y un técnico con decisión, habrá que ver si les da para ser lo que se vislumbra. Los vientos de cambio que hay en La Noria son una interrogante.

A LA ESPERA DE REFUERZOS

América no tuvo actividad en la Jornada 1, debutó el domingo contra Toluca, un partido con matices para los de Ricardo La Volpe, que fueron de menos a más, pero al final su esfuerzo no les alcanzó para rescatar un punto.

 En el Nemesio Diez, hubo lapsos de partido en los que el equipo careció de juego en el medio campo, dividió mucho la pelota y no procesó el partido como le gusta a La Volpe, quien incluso llegó a pedir un poco más de sacrificio físico a algunos de sus jugadores.

Los tiempos fueron cortos en América y esta vez no pudo tener la plantilla definida, todavía mantienen negociaciones por otro refuerzo, pero el panorama apunta más a que ya no llegará nadie a Coapa.

Las Águilas cuentan con una plantilla que si bien no tiene tanto un fondo de armario con un pedigrí alto, si cuenta con recursos para competir en cualquier frente, aunado a que con el paso de los días irá retomando la forma física, con la que cerró el año pasado.

Agustín Marchesín es el único refuerzo que tuvo actividad el fi n de semana, el portero no pudo hacer nada en los goles de Toluca, pero sí mostró sus condiciones en un par de jugadas, un mano a mano que solventó en el inicio de partido y luego un penal que atajó, ambas acciones a Fernando Uribe.

A la espera de que Cecilio Domínguez se adapte lo más pronto posible, de que la directiva acabe de defi nir si la plantilla se mantiene tal como está y de que Cristhian Paredes vuelva del Premundial Sub 20 de Sudamérica. En Coapa saben que las justificaciones no están permitidas, el club está obligado a ser protagonista, materia prima tiene en la cancha y en el banco, apenas tiene un partido y cosas por mejorar, tres puntos ya se fueron, pero en el camino se pueden recuperar.

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