Sambueza: un año y cinco meses después

Rubens volvió a ver una tarjeta roja que le podría dejar fuera del Clásico, a la espera de la sanción que anuncie este día la Comisión Disciplinaria

Rubens Sambueza, volante del América
Rubens Sambueza, volante del América (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Hace ya tiempo que Rubens Sambueza dejó atrás esa fama de jugador violento, es verdad que juega al filo del reglamento, que es un tipo que no se queda callado, que busca el diálogo con los silbantes y que cuando algo no le parece en el campo de juego lo hace saber de manera airada. Son constantes las imágenes que ofrece buscando a los árbitros, sus aspavientos pueden gustar o no, lo cierto es que en el Apertura 2015, el capitán de las Águilas solo había visto tres tarjetas amarillas en tres partidos hasta que se topó con César Arturo Ramos Palazuelos, un silbante al que no le gustó lo que Rubens decía y le mostró la roja directa.

La última expulsión de la que hay registro de Sambueza data del 5 de abril de 2014, en la Jornada 14 del Clausura 2014, cuando fue expulsado por el árbitro Fernando Guerrero en tiempo de compensación, en el partido entre América y Cruz Azul, duelo que ganó La Máquina por 2-1, en la cancha del estadio Azteca.

Desde entonces, Rubens mantuvo la sangre fría, siguió con el mismo carácter y temperamento, pero ya no había sido expulsado. En el Apertura 2014, Rubens jugó 17 de los 23 partidos que las Águilas disputaron, de los seis que se perdió ninguno fue por estar expulsado, fueron las lesiones las que lo tuvieron al margen; en esos 17 partidos vio siete amarillas. Y en el Clausura 2015 jugó 17 de los 19 partidos que disputó el cuadro azulcrema, de nueva cuenta las lesiones lo dejaron fuera dos cotejos y en el curso anterior vio seis amarillas.

Qué pasó entonces en el duelo contra Tigres, solo Sambueza y el árbitro saben lo que dijo uno y lo que escuchó el otro hasta el punto de que al minuto 41, César Ramos buscó en su bolsillo posterior la tarjeta roja y se la mostró decidido a Sambueza, quien trató de darle una explicación al silbante, pero éste fue una roca.

Cómo fue el desarrollo de ambos personajes hasta ese minuto 41. Todo inició en el minuto 10, Rubens Sambueza cayó en los linderos del área, pero el árbitro no marcó nada. Un minuto después Gignac recibe una falta y ahí se acerca Sambueza con el silbante a protestarle. No pasó a mayores.

En el minuto 16 Rubens cae junto con Torres Nilo y cuando se levantan ambos jugadores se encaran, el árbitro marca la falta sobre el mediocampista de América, pero no más. Al minuto 22, Sambueza recibió una falta de José Rivas sobre la banda derecha. César Ramos la marcó, tampoco hubo más en esa acción.

En el minuto 26, cuando se marca el penal por la falta de Güémez sobre Damm, Rubens se acerca al silbante y le transmite que no había habido alguna acción para sancionar. Al minuto 32 el capitán de América fue amonestado por una falta sobre Israel Jiménez en medio campo, Sambueza acató, pero no creía que fuera para tanto.

Al minuto 35, Sambueza recibió una falta de Jürgen Damm, el árbitro la marca, el americanista pidió la amarilla, pero el silbante no la concedió, ahí vino un ademán por la negativa de César Ramos.

Hasta ahí todo parecía normal. Tres minutos después (38’), se barrió sobre Jiménez, una barrida que los jugadores de Tigres pidieron sancionar con amarilla, pero el árbitro dejó seguir la acción. Entonces fue y cometió otra falta que ahora sí marcaron.

Es ahí donde se da el escenario de la expulsión, Sambueza siguió quejándose de las señalizaciones de César Ramos, éste no le quitó la vista, Rubens continuó hablando y gesticulando; de repente, Ramos va a su encuentro y le muestra la roja, viene un intento de explicación de parte del americanista y con una de sus manos Ramos le hace la seña de que se va del campo por hablar.

En la zona mixta, Rubens se notaba sereno, se detuvo para manifestar su postura y se quejó de la actitud del silbante. “Estoy consciente y tranquilo de que no dije nada raro. Sí me da bronca porque ellos te pueden hablar, a veces te pueden insultar y cuando uno les habla fuerte no les gusta y te expulsan. Hacen señas de que uno les habla mal”, comentó.

Este lunes será cuando la Comisión Disciplinaria dé a conocer cuántos partidos de sanción tendrá el argentino, todo dependerá de lo que esté reportado en la cédula que redactó César Ramos, si lo reportó por insultos soeces, el capitán de las Águilas podría perderse dos juegos (Morelia y Chivas) si fue reportado por faltar el respeto a los oficiales, sería un juego de castigo. En ambos casos pagaría una multa que estaría entre los 90 a 500 días de salario mínimo.

Lo que dice el reglamento

El Reglamento de Sanciones de la Liga MX, en su Artículo 17 enumera las causas por las que un jugador puede ver una tarjeta roja.

En los incisos F, H e I menciona a la letra: “f) Emplear lenguaje oral o corporal ofensivo, grosero u obsceno y/o gestos de la misma naturaleza; h) Faltar al respeto a los Oficiales de Partido; i) Insultar soezmente a los Oficiales de Partido).

Respecto a las sanciones para dichos incisos apunta que en los casos F y H, las expulsiones “serán sancionadas con 1 partido de suspensión y multa de 90 a 500 días de salario mínimo”. Mientras que la infracción a la que se refiere el inciso I “será sancionada con 2 partidos de suspensión y multa de 90 a 500 días de salario mínimo”.