Calibres de distinto alcance

Las ofensivas de América y Pumas se citan este sábado para comprobar su efectividad; las Águilas necesitan una victoria para lograr una mejor posición, mientras Universidad tiene en la mira causar el mayor daño a su acérrimo rival 

Oribe, Benedetto, Sosa y Herrera, protagonistas del Clásico Capitalino
Oribe, Benedetto, Sosa y Herrera, protagonistas del Clásico Capitalino (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Nadie duda que América posee en ataque un arsenal que despierta la envidia de algunos equipos en la Liga MX.

Jugadores de primera línea, tipos que se calaron en trincheras previas antes de ser ascendidos a un equipo con la prosapia de las Águilas, eso es cierto. Que los misterios del futbol lleven a que algunos se adapten de la mejor manera y en tiempos meteóricos, mientras otros pasan meses buscando integrarse, sin lograrlo al ciento por ciento.

También. El álbum de cromos americanista presenta jugadores con diferentes variantes en ataque: Oribe Peralta, Darío Benedetto, Darwin Quintero y Michael Arroyo, representan la línea de élite en la ofensiva azulcrema. A simple vista, cuatro elementos que son capaces de generar peligro por sí solos y en sociedad un poco más.

Pero según lo visto en el curso, hay la sensación de que no han explotado como se pretendía. Aun así, América es la cuarta mejor ofensiva del torneo con 29 goles, siete por debajo de Pumas.

Las Águilas son (también) el cuarto equipo que más remates genera (239) y según las estadísticas de la Liga MX es el que más remates a portería contabiliza con 112.

Le toma 8.2 intentos convertir un gol. Si bien los registros son positivos, es evidente que se esperaba más de esta ofensiva, por los nombres y por la jerarquía de los componentes.

Pero las circunstancias que han envuelto a América en el actual semestre, llámese lesiones, suspensiones o bajas de juego, han pasado factura en todas las líneas y el eje de ataque no es la excepción.

Benedetto se fue sancionado cuando vivía su mejor racha, luego las lesiones impidieron al Pipa recuperar la regularidad de cara al arco contrario.

A Oribe las molestias lumbares le generaron varios días de estrés, de trabajo  de recuperación y no de cancha, no le dejaron estar al cien por ciento, aunque parece que ha evolucionado satisfactoriamente y que en llegará a la Liguilla con mejores condiciones médicas y físicas.

Los casos de Michael y Darwin están más ligados a la intermitencia, son jugadores desequilibrantes por naturaleza, de esos que cuando se enchufan desnortan al rival y pueden volver loca a cualquier defensiva; el asunto es ese, que a lo largo del torneo no se engancharon completamente, fueron ráfagas, soluciones esporádicas y no una referencia de constancia.

INCONSISTENCIA Y RÁFAGAS

El atacante más efectivo que tiene el cuadro de Coapa es Darío Benedetto, un tipo que vivió su momento de idilio entre las Jornadas 2 y 7, cuando marcó siete goles, pero vino la expulsión con Tigres y luego las molestias musculares minaron su desempeño.

Aunado a que el equipo entró en una espiral en la que al equipo le cuesta más trabajo tanto la generación de ocasiones como la conclusión de las mismas. Detrás viene Oribe con siete goles.

El Cepillo no ha tenido un torneo constante en cuanto a goles, su frecuencia de festejos es un tanto irregular, puede pasar una, dos o hasta tres jornadas sin marcar. Nadie cuestiona su esfuerzo, su lucha por cada balón, pero es cierto que algunas decisiones que ha tomado en la última zona tampoco han sido las más acertadas.

Luego viene Darwin, colombiano que ha marcado cuatro anotaciones después de diez jornadas sin anotar y que en las últimas dos ha recuperado la luz. Vive sus mejores momentos en lo que va del año, si se decide —por fin— a acoplarse, puede ser un valor agregado en la Liguilla.

Michael Arroyo suma apenas dos goles, es un tipo que vive de instantes de inspiración, tiene desequilibrio y potencia, le gusta el mano a mano, pero es más arrebato que constancia. Sí, la ofensiva de América tiene jugadores de buen calibre a los que les falta ai nar la puntería.

El partido contra Pumas es un excelente ejercicio para hacerlo. Si lo hacen y mantienen el punto i no en Liguilla es un equipo que puede aspirar a grandes cosas.

EL COMPLEMENTO

Hay otros jugadores que también suman al ataque azulcrema. El resto de goles del América los aportan el colombiano Andrés Andrade, que ha anotado cuatro; el paraguayo Osvaldo Martínez con dos, y desde la defensa, el también guaraní Paul Aguilar, con uno.

Además de contar con un autogol a favor, que marcó Luis Michel en la Jornada 4.

Al inicio de la fase regular del Apertura 2015, pocos apostaban por la contundencia que mostraría el retocado aparato ofensivo de Pumas que, con la incorporación de Fidel Martínez, complementaba las labores que ejercerían Ismael Sosa, Matías Britos y Eduardo Herrera.

Después de 16 fechas y con la visita al estadio Azteca para medirse al América, este cuarteto registra 36 anotaciones, siendo la más letal del certamen y entrando en la estadística de la institución, como la cuarta mejor en torneos cortos.

Además de la sinergia positiva que emana del grupo, una de las principales claves para que el ataque auriazul consiguiera sumar tantas dianas a su favor, se debe a la colocación correcta de las piezas, obra de Guillermo Vázquez.

El timonel, en su tercer certamen desde que volvió a Universidad Nacional, colocó a Sosa como extremo por la derecha; en izquierda Fidel, mientras que Britos con labores de mayor creación, atrás de Eduardo Herrera, en el centro delantero.

Y no solo la colocación tuvo que ver con el óptimo despliegue futbolístico. Memo les dio libertad a sus hombres del frente, para elaborar sociedades sin descuidar sus obligaciones defensivas.

El resultado representa 28 conquistas solo de estos cuatro atacantes, 77 por ciento de lo conseguido en este rubro por cuenta de todos los engranes de la plantilla.

Los números son inmejorables para los felinos, que se medirán este sábado al rival más aborrecido deportivamente: América, al que buscarán ganarle para conservar el mejor tono.

BARAJA DE GOLES

Ismael Sosa y Eduardo Herrera son los máximos anotadores de Pumas hasta el momento. El argentino y el surgido de las fuerzas básicas suman nueve dianas cada uno y se erigen como los referentes del ataque; Lalo es un futbolista dependiente de lo que sus demás compañeros le proporcionen como opciones manifiestas, un matón del área, mientras que el Chuco elabora a velocidad y define casi siempre con la inminente salida del arquero rival.

Son las jugadas que más disfruta. Ambos, garantía de peligro. Matías Britos es más esfuerzo, su futbol implica garra, entrega, pero también determinación.

El uruguayo pelea cada pelota como si fuera la última —a veces sin medir que los rivales cuentan con mayor fuerza física. Por ahora cuenta con seis anotaciones y la mayoría han sido en remates con la cabeza; más que un rematador nato, el ofensivo es una especie de media punta, que se suma en cantidad al frente.

Ha obtenido bastantes dividendos por su iniciativa.

“Las cosas se nos han dado, también hay que decirlo como es y es importante que podamos sumar tantos goles, quiere decir que se ha entrenado lo sui ciente, que los conceptos están aprendidos, aunque cada partido es un examen y quedan conclusiones para sacar y mejorar”, comentó Britos hace unas semanas.

Fidel Martínez cierra la cuenta ofensiva con cuatro goles y siete asistencias. El ecuatoriano cayó con el pie derecho en el Pedregal y no hubo necesidad de excesivo tiempo de adaptación para que empezara a dar resultados.

Su participación se limita al desborde por la banda, e intercambio de costado con Sosa; al igual que el argentino, gusta de arrastrar rivales para dei nir con algún toque elevado o un disparo potente.

Este es el arsenal que tendrá que minimizar América para aspirar a una victoria en su estadio. “Será un duelo difí- cil, un partido complicado, porque en su casa no nos van a dar concesiones, pero estamos preparados y mentalizados para conseguir un buen resultado, vamos a tratar de proponer el juego”, comentó Herrera después de vencer al Querétaro en CU.

TAMBIÉN SUMAN

Pero para valorar el punch ofensivo que presenta Pumas y que lo han hecho el equipo más letal, no solo hay que ver a los delanteros. El escuadrón universitario ha han tenido el apoyo de otras líneas.

El aporte de mediocampistas como Javier Cortés con tres goles; Daniel Ludueña y Alejandro Castro con uno. Y viniendo desde la zaga baja Darío Verón, Gerardo Alcoba y Luis Fernando Quintana han logrado uno cada quien, para confirmarlo como el ataque más peligroso.