Matosas capítulo dos

El entrenador de América recibe un voto de confianza de parte de su directiva, ambas partes asumen el mal momento y hablan de reinventarse

Ricardo Peláez (izquierda) y Gustavo Matosas  (derecha) en un entrenamiento en Coapa
Ricardo Peláez (izquierda) y Gustavo Matosas (derecha) en un entrenamiento en Coapa (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

A la distancia todo parece normal. Los ánimos se han enfriado en Coapa, la enfermedad está identificada y ahora se trabaja en el remedio, nada de crisis, nada de decisiones viscerales. La postura de Matosas de haber ofrecido su cabeza tras la goleada en Veracruz fue tomada con mesura por la directiva americanista, entendieron el arrebato del entrenador, pero desde el viernes lo exhortaron a ser paciente.

El fin de semana fue de constante comunicación, tampoco se está tan mal, es un bache que tomó tintes de crueldad y se acentuó por las dos goleadas recibidas en dos partidos. Así que Ricardo Peláez tomó el mando e intervino, invitó a comer al entrenador a su domicilio, el presidente deportivo de las Águilas tuvo un gesto de complicidad con Gustavo, un apapacho para que el entrenador disipara sus dudas.

"No tomamos decisionesen caliente. GustavoMatosas está sólido,apoyamos sucontinuidad”, Ricardo Peláez


Ayer, el entrenamiento transcurrió con normalidad, Matosas en su lugar de trabajo, en la cancha. Peláez en el suyo, observando desde fuera las evoluciones de la práctica. Acaba la práctica y los dos personajes intercambian palabras, hay diálogo con algunos jugadores. Quedan dos semanas para la vuelta a la competencia, tiempo justo para afinar detalles, pero sobre todo para recuperar a la gente lesionada y trabajar en el aspecto emocional.

Tiempo de cambiar

Entonces, Matosas y Peláez toman su lugar, ninguno quiere que se hable de más ni que se creen escenarios apocalípticos donde solo hay un mal momento futbolístico. Peláez está convencido de seguir con Matosas; Gustavo de continuar para cambiar el orden de las cosas. Un pequeño chascarrillo y el presidente deportivo inicia con un monólogo en el que dejó claro que Gustavo Matosas no saldrá de Coapa, que el equipo entra en una etapa de rediseño en la que se buscará remontar el 3-0 adverso en la Concachampions y recuperar el paso en el torneo doméstico.

"Estos dos partidos los he disfrutado poco, pero nos han ayudado a todos para unirnos”, Gustavo Matosas


Ricardo tomó la bandera de la autocrítica, sin ahondar en pretextos o justificaciones (que las puede tener). “Venimos de una semana mala, un golpe fuerte con dos goleadas que nos han dolido mucho, estamos dolidos con estas dos goleadas. Vengo con Gustavo a refrendar que no tomamos decisiones en caliente, comimos juntos y Gustavo Matosas está sólido, apoyamos su continuidad como la apoyan los jugadores él. Esta fecha FIFA creo que nos viene bien para recuperar anímicamente al grupo a los lesionados”.

Peláez acepta que el momento no es agradable, y dice que la manera de solventar los últimos resultados es con “comunicación, estamos muy dolidos por las derrotas, más cuando te superan en lo futbolístico, en lo anímico, en intensidad, en todos los factores; reconocemos el problema, pero no estamos muertos en nada, es un mal momento. No hemos podido repetir alineaciones, pretextos puedo poner muchos, pero no se trata de eso. Vamos a platicar y que los jugadores se comprometan”.

Seguir adelante

Si Peláez cierra el capítulo del viernes, el entrenador hace lo propio, los nervios se han estabilizado, Gustavo agradece que Ricardo haya tenido la cabeza fría, suelta un “no estoy peleado con Peláez”, por aquellos rumores que apuntan a que ya hay desgaste entre ambos. Apunta que el diálogo que tuvo el domingo en casa de Ricardo “fue una charla buena, lo que espero es que vengan cosas buenas, hay que cambiar algunas y seguir adelante, hay equipo para revertir la situación. Me hace bien la confianza de la directiva”.

Matosas luce sereno en la conferencia, escucha detenidamente cada pregunta, se toma su tiempo para responder, trata de encontrar las palabras justas, dice que como entrenador “hay momentos difíciles que uno pasa, este momento no es fácil, pero depende de nosotros salir; lo principal es el diálogo, precisamos dialogar con los jugadores y ponernos de acuerdo”.

El discurso de Matosas es directo, lo acompaña de frases con una carga emotiva. “Voy a hacer todo para que resulte bien, las malas situaciones o te sacan a lote o te hunden más, lo que voy a hacer en estos días es tomar este mal momento como revulsivo y que todos hagamos un poco más”.

¿Pero qué fue lo que llevó a Matosas a plantearse siquiera la idea de dejar el cargo? El charrúa explica que lo hizo porque “no veía esas cosas que me gustaría ver en el equipo y un acto de reconocimiento de eso fue poner el cargo a disposición de la directiva”.

El entrenador acepta que le han faltado cosas por hacer, no revela cuáles, aunque espera corregirlas.

Matosas dice que puede ser un tipo flexible, pero que su idea futbolística no la va cambiar, que seguirá siendo fiel a ella, porque “fue la que me trajo hasta América; voy a poner más énfasis, pero no la voy a cambiar”.

Y se suma a la moción de un nuevo punto de partida a partir de ayer. “De vez en cuando hay que reinventarse en todos los aspectos, lo vivido ya está, hay que reiventarnos, hay que hacer nuevas cosas que beneficien al equipo”.

Gustavo Matosas sigue al frente, goza del respaldo de la directiva, serán los partidos los que marquen la evolución del equipo, el reencuentro con una idea y un estilo que sea reconocible.

Dos grandes pruebas por delante, Cruz Azul y Alajuelense medirán la capacidad que tuvo el club con esa nueva actitud.