Terminó el sueño del bicampeonato; Pachuca elimina al América

En un encuentro de remontadas, Pachuca echó al América de la Liguilla por un 7-5 en el global, al vencerlos por 4-3 en el Azteca; la posibilidad de repetir el título de Liga se les escapó a los azulcremas

Penilla puso el 0-1 en el Estadio Azteca
Penilla puso el 0-1 en el Estadio Azteca (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Con intensidad y fuerza, como se disputan las Liguillas, América y Pachuca comenzaron el encuentro de vuelta de los cuartos de final en el estadio Azteca. Los azulcremas generaron importante volúmen de juego ofensivo, pero los Tuzos fueron más letales. Apenas al minuto 6, precedido de un saque de manos y con la complacencia de la zaga local, los de la Bella Airosa estrenaron el marcador: Cristian Penilla fue el autor del tanto, luego de quedar en mejor ubicación que el rival.

Con la desventaja aún mayor en el global (4-2 a favor del Pachuca), Matosas arriesgó con todo su arsenal en ofensiva, modificando apenas al 17', dándole ingreso a Darwin Quintero, por Daniel Guerrero. El estratega uruguayo apostaba por sus atacantes. Instantes antes del movimiento, Oribe Peralta estrelló una oportunidad inmejorable en el cuerpo del veterano Óscar Pérez.

El tiempo transcurría en pro de la causa hidalguense; los pupilos de Diego Alonso sufrían sin el balón, pero aguantaban los embates rivales, se sobreponían a la adversidad momentánea, mientras que las Águilas comenzaban a desesperarse al errar sus mejores chances en el área enemiga. Un balón al poste y un par de toques que desnudaron a la defensa americanista, la respuesta tuza a las hostilidades.

Al 32', Paolo Goltz se fue expulsado, luego de una entrada desmedida sobre Lozano; el sueño del bicampeonato comenzaba a complicarse más de la cuenta y todos los factores ayudaban al Pachuca, que seguía en el papel de aguantar, de conceder la iniciativa, pero sin olvidarse de contragolpear cuando fuera necesario. La visita era un cuadro que se administraba.

Durante los últimos suspiros de la parte inicial, América encontró la calma, gracias a una serie de rebotes en zona de definición del sinodal en turno. Tras algunas imprecisiones, Oribe se suspendió en el aire y con un complejo remate de chilena, logró que el balón ingresara al arco del Pachuca. Con el 1-1 se despidieron las acciones.

Para el complemento, reinó la misma intensidad y emociones sobre la cancha. Pero con un equipo volcado al frente como América, los resultado se reflejaron pronto: al 49', la retaguardia de los Tuzos sucumbió en el cobro de un tiro de esquina, perdió la marca de Pablo Aguilar y este marcó el 2-1. El Azteca lo festejó con todo, significaba la anotación de la igualada global, la del pase del América.

Poco duraron las festividades en Santa Úrsula y ya sin Darío Benedetto en el campo, sustituido por Matosas, Pachuca reaccionó. Walter Ayoví tomó una pelota que parecía inofensiva en los linderos del área americanista y la colocó en la orquilla derecha del arco de Muñoz. Los aficionados azulcremas, la mayoría de los presentes, hicieron mutis; de nuevo le tocaba a los de Coapa remar contra corriente.

Las oportunidades cada vez fueron menos y Pachuca supo aprovechar la ansiedad y necesidad del rival, Matosas probó incluso con Martín Zúñiga, pero el gol no llegaba. Como en las mejores cintas de suspenso, el libreto cambió los papeles y sobre el final, de tiro libre, Michael Arroyo anotó el 3-2, una vez más, las gradas del Azteca estallaron con el "Vamos, América".

En el tiempo agregado, Roberto García Orozco decretó una pena máxima por una infracción de Pablo Aguilar. Darío Cvitanich se perfiló y lo cambió por gol, al 94', mientras que Germán Cano, dos minutos más tarde, consiguió el 4-3, un contundente 7-5 en el global. Con dramatismo, los azulcremas se despidieron del Azteca y dijeron adiós al sueño del bicampeonato.