Pablo Aguilar, todo una cabeza dura

El  jugador ya igualó la marca de goles que consiguió con Tijuana; el paraguayo dice que el escudo del América es la motivación para cada reto

Pablo Aguilar
Pablo Aguilar (Mexsport )

CIUDAD DE MÉXICO

El sábado pasado, Pablo Aguilar fue uno de los varios jugadores que se acercaron a la banca de Rayados para saludar a Antonio Mohamed, el entrenador argentino fue el responsable de que Pablito llegara a Coapa como refuerzo para el Clausura 2014.

Mohamed requería de un jugador de su confianza y que marcara la zona defensiva con seguridad y dureza, un tipo de garantías en la pelota parada.

El paraguayo fue el elegido porque en Xolos fraguaron una complicidad que los llevó a celebrar el título del Apertura 2012. Pablo pertenece a una raza de jugadores paraguayos que se ha formado prestigio en México.

En la última década, Toluca contó con Paulo da Silva y Pumas con Darío Verón, dos defensas fuertes que con el paso de los años siguen transmitiendo garantías, detrás de ellos viene Pablo, quien ha llegado a Coapa en un momento de madurez futbolística.

El defensa sabe la exigencia que demanda el club y no se intimida. "Me motiva el escudo del América, desde que llegué siempre trató de motivarme al máximo, América motiva a cualquier jugador", comenta el paraguayo.

Antes de aterrizar en Coapa, el defensa picó piedra, vivió una primera experiencia en México con San Luis, pero después pasó a Argentina y luego volvió a su país.

En Colón fue donde conoció a Mohamed, y ambos volverían a cruzarse en Tijuana, fue ahí donde Pablo explotó su potencia como rematador.

Las jugadas de estrategia llevaron a los Xolos al título del Apertura 2012, la táctica fija era uno de los aspectos que mejor rentabilizaba el Turco.

En el torneo que Tijuana fue campeón, Pablo marcó cinco goles, cuatro de ellos con la cabeza y uno más con la pierna derecha, este último en el juego de ida de la Final contra Toluca, una jugada en la que llegó a cerrar al segundo poste.

Y es que Pablo es un espíritu libre cuando ve tierra de por medio, se agrega al frente consentido y sabe vivir en el área rival. Su primer torneo en América fue de adaptación a la dinámica del América.

Tuvo que superar problemas de salud (insuficencia de plaquetas y fue operado para extirparle el bazo). Pero había confianza total de que tarde que temprano Aguilar sería el general que requiere todo equipo en la zona baja.

Y no falló. De a poco Pablo y Paolo Goltz han conformado una sociedad que se ha hecho sólida y solvente. El curso pasado, su segundo en Coapa, Pablo marcó cuatro anotaciones.

Todas ellas de cabeza, una de las más emotivas en la Jornada 1 contra Tijuana, un cabezazo de último minuto que valieron los tres primeros puntos del torneo.

Y el cuarto nada menos que en el juego de vuelta de la Final contra Tigres, el 2-1 que volvió loca a la afición azulcrema que veía abierto el camino hacia el título 12.

En el actual curso, Pablo suma dos goles, el primero lo marcó en la Jornada 5 ante Morelia, y el segundo el reciente fin de semana, como no podía ser de otra forma, con la cabeza, aprovechando que la defensa de los Rayados no salió en bloque.

Pablo lleva siete goles con la playera azulcrema en Liga, los mismos que cosechó en su paso por Xolos, su nombre ya es una referencia en el cuadro bajo de las Águilas.

Pablo César Aguilar Benítez, el defensa que cambió el voleibol por el futbol, y que hoy en América es el zaguero más efectivo al rematar con la cabeza.