Oribe Peralta, el gitano del futbol

América consumó una de las compras más importantes de los últimos torneos del futbol mexicano; Oribe Peralta, un jugador al que la suerte le llegó demasiado tarde 


El paso de Oribe Peralta
El paso de Oribe Peralta (Mexsport)

Ciudad de México

Esta tarde el Club América anunció la llegada del hasta ayer delantero de Santos Laguna, Oribe Peralta.

El jugador de moda, el más deseado dentro del balompié nacional, concluyó con el equipo de La Laguna una de sus facetas más exitosas como futbolista profesional.

Sin embargo, la trayectoria del hoy elemento azulcrema, no siempre fue de rosas ni reflectores, por eso aquí te dejamos el duro andar del ‘Cepillo’ dentro del balompié nacional antes de conseguir el éxito que hoy le vale un lugar en la selección nacional que disputará el Mundial de Brasil el próximo mes de junio.

Monarcas fue su cuna

Después de probar suerte en las fuerzas básicas del Club Deportivo Guadalajara, el oriundo de Torreón, Coahuila fue debutado por Rubén Omar Romano el 22 de febrero de 2003 defendiendo los colores de Morelia; en aquel duelo jugó tres minutos en la derrota de su equipo ante América con marcador de 2-1. Con el cuadro michoacano, Oribe jugó solamente dos partidos antes de ser traspasado al León de la Segunda División.

Con León, sus primeros pasos

Con la ‘Fiera’ debutó el 16 de agosto de 2003 y su primera anotación tuvo que esperar hasta la jornada 8 cuando el artillero contribuyó en la victoria de la oncena leonés ante los Lagartos de Tabasco.

Con León vivió uno de sus primeros tragos amargos al perder la final de ascenso ante los Dorados de Sinaloa y con ello la oportunidad de volver a jugar en primera división. 33 son los juegos que el delantero disputó bajo la casaca verde del conjunto guanajuatense, en dichos encuentros logró anotar en diez ocasiones despertando el interés de Rayados de Monterrey, equipo al que llegaría más tarde.

En Monterrey no despegó

Para el torneo Apertura 2004, Peralta llegó a ‘La Pandilla’ y con ello volvió a pisar terrenos de primera división, con Rayados jugó hasta el torneo Clausura 2006 contabilizando 64 partidos y una escasa renta de once anotaciones, Oribe no tenía la actividad deseada ni los minutos suficientes para mostrar su talento, curiosamente el entrenador que no le brindó la confianza suficiente fue en ese entonces Miguel Herrera, hoy su entrenador en la Selección Nacional.

En 2005, Chivas requirió sus servicios para reforzar el plantel que por aquellos tiempos disputaba la Copa Libertadores de América, jugó cuatro partidos pero el rendimiento no fue el esperado al no concretar ninguna anotación.

Primer intento con Santos

Fuera del título obtenido en 2008 ante Cruz Azul, los recuerdos que Oribe tiene de su primera incorporación a Santos Laguna, no son precisamente los mejores. En esta primera etapa el delantero jugó cinco torneos, desde el Apertura 2006 hasta el Apertura 2008 y con la llegada de delanteros como Matías Vuoso y Christian Benítez, la actividad que el estratega Daniel Guzmán le brindo fue muy poca, a pesar de ello, Peralta tampoco aprovechó bien las oportunidades pues en 74 apariciones logró convertir únicamente en ocho ocasiones, cifras que le valieron salir del club en dirección a Tuxtla Gutiérrez.

Chiapas, el trampolín al éxito

Con Jaguares, el ‘Cepillo’ sacó el carácter y la entereza que un delantero de su talla debe tener, y aunque sus números no fueron ni cercanos a los que hoy ostenta superaron por mucho lo conseguido hasta ese entonces, Con Chiapas jugó el Apertura y Clausura 2009 firmando 35 apariciones y 12 anotaciones, 4 goles más de los conseguidos con Santos en cinco torneos. Estas cifras no podían pasar desapercibidas para el equipo que antes había despreciado su talento y que enseguida buscó de nuevo sus servicios.  

Revancha en la Laguna y cúspide del camino

Lo que Oribe Peralta ha realizado desde su regreso a Santos es digno de aplaudir, si bien en un inicio parecía que todo volvería a ser igual tras conseguir solamente 14 goles en los 53 juegos que disputó dentro de sus dos primeros torneos, lo que venía a continuación fue vertiginoso en la carrera del mexicano.

Entre 2011 y 2012 el delantero ganó absolutamente todo, tanto individual como colectivamente, con seis goles, fue el máximo goleador de los juegos panamericanos donde se colgó la medalla dorada con la selección mexicana.

En el Apertura 2011 fue líder de goleo del campeonato con trece tantos, aunque no pudo redondear su actuación al perder la final de aquel certamen ante Tigres; la revancha llegaría pronto, pues el siguiente torneo volvió a ser el mejor goleador del torneo y esta vez sí se consagró campeón de liga al derrotar a Monterrey.  

Con el Tri fue campeón de los Juegos Olímpicos de 2012 anotando cuatro goles en seis participaciones, con diez dianas en once partidos fue el mejor goleador en las eliminatorias rumbo a Brasil 2014 y líder de goleo de la Concacaf Liga de Campeones 2011-2012 con seis tantos.

Con estadísticas de este calibre era cuestión de tiempo para que un equipo grande se fijara en él, y hoy después de nueve torneos como jugador de Santos, Peralta se convirtió en nuevo jugador de las Águilas del América.