El efecto goleador de Nacho

La producción de goles del América en lo que va de la temporada ya supera a la realizada bajo el mando de hombres como Miguel Herrera, Antonio Mohamed y Gustavo Matosas

América celebra un gol
América celebra un gol (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

América llegó a este torneo con Ignacio Ambriz como nuevo director técnico, quien suplió a Gustavo Matosas. La decisión de Ricardo Peláez de contar con los servicios del estratega mexicano trajo consigo dudas sobre sí era el hombre indicado para mantener a la escuadra dentro de los primeros ocho lugares, convirtiéndose en un desafío para Nacho.

El inicio no fue bueno, ya que sufrió dos descalabros, en su presentación ante Puebla (4-2) y Atlas (1-3) en las dos primeras jornadas de este Apertura 2015, dejando a una afición insatisfecha que se cuestionó si podría reivindicar al equipo para lo que se avecinaba en el torneo.

Para las fechas 3, 4, 5 y 6, el ex técnico de Querétaro mejoró su artillería, sumó de tres puntos en los últimos cuatro encuentros, recobrando la confianza en el equipo y sobre todo de sus hombres a la ofensiva como Darío Benedetto y el mediocampista 'Rifle' Andrade, quien regresó a las Águilas después de un paso por Chiapas.

Con un juego colectivo dentro del terreno de juego, Ambriz superó a sus antecesores Miguel Herrera, Antonio Mohamed y Gustavo Matosas en el inicio de sus primeras temporadas con los de Coapa en lo que a producción goleadora se refiere.

De la mano de Herrera, el club de Coapa sólo había conseguido ocho anotaciones en su campeonato debut manteniendo a la escuadra capitalina en la novena posición, mientras que el 'Turco' se quedó con una efectividad de siete tantos en el lugar siete; Matosas había sido el único en llegar a 11 manteniendo el tercer puesto de la tabla general.

En este Apertura 2015, Ambriz ha mantenido una racha de 15 goles, a pesar de haber recibido siete en los dos primeros juegos. Nacho logró pasar de la posición 18 en la segunda fecha, hasta la tercera en la sexta jornada, donde busca mantener la hegemonía de los capitalinos en los primeros lugares de la tabla.