Un adiós con decoro

América se despide de Osaka, las Águilas se enfrentarán al Mazembe africano, un duelo de poco valor para el cuadro azulcrema que tratará de marcharse con al menos una victoria del Mundial de Clubes 

Jugadores de América durante una práctica en Japón
Jugadores de América durante una práctica en Japón (Tomada del facebook de América )

CIUDAD DE MÉXICO

El estado de ánimo de América empieza a estabilizarse, las horas posteriores a la derrota ante el Guangzhou de China, fueron para la reflexión, para calmar todos esos demonios que los hacían reconstruir escenarios de lo que pudo haber sido y no fue. La directiva salió a apagar el entorno, el ambiente enrarecido se ha apaciguado un poco y toca pensar en el partido de contra el Mazembe, por el quinto lugar.

Los entrenamientos continúan dentro de lo normal, en el escenario del hubiera, el lunes América se hubiera trasladado a Yokohama, pensando en el juego contra el Barcelona que ya entrena en dicha ciudad, las Águilas se tuvieron que quedar en Osaka y este jueves volverán a México, ahí es donde se decidirá el rumbo a tomar en un año que estará marcado por el Centenario del club.

Andrés Andrade, mediocampista de las Águilas aceptó que tras el tropiezo el grupo quedó muy tocado en el aspecto emocional. “Sí salimos muy tristes, porque no esperábamos este resultado, teníamos todo el control del juego, y en un momento se nos salió de las manos”, dijo el colombiano.

El Rifle apuntó que son conscientes que el aficionado americanista esperaba más de su equipo, que los que hicieron el viaje a Japón y los que se quedaron en México siempre guardaron la esperanza de que su equipo daría una mejor imagen y no hay pretexto que valga ante ellos. “Conozco a la afición americanista, y sé que cualquier palabra para ellos no va a funcionar, para ellos lo que vieron y lo que sienten es respetable”.

Andrés señaló que ese mismo deseo de la parroquia americanista estaba instalado en el interior del grupo. “La verdad nosotros no nos esperábamos esto, nuestra idea era ganar, pasar de fase y enfrentar a un gran rival, teníamos la ilusión de trascender en la Copa, pero esto es futbol y así pasa”.

Hubo mucha autocrítica en América, la plantilla asume que en el juego faltó concentración y el resultado no está a la altura de lo que merece su escudo. “La verdad el equipo había hecho un buen trabajo hasta cierto tiempo, después llegó el empate y ahí nos desconcentramos todo el equipo, tenemos que asumir todos que no fuimos lo suficientemente profesionales para enfrentar un partido así, lo teníamos dominado y después del gol nos desconcentramos y nos costó… hay que seguir trabajando”, reflexionó Michael Arroyo.

El ecuatoriano no cargó contra nadie, no se buscaron responsables en singular, todo fue en plural, porque el grupo fue el que no cumplió con el objetivo. “No hay culpables, si perdimos lo hicimos todos acá si alguien tiene que asumir esto son los jugadores y el cuerpo técnico”.

Al igual que Andrade, aceptó que el pesar anímico por no lograr un objetivo del que se había hablado por tanto tiempo. “Se habló hace meses de esto, venimos con una ilusión positiva, nos vamos tristes ahora”, pero trató de buscar algo positivo: “esto nos sirve a los que venimos a un primer Mundial de estos, porque esto no termina y ojalá haya otra oportunidad de volver, pero hoy sí da mucha tristeza”.

Toca el Mazembe, un juego intrascendente, pero que visto lo del domingo, América tendrá que tirar de orgullo y coraje para decirle adiós a Japón y prometerse a sí mismo que el año que entra peleará por volver a estas tierras.