Los valores se recuperan en América

Las modificaciones de Antonio Mohamed ante Tijuana hicieron de las Águilas un equipo ambicioso, como solía ser con el Piojo, pero ahora con el sello del Turco

Antonio Mohamed, DT de América
Antonio Mohamed, DT de América (Mexsport)

Ciudad de México

El sábado, Antonio Mohamed se fue a la cama feliz por la victoria que América logró en el último minuto contra Tijuana.

El entrenador, en la conferencia de prensa, aceptó que el segundo tiempo que cuajó su equipo lo dejó satisfecho, pues fue una cara de la versión que pretende implantar en el cuadro de Coapa.

Esa versión —aunque con un sistema táctico diferente— mostró a un equipo ambicioso, disciplinado a lo que el técnico les pidió y que peleó hasta el último segundo por conseguir el resultado que deseaban.

En el arranque del partido, el Turco mantuvo el mismo dibujo táctico que presentó en León: 5-3-2. Una forma de juego que vivió en Coapa en los últimos dos años con Miguel Herrera y que ganó adeptos por los resultados obtenidos. Cuando el Piojo se alejó del club, Mohamed mantuvo el sistema de Herrera, pero el Turco no le encontraba la cuadratura al equipo.

“Tenemos un equipo que ante la adversidad no se rinde, el segundo tiempo del equipo fue muy bueno, recuperó el balón, tuvo movilidad, desborde y generó opciones de gol”

Incluso se llegó a pensar que valores como la ambición, el orden y la disciplina (Sambueza y el Maza Rodríguez fueron expulsados dos ocasiones, Molina y Andrade una), se habían alejado de América con la salida del Piojo. Mohamed aguantó firme, para este torneo, reestructuró el equipo a i n de ejecutar su idea futbolística con jugadores que se adaptaran a sus necesidades. Reordenó la defensa con Paolo Goltz y Pablo Aguilar, quien ya había estado el curso anterior. El medio campo con Daniel Guerrero y el ataque con Oribe Peralta.

Mohamed poco a poco avanza en la confirmación de su pensamiento futbolístico. Lo del sábado, muestra que el entrenador está recuperando esos valores, pero con el toque que desea implantar: una idea estructurada y jugadores que la seguirán a pies juntillas.

Por ejemplo, en el Clausura 2013, cuando América fue campeón, se caracterizó por ser un equipo que asumía un papel protagónico y no dejaba de luchar. Eso fue lo que mostraron las Águilas el sábado, cuando Mohamed cambió el planteamiento táctico, dejó la línea de 5 que Miguel solía mostrar y jugó con la línea de 4 por la que él tiene preferencia.

En el segundo tiempo, América jugó un 4-1-3-2. A diferencia del primer tiempo en el que apenas y tuvieron jugadas que les permitieron acercarse al área de Cirilo Saucedo. Las Águilas se revolucionaron, tuvieron mejor acompañamiento, generaron mayor volumen de juego al ataque.

Es verdad, sufrieron al quedar descompensadas y Xolos estuvo a punto de cazarlos en un par de contragolpes.

Y más allá de los errores arbitrales, el equipo del Turco creció, presionó y arrinconó a Tijuana. No se conformó con el empate, mostró ambición, el equipo remataron una y otra vez hasta que en el último segundo Pablo Aguilar logró el tanto de la victoria. Fue una imagen parecida a la que solían mostrar con Herrera; pero ahora con un sistema acorde a lo que el Turco pretende. Una muestra que sus principios también pueden arrojar resultados positivos y un equipo propositivo.

En el Clausura 2013, América ganó sus dos primeros juegos, fue el único torneo que Herrera lo logró. Algo que Mohamed ya igualó. El Apertura 2014 aún es joven, pero el Turco ya recuperó los valores que parecían extraviados. Las Águilas de Mohamed toman el vuelo que su entrenador desea.