Cruz Azul y América, defecto y virtud en la zaga

Lo mejor de Cruz Azul en los últimos dos torneos fue su defensa, ahora es su línea más débil; caso contrario al de América, que llegó a sumar 333 minutos sin recibir gol

Francisco 'Maza' Rodríguez y Pablo Aguilar, referentes de la última línea de Cruz Azul y América
Francisco 'Maza' Rodríguez y Pablo Aguilar, referentes de la última línea de Cruz Azul y América (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Hace un par de meses, lo único que podía presumir Cruz Azul era su defensa, la mejor en los pasados dos torneos; sin embargo, en este primer tercio del Apertura 2015, su aparato defensivo se ha vuelto endeble, al grado que ha recibido 12 goles en seis partidos.

Así de alarmante es el desplome de La Máquina; la temporada pasada recibió 14 goles y la antepasada 15.29 en un 34 juegos, un promedio de 0.85 tantos por partido; ahora, promedia dos anotaciones por encuentro. En pocas palabras, la defensa de Cruz Azul dejó de ser su mayor virtud para convertirse en uno de sus mayores defectos.

 Se preveía que la línea defensiva se mantendría intacta por sus buenos resultados: con Jesús Corona, Francisco Javier Rodríguez, Julio César Domínguez, Gerardo Flores y Fausto Pinto. Sin embargo, en la pretemporada Flores se lesionó, lo que provocó que Bueno habilitara por ese sector a Richard Ruiz.

Los problemas comenzaron desde la Jornada 1, cuando el equipo enfrentó a Morelia. A la ausencia de Flores se sumó la del Cata que tenía una molestia muscular, además el Maza estaba en la selección mexicana. Por esa razón, Sergio Bueno jugó con una defensa improvisada con los canteranos Juan Carlos García y Omar Mendoza, acompañando a Emanuel Loeschbor en una línea de tres zagueros; como carrileros estuvieron Ruiz y Pinto. Esta formación recibió tres goles, lo alarmante fue que Morelia lo hizo en sus tres primeras llegadas.

Para los siguientes juegos, Bueno volvió a la línea de cuatro defensores y ya pudo contar con el Maza Rodríguez y el Cata como zagueros. El equipo se estabilizó en los siguientes dos juegos (Chivas y León), pero en los últimos tres duelos volvió a caer.

Errores muy notorios

Contra Jaguares, La Máquina recibió dos tantos, pero lo peor llegó ante Tijuana. El juego estaba controlado, pero en una internada de Henry Martín, el Maza fue superado con mucha facilidad y de ahí se derivó el empate. Minutos después, Arango anotó con un tiro libre de larga distancia, el cual se le fue a Corona de manera increíble. Para acabarla, en la primera jugada del segundo tiempo, Xolos hizo su tercer tanto. Ante Querétaro hubo errores similares. Primero Corona se volvió a comer un gol de tiro libre de larga distancia, después, en la primera jugada del segundo tiempo, el Maza se equivocó al intentar cortar un balón que le quedó al Tito Villa, quien fusiló a Chuy. Así se definió la caída de La Máquina.

Son 12 los goles recibidos para una defensa que era un baluarte; ahora, deberá recomponer el paso y volver a ser ese bastión casi impenetrable de La Máquina.

América, una historia diferente 

Temple y orgullo son las características que pueden definir a los defensas de América, una línea que ha mostrado su capacidad para resistir la crítica y corregir los errores que la colocaron en el punto de mira.

Con la zaga de las Águilas hay que tener un matiz especial, el equipo arrancó el torneo con bajas considerables en el reducto defensivo. El primer partido con Puebla, en el que ha sido más castigado, no contó con cuatro jugadores titulares de los cinco que componen la retaguardia.

Moisés Muñoz y Paul Aguilar se encontraban disputando la Copa Oro. Paolo Goltz y Miguel Samudio estaban lesionados, y el suplente de Goltz: Ventura Alvarado, también estaba concentrado con la selección estadunidense. Así que Ignacio Ambriz tuvo que montar una defensa improvisada con Hugo González en el arco, Gil Burón (lateral derecho), Érik Pimentel (central junto a Pablo Aguilar) y Osmar Mares (lateral izquierdo).

El resultado fue contundente, La Franja le metió cuatro al conjunto americanista. El descalabró levantó la añoranza por los jugadores titulares.

Para la Jornada 2, contra Atlas, el escenario volvió a tornarse negativo, el entrenador recuperó a Moisés y a Paul, pero Goltz y Samudio seguían en la enfermería. Los rojinegros se aprovecharon de que los conceptos defensivos de Ambriz aún no estaban del todo arraigados y marcaron tres goles. El vacío en medio campo y defensa fue aprovechado y un par de errores de Ventura Alvarado fueron capitalizados.

Parecía que todo era un caos, pero en esos momentos fue cuando apareció la capacidad para reivindicarse. Contra Motagua, en la Concachampions, el equipo se hizo fuerte en defensa y mantuvo el cero, una situación que se prolongó en los compromisos ante Pachuca, Dorados, Santos, de nuevo en Concachampions ante el Walter Ferretti y por 63 minutos en el juego contra Veracruz.

En total, una racha de 513 minutos sin permitir daño (333 en Liga y 180 en Concachampions), una cifra nada despreciable para una escuadra que ha sepultado las incertidumbre defensiva. Además, hay que destacar que Ambríz es un entrenador que prioriza que su equipo mantenga el equilibrio, pero le ha concedido responsabilidad a los centrales para iniciar el juego con la salida de la pelota, y que los laterales puedan dar profundidad al equipo, ya han intervenido en algunos de los goles convertidos por el cuadro azulcrema. Mención aparte merece Ventura Alvarado, el central que se repuso de sus fallos y cuando Paolo volvió a caer lesionado demostró solvencia y madurez.

Para el juego contra Cruz Azul todo indica que Ambríz volverá a contar con sus hombres de hierro. Muñoz, Paul, Paolo, Pablo y Miguel apuntan a ser la línea baja que siga conservando la solvencia defensiva que ya es una realidad en el cuadro azulcrema.