Ambriz no se va de América por ahora

El presidente deportivo conserva la serenidad, no contempla la destitución de Nacho Ambriz y sigue convencido que el entrenador obtendrá buenos resultados al mando de América 

Ignacio Ambriz en un juego de América
Ignacio Ambriz en un juego de América (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Hay calma en Coapa, la justa y la que la situación amerita, porque hay que intervenir y hacer que el equipo reaccione, pero no con las medidas que el entorno espera, la directiva no procederá, por ahora de esa manera.

Ignacio Ambriz se queda en Coapa, porque la presidencia deportiva no ha perdido la confianza en Nacho, por más que la rumorología apunte a un cambio en el timón.

La postura de Peláez no cambiará, y todo indica que ni un descalabro en la visita a Culiacán alteraría la percepción del presidente deportivo, aunque habrá que ver las formas y los modos que ofrezca el equipo en el partido ante Dorados.

Es verdad que la situación no es cómoda, pero ya se han puesto manos a la obra para empezar a salir de la misma. En la directiva no gusta el término crisis, porque si bien los números del equipo no son los que se habían presupuestado, y ahora mismo se está por debajo del 50 por ciento de efectividad, solo se ha perdido un partido.

Y desde el interior de Coapa se avisa que hay otros equipos que tienen registros más bajos. Por ejemplo, se cuestionan por qué no se hace tanto drama cuando Chivas, Pumas y Cruz Azul están por debajo de los números que hoy presentan el cuadro azulcrema, pero la respuesta que sale de los mismos pasillos es que América es tan importante, que un mal momento genera más ruido que en el resto de equipos, un punto más para no dejarse llevar por el aspecto visceral en la toma de decisiones en torno al cuerpo técnico.

El primer paso para salir del apremio se dio desde el domingo, un día después del descalabro ante Pachuca se habló para instar al grupo a mejorar su rendimiento. El segundo encuentro se dio ayer por la mañana, otra charla íntima en la que se volvieron a conjurar para enmendar el camino.

En la reunión estuvieron todos los jugadores y el entrenador, ahí se dijeron lo que debían, lo bueno y lo malo que se ha hecho, porque desde el pasado sábado ya hubo voces, como la del capitán Rubens Sambueza, quien invitó a que cada miembro de la plantilla hiciera una introspección.

La encerrona se prolongó más de lo esperado, los medios de comunicación estaban citados a las 9:45 para recopilar aspectos de la práctica, pero cuando la prensa ingresó a Coapa tuvo que esperar hasta cerca de las 10:45 para ver a los jugadores entrar al campo principal, una hora para hablar claro y de frente.

Después, el entrenamiento transcurrió sin mayores apuros, Ricardo Peláez se instaló en el mismo lugar de siempre, a un costado de la cancha y ahí charló con Ambriz, los gestos y ademanes eran los habituales, nada fuera de tono.

El mismo intercambio de puntos de vista que tiene el presidente deportivo con el entrenador. Acto seguido, Ambriz empezó con la planeación del partido del sábado, un juego crucial, pues visitan a un equipo al que le carcome la urgencia por ganar.

Dorados es el último lugar de la tabla porcentual y de la tabla general, no ha ganado un partido en lo que va del torneo y ni siquiera ha marcado gol, por lo que obtener la victoria se convierte en prioridad, por más exigencia y rebeldía que pueda presentar el conjunto de Luis Fernando Suárez.

Al final de la práctica nada fuera de lo habitual, Ambriz partió a su oficina, los jugadores al vestidor, a bañarse e irse a casa. El presidente deportivo conversó unos momentos con Pepe Romano, el presidente operativo y después Ricardo se dirigió a su oficina, su semblante es sereno, no transmite mayor preocupación.

"Estamos tranquilos y trabajando", soltó Peláez. Nada qué opinar sobre los rumores de un plan alterno con nombres como el de José Manuel de la Torre... "Nacho se mantiene", fue lo único que dijo que Peláez y repitió: "estamos trabajando".

El presidente ha dicho en reuniones de petit comité que ve a un grupo comprometido con lograr los objetivos, está seguro que el grupo no ha perdido esas ganas, porque ha apuntado en las mismas charlas, que el día que no lo vea ese día mejor se va.

Ricardo lo tiene muy claro: Nacho estará en el banquillo contra Dorados, confía en su continuidad. Hay que ver el desempeño del equipo para ver cómo respaldan el sentir del presidente y a su propio entrenador.