Los errores de Ambriz

América finalizó su semestre esta madrugada ante el Mazembe; de continuar, Nacho debe cambiar varias cosas

Ignacio Ambriz
Ignacio Ambriz (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Lo que parecía un semestre de ensueño para el América, terminó con dos caídas duras de asimilar, al grado que tanto el entrenador, Ignacio Ambriz, como el presidente, Ricardo Peláez, pusieron en duda su continuidad en dichos puestos.

Sin embargo, todo indica que ambos seguirán de amarillo. Las Águilas caminaban de buena manera en el torneo local. Si bien solo rescataron cuatro puntos de los últimos 12 posibles de la fase regular, en los cuartos de final se impusieron 5-3 (global) al León, con un futbol vertical, efectivo, que agradó a la tribuna.

En las semifinales, se les vio con el mismo estilo, solo que esta vez dos expulsiones en el segundo tiempo, le abrieron la puerta a Pumas para que les metiera tres tantos en el estadio Azteca.

Aunque en la vuelta se quedaron cerca de conseguir la hazaña, y lograron la victoria 3-1, pero no les alcanzó. El segundo golpe se lo dieron en el Mundial de Clubes.

El primer partido contra el Guangzhou de China no fue lo que esperaban, fueron derrotados 2-1, y ahora les quedaba el jugar por el quinto lugar contra el Mazembe de la República Democrática del Congo.

El capitán del barco es Ignacio Ambriz, por eso se le ha señalado como el responsable de lo sucedido, aunque al i nal, el que juega es el equipo. Como responsabilidad de Nacho podemos apuntar cuatro detalles. 

1. INDISCIPLINA

El mes pasado, previo al último duelo de la fase regular contra Pumas, Adrián Marín y Javier Güémez protagonizaron en el entrenamiento una discusión que llegó a los golpes, por lo que fueron separados por sus compañeros.

En conferencia de prensa, Ignacio Ambriz dejó en claro que no habría sanciones, pues “soy de esos hombres que les gusta pelear, a veces afuera se lo toman muy en serio cuando les digo que salgan con el cuchillo entre los dientes, pero eso de ayer nos fortalece y no pasa nada más”.

Con la misma filosofía se tomó el cabezazo que le dio Darwin Quintero a Rubens Sambueza. Es verdad, en la cancha los ánimos se calientan, se dicen muchas cosas, pero al final, el reflejo que se da hacia afuera es la falta de compañerismo, una situación en la que el estratega debe tener manejo de vestidor

2. LUZ Y SOMBRA

América mostró todas sus cualidades en varios partidos. Jugó bien, al toque, fue certero, pero en otros duelos también dejó dudas.

No por nada las estadísticas dictan que el cuadro de Ignacio Ambriz fue muy equilibrado en cuanto a sus victorias y sus derrotas. En la fase regular, ganó nueve partidos.

De la tercera a la séptima jornada hiló cinco victorias contra Pachuca, Dorados, Santos, Veracruz y Cruz Azul. Luego venció a Morelia, Jaguares, Tijuana y Toluca.

Sus derrotas se las debe a Puebla, Atlas, Tigres, Chivas, León, Querétaro y Monterrey. Y el único empate que sacó en las 17 fechas fue contra Pumas (1-1).

Muy regular el paso de las Águilas en el primer lapso del certamen. Ya en la Liguilla, la historia estuvo llena de circunstancias, pero eso sí, jugó bien.

3. FALTA DE LECTURA

En la semifinal de ida contra Pumas, al América le expulsan a Pablo Aguilar al minuto 51, Nacho ajustó, metió a un defensa (Pimentel) y sacó un ofensivo (Darwin Quintero), pero el conjunto azulcrema no dejó de atacar, pese a la desventaja numérica.

Era más fácil remontar un 1-0 que un 3-0, dicen. Al 62’, América se topó con una sorpresa, pues Ismael Sosa metió el primero para el rival. Llegó el segundo de los auriazules al minuto 70, y al 78’, Eduardo Herrera puso el tercero.

Para la vuelta, Ambriz mandó a Oribe Peralta como titular (como en la ida), cuando Darío Benedetto había sido más certero en los goles. Tan es así que, Oribe no anotó en esta serie, y un 3-1 lo dejó fuera de la Liguilla.

En el Mundial de Clubes, Ricardo Peláez le gritaba al entrenador que cambiara a Andrés Andrade por Osvaldo Martínez, y sacó a Benedetto; así que se nota que ni al presidente le agradaron los movimientos.

4. NO CUMPLIÓ

Los errores cometidos fueron, en gran medida, la causa del descalabro de Ignacio Ambriz. Eso sí, eso no quiere decir que no sea un buen entrenador, simplemente, es evidente que hay aspectos que le están fallando, y que han repercutido en el desempeño del equipo.

Por ende, en los resultados. Hay que recordar que Nacho llegó con muchas críticas al banco azulcrema, muchos decían que no tenía el perfi l para sentarse en dicha silla; sin embargo, las buenas actuaciones y los resultados en la fase regular le dieron cierto crédito.

Incluso, en la Liguilla se fue con la cara en alto, por el estilo y la garra que mostró el equipo.

La expectativa en el Mundial de Clubes era alta, se quería, por lo menos, enfrentar al Barcelona en un segundo partido, pero en cambio, tendrán que pelear contra el Mazembe de la República Democrática del Congo no ser el sexto de la competencia.