Los Hombres del gafete

Rubens Sambueza y Omar Bravo buscarán  irradiar su liderazgo y capitanía para guiar  a sus respectivos equipos, en la búsqueda del triunfo en el partido de mañana en la cancha del Estadio Azteca 


Rubens Sambueza y Omar Bravo lideran a sus equipos
Rubens Sambueza y Omar Bravo lideran a sus equipos (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Rubens Sambueza se ha convertido en el espíritu actual del americanismo. Es un jugador de barrio, rebelde y anárquico en el campo de juego, porque no le gusta la monotonía, él es feliz agitando los partidos, es un hombre al que le motiva tener la pelota en los pies y sentirse importante sobre la hierba. No se puede dudar de su carácter, lo tiene y de sobra, tanto que por mucho tiempo entró en la órbita de los árbitros que le tomaron la matrícula.

El argentino es un jugador al que no le importa decir lo que piensa, sea al señor del silbato o al rival, cuando éste suele darle una patada para frenarle, no conoce de estaturas y se les pone de frente. Eso gusta, muestra temperamento, una condición vital para triunfar en América; quien no lo tiene es más fácil que salga por la puerta de servicio. No será el caso de Sambueza, cuando llegue el día de su marcha se irá con la satisfacción del deber cumplido.

En el estado natural de las cosas, Rubens debería habitar en el centro del campo, cargado sobre la izquierda, pero sería amarrarlo, limitarlo, porque es un alma libre que necesita libertad de acción, pasearse por derecha o izquierda, desequilibrar por el centro del campo, robar la pelota en defensa o sentirse amigo de sus delanteros. Pero como mejor le gusta que le vean es como un secuaz de sus compañeros en el medio campo, con quienes se entiende a la perfección.

A partir de este torneo, Rubens lleva de forma ­ fija el gafete de capitán, pero desde hace un par de años se había clavado en el corazón de los a­ficionados, y es uno de los más buscados por la prensa; sin embargo, le costó ganarse esas etiquetas, fueron varios los que cuestionaron que pudiera ser un jugador que tuviera los galones que demanda el escudo americanista.

Todo fue cambiando paulatinamente, convenció a los escépticos y moldeó su temperamento, pero sin abandonar su esencia. Hasta la fecha, es alguien que no olvida que llegó a América por su autenticidad, por ese arrebato que tanto había encantado a Miguel Herrera y que el Piojo necesitaba en Coapa, ya que requería de un jugador que rompiera el molde para hacer que el resto de sus compañeros cobraran vida.

519 MINUTOS ha jugado Sambueza en el Apertura 2015; el mediocampista de América ha estado presente en 7 partidos y se ha perdido dos.

Rubens es un jornalero, un jugador al que no le intimidan las circunstancias, no se achica en el entorno, sino que levanta la cara, asume su peso y se lanza a la batalla. No le hace falta el sentido de pertenencia de los canteranos para llevar la cinta en el brazo. Hoy, no hay quién cuestione su liderazgo, porque si sale enchufado es capaz de dirigir a América con el plano cartesiano de su pie izquierdo. Pasa a la acción entendiendo ésta como el compromiso con la causa común.

El sábado vuelve a la actividad, no estuvo en el partido contra Morelia, porque su temperamento lo llevó a protestar airadamente en el partido contra Tigres, al árbitro, César Ramos, no le gustaron sus palabras y lo mandó a serenarse. Reaparece contra Chivas en un partido de esos que le gustan para tratar der ser el hombre que marque la pauta. Es lo menos que se espera y lo que tratará de ofrecer Rubens, el capitán de América.

Si hay un hombre que quiere ganar este sábado al América es Omar Bravo. A sus 35 años de edad, el delantero de las Chivas vive sus últimos suspiros como jugador profesional y según lo que se dice en el vestuario rojiblanco es posible que el de este ­ fin de semana sea el partido fi­nal de Bravo en Santa Úrsula, pues en diciembre se le vence en contrato y hasta la fecha no hay renovación ni oferta para que siga como elemento del Rebaño Sagrado.

Bravo es del actual plantel el elemento que más goles le ha hecho a las Águilas, son cuatro goles del capitán de las Chivas en 22 partidos tanto de Liga y Liguilla, pues hasta el momento no ha hecho gol en ninguno de los duelos amistosos entre estas dos escuadras.

SU ÚLTIMO GOL EN EL AZTECA

Omar Bravo, el histórico delantero de las Chivas, quien ya dejó atrás a don Chava Reyes, no se le da el América y es que a lo largo de su carrera, solo les ha hecho cuatro goles a los de Coapa. El último gol que le hizo a los americanistas fue en octubre de 2007.

Desde esa tarde cuando marcó con la cabeza, no ha vuelto a encontrar el arco enemigo contra los de Coapa. Bravo debe ir contra esa estadística porque en estos momentos confían a ciegas en él desde el cuerpo técnico, por eso es que debe romper con su malaria en Santa Úrsula, pues ya va casi para una década que no le hace un gol al máximo enemigo de los rojiblancos.

Bravo hoy por hoy es el máximo anotador mexicano con seis goles, dos menos que el colombiano Moreno quien es el líder de goleo de la Liga MX, por eso es que sus millones de a­ficionados esperan que se sacuda la loza que signi­fica no poderle marcar a los americanistas.

Este sábado y por tratarse de una crisis inédita en el tema porcentual, es una oportunidad inmejorable para Bravo para cortar esta mala racha.

ES UN LÍDER

Bravo es el estandarte de las Chivas para este ­ fin de semana; con Marco Fabián expulsado y con la baja de juego de Brizuela, la carga en la ofensiva estará sobre los hombros del mochiteco. Por eso Bravo tiene que sobresalir del resto, más allá del brazalete que tiene como capitán, Omar debe ser el que contagie a sus compañeros en este tipo de partidos.

6 GOLES contabiliza Omar Bravo en el Apertura 2015 con el Rebaño Sagrado, luego de 9 jornadas disputadas; es el líder anotador de su equipo.


La responsabilidad es mayúscula para él y también para el entrenador, pues le están dando toda la con­fianza a Bravo, pues así lo hablaron con él previo al juego del debut ante los Gallos Blancos. Con sus 22 partidos o­ficiales en Clásicos ante las Águilas, Bravo ya está en el selecto grupo de los que han disputado más de 20 encuentros de esta envergadura, por lo que se espera de él un partido de altos vuelos, ya que puede ser la última vez que salga como jugador a la cancha del Azteca.

La tarde del sábado puede ser histórica. Bravo se puede despedir del Coloso de Santa Úrsula y Chivas se juega mucho más que tres puntos, es el Clásico Nacional en el Azteca y puede ser el trampolín que necesita el proyecto Almeyda para pensar en la parte alta de la tabla y alejarse de Dorados y Morelia en la porcentual.