Gobernador de Morelos no estará presente en homenaje a Cuauhtémoc

Graco Ramírez se encuentra en gira de trabajo por Colombia, por lo que no estará en el Estadio Azteca para ver al ‘Cuau’ vestir de nuevo la casaca del América

Cuauhtémoc Blanco y Graco Ramírez
Cuauhtémoc Blanco y Graco Ramírez (Twitter: Graco Ramírez)

Ciudad de México

El próximo sábado cuando Cuauhtémoc Blanco, alcalde de Cuernavaca, salte con el América a la cancha del Estadio Azteca para encarar el duelo de la jornada nueve ante el Morelia, no contará con el apoyo de su colega, el gobernador de Morelos, Graco Ramírez.

El mandatario se encuentra en Colombia donde se reunirá con el presidente Juan Manuel Santos para atender asuntos de seguridad y paz social, por lo que se perderá el regreso del hijo pródigo de los azulcremas.

NUEVOS AMIGOS

Muy sonrientes y con un apretón de manos, así aparecieron el miércoles Cuauhtémoc Blanco y Graco Ramírez en imágenes difundidas por el propio gobernador del estado de Morelos. Como buenos amigos.

Relación que se vuelve cordial a unas días de que el futbolista vuelva al profesionalismo con el América, pues hasta ese entonces, sostenían una guerra de declaraciones y rencillas originadas por decisiones opuestas en el mundo de la política.

Todo inició el 3 de enero, cuando asesinaron a la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota; por lo que Ramírez implementó un sistema de Mando Único que se encargara de la seguridad de 15 municipios de Morelos, incluyendo Cuernavaca, de donde el 'Cuau' es alcalde.

Blanco se opuso a este sistema y de inmediato inició una guerra con el gobernador, quien acusó al futbolista de inexperto y de ser blanco de grupos delincuenciales que buscan operar en el Municipio de Cuernavaca.

"Grupo delincuencial detrás de las acciones de violencia en Morelos coinciden con la decisión de Cuauhtémoc Blanco de quitar al Mando Único", expresó Graco en Twitter el 4 de enero.

El ex jugador del Veracruz no se quedó callado: "Los cuernavacenses no se sienten seguros, lo he escuchado casa por casa. No habrá mando único en Cuernavaca".

La guerra de declaraciones no solo fue en redes sociales, pues en entrevistas para diversos medios, ambos se acusaron públicamente de ser responsables de cualquier daño que pudiera ocurrirles, tanto a ellos como a sus colaboradores y familiares.

En la reunión de ayer, ambos limaron asperezas y dialogaron para acordar temas en pro del estado al que representan.