A falta de gol, Layún

El versátil jugador de América se coloca entre los goleadores del torneo, un premio a un tipo que hace su trabajo en su zona y acecha el arco rival

Miguel Layún
Miguel Layún

Ciudad de México

América se mantiene como la mejor ofensiva, 19 goles a favor de los cuales seis han sido anotados por Miguel Layún, un tipo que lo mismo puede jugar como lateral por izquierda o ejercer como volante por cualquiera de las dos bandas.

El gol no es su prioridad, pero tiene el instinto de llevar la pelota a zona de peligro y estar a la caza de una oportunidad, tiene viveza para estar en el punto exacto para definir.

Mientras los atacantes americanistas llevan cinco jornadas sin marcar, 450 minutos en blanco —por más que se asocien e intervengan en el juego, a los delanteros se les juzga por la cantidad de goles que marquen— Oribe no anota desde la Jornada 5, Luis Gabriel Rey ha perdido la titularidad, no ha anotado en lo que va del torneo y tampoco ha jugado en los últimos dos partidos.

Michael Arroyo ha pasado a ser el acompañante de Oribe y tampoco ha celebrado. Martín Zúñiga tampoco ha convertido y apenas y registra minutos.

En ese escenario aparece Layún como solución, como el hombre con la puntería encendida y la capacidad de resolver los partidos. La del viernes pasado ha sido una de sus mejores noches como futbolista, esas que un mediocampista vive en la imaginaria.

Lo de Miguel fue de ensueño, cuatro goles que afianzaron a América en el liderato general, un póker que ratifica el magnífico momento de Layún en el torneo.

Miguel es un jugador que se curtió en la adversidad, que se reinventó después del escarnio al que fue sometido en sus primeros años en América. Un futbolista que pese a vivir un momento exultante, sabe que no se puede marear, ya probó la desazón y batalló para salir avante.

Layún es un jugador versátil, capaz de operar por ambas bandas, con verticalidad para lanzarse a la aventura de buscar el arco rival, goza de un buen disparo de media distancia, y si bien ya había marcado goles con las Águilas, el viernes, en La Comarca, desató su olfato goleador.

Los seis goles que ha convertido tienen el sello de un tipo oportunista, que sabe encontrar su sitio en el campo. Mientras los delanteros de las Águilas viven en la oscuridad, Layún se presenta como la luz, como una solución que Mohamed ha encontrado para cubrir la banda derecha, una zona que el Turco no veía tan fuerte como la izquierda.

El entrenador azulcrema buscó el hombre ideal por la zona diestra, probó a Osvaldo Martínez, a Rubens Sambueza, a Luis Ángel Mendoza y Moisés Velasco. Pero fue Miguel Layún el que tuvo la llave. Su primer gol de este curso lo marcó ante Tigres, cuando —jugando como volante por derecha— cerró un contragolpe que gestaron Oribe Peralta y Raúl Jiménez. Ese día cayó lesionado y resultó con fractura en la mandíbula.

Volvió contra Pumas y ensayó su tiro de media distancia, pero no tuvo fortuna. El partido contra UdeG fue el último en el que arrancó como lateral por izquierda. Para el juego contra Pachuca, Mohamed optó por colocarlo como volante por derecha. Miguel demostró que conoce las dos posiciones y ambos sectores.

Se comunica con Sambueza para mutar en las bandas o recorre hacia el centro. Ante los Tuzos, Rubens le filtró un pase, Miguel corrió por izquierda, le ganó la carrera a Rodolfo Pizarro y definió con la derecha para el 2-1 que dio el triunfo a las Águilas.

A Mohamed le gustó la cuadratura del equipo con Layún por la banda derecha, lo repitió ante Santos y el plan resultó. En los minutos 40, 53, 59 y 89. Miguel fulminó a Santos, enmudeció a La Comarca y a Pedro Caixinha, quien tuvo la osadía de cuestionar el paso triunfal de las Águilas.

Primero remató en el área chica, con la pierna derecha, un tiro de esquina. Después cazó con la pierna zurda un rechace de Oswaldo Sánchez, toque sutil y preciso de media volea. El tercero, de nuevo con la pierna izquierda, cerró un desborde trepidante de Michael Arroyo. Y el cuarto con la pierna derecha, selló una faena de Oribe Peralta.

Cuatro goles, que tuvieron la firma de centro delantero. Miguel no tiene límites. Hoy es #elmomentodeLayún.